El País de Madrid Virginia Collera
La intérprete y compositora tijuanense salió hacia fines del año pasado a los caminos para ofrecer los temas de su cuarto álbum, `Limón y sal`. La maratón musical siguió este año, y ha saltado entre América y Europa, antes de avanzar hacia el sur del continente. La diferencia es que en este segundo tramo de la gira, lo hace tras una buena cosecha de premios. Pero Julieta Venegas (Long Beach, EE.UU., 1970) mira su corona de reojo, con escepticismo, no se lo acaba de creer, no se lo quiere creer. Aunque solamente en España debió realizar 12 conciertos en 20 días. En el equipaje, dos Grammy, uno estadounidense y otro latino, y un premio de MTV Latinoamérica al Mejor Intérprete. La revista People en español la ubicó en su cuadro de honor entre los cincuenta latinos más bellos. Parece imparable. Como contraste, el hilo telefónico devuelve una voz alegre y aniñada que suena a modestia y a escepticismo. Cuando se le pregunta si siente como un vértigo la consolidación del éxito con "Limón y sal", ella es contundente. Reconoce el impacto público y crítico, "pero no lo sufro porque yo nunca me lo creo. Todo esto lo vivo como si no me estuviera pasando a mí, trato de disfrutarlo, claro, pero siempre soy escéptica. Nunca se sabe cuánto va a durar, así que yo me limito a disfrutar y a hacer lo que toca. Y a hacerlo bien". Con este espíritu llegará el 12 de junio al Plaza, una fecha que sorpresivamente surgió en medio de la agenda muy apretada que la traerá a Córdoba, Mendoza, Rosario y Buenos Aires. Tres días después de su pasaje por Montevideo, estará en Zurich.
- La gira "Limón y sal" la hace con la maleta rebosante de premios.
- Sí, la verdad es que me da mucho gusto. Es muy lindo recibir premios. Pero todo sigue igual, no ha habido ningún cambio de fondo.
- ¿Tampoco de superficie?
- Eso sí. Son estos premios los que me dan la posibilidad de volver a un país por segunda vez y de recorrer más ciudades, salirme de las grandes poblaciones y tocar en otras más pequeñas.
- En la edición estadounidense de los Grammy estaba incluida en la categoría de Mejor Álbum Pop Latino y en la latinoamericana en la de Mejor Álbum de Música Alternativa. ¿Desconcertada?
- ¡La verdad! Creo que te colocan donde pueden, siempre varían [risas]. Es chistoso. Yo tengo más en común con los artistas con los que compartía categoría en los Grammy latinos, Café Tacuba, etcétera. Tenemos una historia común, pero con los de la edición estadounidense... Además, ¡yo no sabía que se pudiera compartir! Me sorprendió bastante, Ricardo Arjona y yo... Creo que somos bastante diferentes, ¿no?
- También ha sido un buen año de premios para sus dos productores: Gustavo Santaolalla ("Aquí" y "Bueninvento") y Cachorro López ("Sí" y "Limón y sal"). Parece que está bien rodeada.
- Sí, y me da mucho gusto que se reconozca a gente con la que he trabajado y compartido cosas. Cachorro un Grammy latino al Productor del Año y Gustavo un Oscar. Otro. La música que ha hecho para Babel es maravillosa, le admiro mucho.
- "Babel" puso punto final al tándem González Iñárritu-Arriaga. Usted participó en la banda sonora de su primer filme, "Amores perros". ¿Le ha sorprendido el divorcio?
- La verdad es que no, ya sabía hace tiempo que se iba a terminar. La creación colectiva no es fácil.
- Sin embargo, cada vez cree más en esa forma de crear.
- Sí. Antes era una compositora muy celosa, pero en este último disco he aprendido a trabajar desde otro punto de vista. Antes componía sola y luego llevaba mis letras al estudio. En "Limón y sal" me he involucrado más en la producción y he compuesto temas con más gente. He perdido la timidez inicial, ahora soy más libre para crear sola y acompañada.
- ¿El frenesí de la gira le deja espacio para componer?
- No, no suelo componer mucho en gira. Ahora mi vida es básicamente comer y dormir. Y cuidarme para el próximo show, porque lo más importante es el escenario. Pero siempre llevo un cuaderno, me gusta tener alguna frase, alguna idea para ponerme a escribir. Suelo apuntar frases de libros que me han gustado.
- Por ejemplo.
- Pues los últimos que me han gustado son Historia del amor, de Nicole Krauss, que me emocionó mucho, es una joyita. Nadie me verá llorar, de Cristina Rivera Garza. Y, bueno, luego está Murakami. Lo amo. Te mueve el piso.
- A Murakami también le gusta escribir sobre amor.
- Es verdad, no lo puedo evitar, oye. El amor es mi mayor imán. Es inevitable. Todas mis canciones son muy personales. La escritura es un desahogo, actúa como una terapia, de hecho, yo creo que precisamente por eso he evitado la terapia. Me da como para arriba, que dicen ustedes, si me sale una canción que me gusta.
- Otra coincidencia: de Murakami también dicen que es apto para todos los públicos.
- Desde Sí, en los conciertos veo gente mayor y chica. Hay chicos que me dicen `mi papá es tu fan` y padres que me dicen `mi hijo es tu fan`. Es una respuesta natural a mis canciones. Me encanta eso de ser para todos los públicos.