El desafío de saltar a la acción

| Cambio. El director de "Los Increíbles" debuta en cine de actores con "Misión: Imposible 4"

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NEW YORK TIMES | BROOKS BARNES

Antes de entrevistar a los grandes de Hollywood, en particular estrellas, siempre un escuadrón de publicistas y asistentes se acerca para aconsejarte.

"No menciones esto", "Puedes preguntar tal cosa", "Come solo ese tipo de caramelos", y cosas por el estilo. Te dicen que Brad Bird no tolerará preguntas tontas. Pero le gusta cuando la gente lo desafía y lo empuja. Bajo ninguna circunstancia te refieras a sus películas animadas Los Increíbles y Ratatouille como "dibujos animados".

Desafortunadamente no hay forma de evitar esta última ya que tiene mucho que ver con el motivo por el que Bird decidió dejar Pixar y dirigir Misión Imposible: Protocolo fantasma, su primera película de acción con actores.

Bird, de cincuenta y cuatro años, es un virtuoso de la animación cuyos créditos incluyen Los Simpson (ayudó a diseñar a Bob Patiño) y El gigante de acero, una de las películas con mejores críticas de 1999. Los Increíbles, de 2004, lo convirtió en un ganador del Oscar e integrante del consejo creativo de Pixar o "cerebro de confianza".

Pero Hollywood aún mantiene a la animación en la mesa de los niños y quienes son como Bird sienten la inquietud. Para ser tomado seriamente y ser un cineasta "de verdad" necesitas hacer películas con gente real haciendo cosas reales. "Francamente es insultante", decía Bird durante una entrevista en el Skywalker Ranch, el centro de posproducción de George Lucas al Norte de San Francisco. "Una película es una película".

Bird, que aparenta ser un padre con cabello dorado y ojos de azul brillante dice que no tomó Misión Imposible con el objetivo específico de convertirse en un director de clase A. La acción real representó para él un nuevo desafío.

"No quiero hacer la misma clase de película una y otra vez" dijo. Pero es claro al hablar con él que parte del desafío es no solamente dominar distintas clases de películas, sino probar que un director es un director, cosa que rompe con lo que tal vez sea el gheto más restringido de Hollywood.

Muchísimos directores de películas con actores han tenido éxito al hacerse cargo de películas animadas, incluyendo a Gore Verbinsky (Rango) y a Tim Burton (El cadáver de la novia). Pero el tráfico no suele ir en sentido contrario (si puedes nombrar un ejemplo exitoso podrías llegar a vencer a los historiadores del cine), cosa que vuelve la oportunidad de Bird una apuesta fascinante para que Hollywood estudie. Un intento similar llegará en marzo, cuando Andrew Stanton, director de Buscando a Nemo y Wall-E, presente su aventura espacial John Carter.

Una noche hacia las 11:30, Bird recibió un mensaje de texto de J.J. Abrams, su amigo (solían compartir agente) y productor de Misión Imposible. Abrams también había dirigido Misión Imposible 3. En su mensaje Abrams le escribió "Mission?". Bird se sintió intrigado. "Sonaba grande y sobrecogedor de una forma buena y loca; la clase de locuras por las que me metí en este negocio", cuenta Bird.

Adam Goodman, presidente de Paramount Motion Picture Group contó que no necesitó un pellizcón para entrar en la idea. "No importaba que solo tuviese experiencia en películas de animación, porque cada una de esas películas se inspiró en las mejores formas de historia de forma que cada cuadro te volaba la mente", contó.

Pero con todo, Bird recuerda que la Paramount tuvo algunas inquietudes durante las primeras etapas de rodaje. "Hubo un momento, después de que reaparecieron los primeros apurones en que se mostraron aliviados", cuenta el director. "Y me di cuenta de golpe que estaban algo preocupados por mí".

En muchos sentidos el centro del trabajo de Bird en Misión Imposible fue el mismo que en Ratatouille: coordinar varios equipos creativos, tomar decisiones sobre muchísimos detalles menores, mantenerse en el cronograma y prestar atención a preguntas temáticas como ¿Los personajes se pueden relacionar bien? ¿El público puede entender lo que los personajes piensan en cada momento? ¿La historia desata emociones? ¿El final sorprende y es satisfactoriamente inevitable?

Pero dirigir animación es algo muy distinto por varias razones. Siempre estás bajo un techo, para los iniciados. Varios componentes de las películas animadas se completan de forma solitaria o casi. Los actores de voz graban sus frases por separado y las palabras se agregan después a las imágenes. Con las películas de acción, todo se hace en un gran remolino y es mejor rezar para que no llueva en los días en que hay que filmar en exteriores.

En lugar de filmar dentro de los cómodos cuarteles generales de Pixar, Bird se encontró a sí mismo en el piso 123 del Burj Khalifa, un rascacielos en Dubai que es la estructura más alta del mundo. Para una escena en la que Cruise escala por el exterior de la torre al estilo Hombre Araña, Bird tuvo que quitar ventanas y colocar cámaras en el exterior.

La película comienza cuando el Equipo Misión Imposible es desafectado bajo la acusación de haber volado el Kremlin. Junto a otros fugitivos, el personaje de Cruise cruza todo el planeta para enfrentar un complot terrorista y limpiar su nombre. Este film apunta a ser más divertido que los anteriores en la serie e incluye algunos momentos estrafalarios, al menos para esta clase de películas. Uno de ellos se da al comienzo, cuando Cruise sale de una prisión rusa. Una alegre canción de Dean Martin suena mientras dos presos lloran. "Eso es puro Bird", cuenta Cruise. "Encontró esa canción y le dije `Wow. Ok. Hagámoslo`".

Tres buenas películas de animación como antecedentes

El gigante de acero

1999

Cuando esta película se estrenó recibió aplausos de la crítica aunque una respuesta moderada del público. Bird llevaba más de dos décadas trabajando como animador y había dirigido para Spielberg y Los Simpson, además de otros trabajos para Disney.

Los Increíbles

2004

Bird era amigo de John Lasseter, fundador de Pixar, y tras hacer "El gigante de acero" lo convenció para llevar esta historia a la pantalla. Como casi todos los filmes de Pixar se convirtió en un éxito de taquilla y de público e instaló a Bird como gran cabeza del estudio.

Ratatouille

2008

Originalmente esta película iba a ser dirigida por Jon Pinkava, un prestigioso animador checo que trabajaba en Pixar y que también iba a dirigir "Los Increíbles". A diferencia de ese film, este tenía un toque más serio y un tratamiento artístico, aunque con aventura, claro.

Tom Cruise fue quien primero le dijo a Bird que lo quería con él

Misión: Imposible es la cuarta película en la franquicia producida por los estudios Paramount, costó unos ciento cuarenta y cinco millones de dólares y fue filmada en escenarios como Dubai, India y Rusia. A esto se le agregó la presión de contar con una estrella como Tom Cruise, quien también es productor y que necesitaba un éxito de taquilla con urgencia. Bird consiguió este trabajo principalmente por Cruise. El actor lo llamó muy poco después de Los Increíbles. "Su forma de componer y de narrar eran maravillosas. Así que le dije que si quería alguna vez hacer una película con actores que por favor se dirigiese a mí", contó Cruise por teléfono desde Tokio. Bird se fascinó. Pero continuó por su camino con la idea de hacer una ambiciosa película con actores sobre San Francisco justo antes del terremoto de 1906.

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