El concierto de música clásica más mediático del mundo, el dado en Año Nuevo por la Orquesta Filarmónica de Viena, será dirigido el viernes, por segunda vez, por el francés Georges Prêtre y transmitido por televisión a 72 países de todo el mundo.
A esta lista habitual de países, este año se suman Mongolia, Mozambique, Sri Lanka, Trinidad y Tobago, para ampliar el alcance de este tradicional concierto, cuyo origen se remonta a 1939, y que está consagrado al vals vienés de la familia Strauss.
De esta forma cerca de 50 millones de telespectadores serán parte del evento, desde Albania a Uruguay, pasando por Australia, China, India, Japón, Estados Unidos y Rusia. Otra novedad de este año es que el vestuario del ballet fue creado por el modista italiano Valentino. También por vez primera, el concierto será difundido en alta definición y podrá ser seguido en directo por Internet, a través de uno de los portales de la televisión estatal austríaca (http:/TVthek.ORF.at).