MATÍAS CASTRO
El año próximo la obra "Tres hologramas", con música de Jorge Drexler y coreografías de Martín Inthamoussú, será llevada a escena por el Ballet Nacional del Sodre. La obra ya ha sido ensayada y ahora se está fabricando su vestuario.
"Mi intención es que ésta fuera la primera obra del Ballet Nacional creada especialmente por integrantes uruguayos", dijo Bocca ayer en una presentación en el estudio Guyer & Regules, principal auspiciante de este proyecto y cuyo aniversario dio pie a la idea. El director del Ballet calificó a Inthamoussú como un gran coreógrafo y muy cambiante en su forma de trabajar. "Hace poco hizo una obra en el Solís muy interesante, totalmente diferente de lo que yo venía viendo", agregó. Lo reunió con Drexler y los dejó trabajar juntos, aunque se reservó espacio para opinar y presentar ideas. El ritmo, los compases y los movimientos fueron desarrollados a medida que se comunicaban entre músico y coreógrafo ya que Drexler no tenía experiencia previa en este tipo de trabajo. "Este proyecto sirve porque es un desafío para todos. Para ellos dos también porque trabajan con una compañía grande, clásica".
Tres hologramas ya tiene su elenco formado, dividido en dos repartos de unos veinticinco bailarines, en uno estarán Rosina Gil y Guillermo González y en el otro Ismael Arias con Giovana Martinato. Cuando se ponga en escena, formará parte de la gala número 3 del Ballet, para el 2012, junto con una obra del coreógrafo español Nacho Duato y otra del estadounidense Anthony Tudor. Luego saldría de gira por Latinoamérica y en dos o tres ciudades de Estados Unidos, como parte del recorrido que ya está marcado. La idea es que quedará como parte del repertorio y estará ahí para ser ofrecida en eventuales giras que haga el Ballet del Sodre. "Son de esas obras que como duran media hora son fáciles de llevar y de hacer", explicó Bocca. A partir de esta experiencia él e Inthamoussú han comenzado a pensar en otros proyectos con escritores nacionales.
El motivo por el que convocó a Drexler, un músico que a priori parece lejano al mundo del ballet, es que le gustaba su música y también se interesaba por trabajar con un uruguayo con su proyección internacional. "Me sirve porque si salimos ahí ya tenés un nombre que vende. La parte comercial es importante". A Inthamoussú, por otra parte, lo encontró mirando videos mientras buscaba coreógrafos y sintió que su trabajo era diferente pero que podía tener algún elementos desafiantes para explorar. De todos modos, primó un criterio definido: "Siempre me siento del lado del público y el que viene al Sodre es, quizás, distinto del que va a ver a Martín", dijo. "Como director a veces tengo un poco más de miedo que cuando era bailarín. Lo que estoy haciendo, dentro de todo, es más conservador. Pero también creo que hace mucho que no se hacen estas producciones y no se hacía una programación de ballet. Pero creo que de golpe llegar y hacer algo tan contemporáneo, sin hacer un clásico, es quizás no ganar un público que el ballet había perdido".
Claves de una obra clásica y no tanto
El nombre de la obra, "Tres hologramas", tiene que ver con el hecho de que está dividida en tres partes. Tendrá una duración de treinta minutos, cosa que Bocca marcó desde el comienzo. De hecho tuvieron que recortar parte de la música para ajustarse a la extensión definida. "Trata sobre la vida de él, de su primer amor, de sus recuerdos y de cómo uno se va encontrando con sus imágenes y su historia", contó. El ritmo de la música se inclina hacia la milonga, adelantó, e incluye una parte cantada por el propio Drexler. No aclaró si la historia tiene que ver con la vida de Drexler o de Inthamoussú. "Sabemos que El lago de los cisnes en todos lados gusta. Las obras nuevas pueden gustar más o menos. Me ha pasado que en Italia gritan a lo loco pero en España te aplauden, nada más. Eso no significa que no sea nueva. Pero hasta que no cerremos el telón y veamos todo terminado, veremos qué pasa".