MATÍAS CASTRO
Si hay algo que se puede decir de la temporada de teatro veraniego argentino es que siempre es entretenida. No precisamente por las obras, debido a que desde Uruguay poca gente podrá disfrutar de los espectáculos. Incluso se puede decir que buena parte del público argentino tampoco ve las obras, por temas geográficos o económicos, pero no deja de disfrutar las macacadas de sus protagonistas en televisión y las revistas. Todos los días hay una o más celebridades diciendo cosas por televisión. ¿Qué dicen? Lo que sea, todo sirve para tener presencia y ganar algo de publicidad.
Esencialmente se trata de peleas y rivalidades, que es el principal recurso para ganar cámaras. Y el escándalo es el arma fundamental. Vemos así como a lo largo de los últimos diez días Ricardo Fort logró acaparar la atención de todo el mundo tras su separación de Claudia Ciardone, su novia y figura de su obra de teatro en Mar del Plata Mi novia, mi novio y yo.
Es probable que Fort se pueda defender de comentarios como este diciendo que a nadie le gusta tener que sustituir a una vedette en medio de la temporada, pero tampoco es tan raro que esto ocurra. En el medio teatral, ya sea de revistas, independiente, under o masivo, los cambios de elenco por cuestiones de salud u otras razones se dan con relativa frecuencia. Y, en el caso de Fort, él es el centro del espectáculo, como siempre ha ocurrido desde que se volvió altamente mediático.
Y como centro del espectáculo, él ha estado en la mira de los medios en la última semana. Acusaciones para un lado y para otro, estos supuestos dolores de cabeza le dieron más minutos de televisión y más bytes de Internet que todas las otras figuras de teatro argentino con las que compite.
Para algunos sonará raro que una figura como la suya tenga tanta promoción. Pero es lógico. El gran público que sigue los temas de la farándula, o sea las cuestiones chismosas, busca entretenimiento liviano, que no exija un esfuerzo ni para divertirse. Fort, desde el escenario o desde sus dramas televisados, ofrece eso con la historia más tonta del mundo por detrás.