En abril del año pasado el Ballet Argentino, de Julio Bocca, realizó en el Solís una notable interpretación contemporánea de "Carmen". Desde hoy, el Ballet Teresa Carreño se presenta con ese clásico de la danza, ofreciéndolo desde otra óptica.
Con coreografía de Héctor Sanzana, esta versión nació de una gran conjunción de fuerzas, que nucleó a los integrantes del cuerpo de ballet, a la propia Fundación Teatro Teresa Carreño, más el aporte del dramaturgo Franklin Tovar. El objetivo: plasmar una mirada venezolana de esa obra inmortal, logrando conjugar la música de George Bizet con el tono de la cotidianidad de la mujer de ahora, a la vez libre, responsable y luchadora.
Eso no significó desechar la atmósfera gitana, que ambienta el espectáculo en Sevilla hacia 1820, aunque la escenografía, de Francisco Caraballo, procuró armonizar los elementos tradicionales y los contemporáneos, modalidad de trabajo a la que también se plegó el vestuario de Marcelino Hernández.
Los arreglos que Pedro Mauricio González sumó a las melodías de Bizet han permitido habla del conjunto de la producción como un "estreno mundial", que tiene por bandera la emancipación de género en el ámbito de una sociedad que ha vivido por siglos bajo el yugo masculino.
Dos grandes nombres sostienen a un elenco de alto nivel: Cristina Amaral y Cristina Gallardo, ambas primeras bailarinas de tanta técnica como personalidad. Gallardo se ha consolidado como una primera figura del ballet en los últimos años, gracias a su calidad interpretativa y su fuerza en el giro. De hecho, ella ha sido la primera y única bailarina venezolana en ganar una medalla en la competencia de Ballet de Jackson en Estados Unidos.
Por su parte, Amaral se ha afirmado en las últimas temporadas como una de las grandes figuras venezolanas e internacional, siendo muy reconocida por la belleza de sus líneas, la fluidez de movimientos y su lírica interpretativa. Entre sus recientes éxitos se destacan Romeo y Julieta, El Lago de los cisnes y Espartaco.
Ambas protagonizaron en agosto del año pasado Giselle, con coreografía de Alicia Alonso y la participación del Ballet Nacional de Cuba.
El Ballet Teresa Carreño es uno de los dos cuerpos estables del Teatro Teresa Carreño, uno de los complejo culturales más importantes de América Latina y el mayor de Venezuela. Ubicado en el corazón de Caracas, cuenta con dos salas principales: la José Félix Ribas y la Ríos Reyna. El teatro, que lleva su nombre en honor a la insigne pianista venezolana, cuenta también con un prestigioso Coro de Ópera.
El Ballet Teresa Carreño fue dirigido hasta 2002 por el coreógrafo y maestro Vicente Nebrada, para posteriormente, desde 2005, ser una compañía dirigida por un cuerpo colegiado. Financiada directamente con recursos del Estado, la compañía suele incorporar en sus filas a lo más selecto de la danza clásica de ese país.
i Hoy y mañana a las 21 horas.
Teatro Solís
Entradas: $ 150 a $ 700