GARY GRAFF | SERVICIO EXCLUSIVO "HOLLYWOOD WATCH" THE NEW YORK TIMES
Más de cuarenta años después de su primer disco con los Beatles, Paul McCartney sigue estando aquí, allá y en todas partes.
El hombre que algún vez se identificó como "el Beatle bonito" y que ahora es conocido como sir Paul, desde que fue nombrado caballero por la reina Isabel II en 1997, ha lanzado un nuevo álbum, Chaos and Creation in the Backyard, y emprendió una gira de dos meses y medio por Norteamérica. No quite la vista de la televisión y quizá lo vea también en los anuncios de Fidelity Investments y escuche Fine Line, la pista principal de Chaos and Creation, usada para anunciar las bondades de los automóviles híbridos Lexus.
Y por si eso fuera poco, acaba de publicar un libro infantil, High in the Clouds: An Urban Furry Tail, y estará representado en el DVD del concierto Live 8, de julio, realizado en el Hyde Park de Londres, el cual él abrió con U2 y cerró con su propia banda. Y todo esto sucede después de que empezó el año con una conspicua actuación en el medio tiempo del Super Bowl XXXIV.
Parece un montón de trabajo para alguien que se burla de sí mismo y se llama anciano, pero McCartney, de 63 años, padre de cinco hijos —la más pequeña es Beatrice, de dos años, con su segunda esposa Heather Mills— y abuelo de tres, parece tan comprometido con su oficio como siempre lo ha estado.
"Es una verdadera locura", dice McCartney. "Es muy paradójico. Podría pensarse que lo natural sería que yo estuviera totalmente aburrido. Pero en cierto sentido estoy trabajando más duro que nunca".
"El otro día estaba hablando con una persona," continúa, "y recordábamos que, con los Beatles, por lo general nos presentábamos media hora cada noche. Así que ahora, hacer más de dos horas y media, estando yo al frente todo el tiempo, podría pensarse que no puede funcionar. Pero sí funciona y me encanta".
RETO MAYOR. Como indica el título, McCartney se acercó a Chaos and Creation in the Backyard con ambiciones exaltadas.
"Esta vez, el reto era hacer algo bueno," afirma. "Normalmente uno dice: ‘Espero hacer uno bueno,’ o ‘Me gustaría hacer uno bueno.’ Pero esta vez realmente me lo propuse y me dije: ‘Voy a hacer un disco muy bueno.’"
El había planeado hacerlo con la banda que usó para su último álbum de estudio, Driving Rain (2001), que aún es su grupo para las giras. Pero el productor Nigel Godrich —que ha trabajado con jóvenes pupilos de los Beatles como Radiohead y Travis, y que le fue recomendado a McCartney por el productor de los Beatles, George Martin— tenía otras ideas en mente.
"Nigel me dijo que quería que le diera otro giro, así que me preguntó si yo podía tocar la batería y la guitarra, además de hacer muchas otras cosas yo mismo," dice McCartney, que en algunos discos anteriores ha estado como solista, en especial en McCartney (1970) y McCartney II (1980). "La banda fue muy buena y comprensiva al respecto. Los miembros me dijeron que hiciera cualquier cosa que necesitara para hacer el disco, pues ellos iban a salir y a hacerlo en vivo".
Godrich también resultó ser muy buen organizador, informa McCartney, por no hablar de que no se dejó intimidar por trabajar con uno de los artistas pop más exitosos de todos los tiempos.
"Hubo algunos momentos," recuerda McCartney. "Yo llevaba algunas canciones y Nigel como que sólo me decía: ‘Bueno, no me gusta mucho eso.’ Y todo eso estaba bien. El no fue de los que dicen que sí a todo, cosa que es muy común encontrar para gente de mi posición".
McCartney está satisfecho de que Chaos and Creation in the Backyard tenga éxito. De sabor más británico que su predecesor —particularmente en pistas como How Kind of You y English Tea— este disco ofrece melodías pop muy exuberantes, como Fine Line, Friends to Go y Follow Me, que son del McCartney clásico, pero también obras ricamente texturizadas como Vanity Fair y At the Mercy.
El pasado de McCartney también hace acto de presencia: Friends to Go rinde un homenaje musical al difunto George Harrison, mientras que Jenny Wren se refiere a la favorita de los Beatles, Blackbird (1968).
REVISION. "Creo que hoy en día no estoy tratando de evitar ningún estilo que haya usado en el pasado," dice McCartney. "Después de los Beatles y con el surgimiento de Wings, pensé que ya nunca más debería volver a sonar como los Beatles, que debía establecer una nueva dirección. Una vez que me di cuenta de que ya lo había logrado, recientemente empecé a pensar en revisar algunos de esos estilos y ver si había algo interesante en ellos. Así que hice eso con una o dos de las pistas de este álbum".
"En verdad, cuando uno tiene una obra así, puede intimidarse bastante por ella y pensar: ‘Dios, mío, nunca voy a volver a componer.’ Pero me gusta tanto el proceso que, quizá tontamente, eso no se me ocurre," asegura. "No la quiero copiar, pero tampoco es cosa de ignorarla".
El mismo principio se aplica a las presentaciones de las giras de McCartney, que promueven su nuevo álbum pero también analizan su carrera completa y, debido a la relativamente poca experiencia de los Beatles en cuestión de giras, abundan en canciones que rara vez llegó a tocar en vivo. El repertorio de este año incluye I’ll Get You, el lado B de la exitosa She Loves You (1964) de los Beatles, y Too Many People, que abre su segundo disco como solista, Ram (1971).
"Lo mezclamos," explica McCartney. "Tratamos de hacer algo que nos interesara y, al hacerlo, esperábamos que fuera algo que también le gustara a la gente. Cuando tenemos estas arenas tan grandes, siempre siento que tengo que darle al público una noche como yo siempre quise tenerla. Eso incluye los éxitos".
PUBLICIDAD. Los patrocinios empresariales de la gira Chaos and Creation y la publicidad presente también están cuidadosamente planeados, dice.
Como muchos rockeros veteranos, McCartney ya no puede contar que su nueva música tendrá difusión automática en la radio. Los anuncios representan una forma de difundir los rumores sobre el disco, pero él es exigente respecto de a quién está dispuesto a endosar.
"Yo siempre he pensado que, mientras las cosas se hagan con gusto, y mientras no esté yo personalmente vendiendo los coches, no hay problema," afirma McCartney.
Y por supuesto, también ayudó que Lexus quería promover sus nuevos vehículos híbridos.
"Cualquiera que esté fabricando un híbrido y hablando de hacer más modelos conforme normas ecológicas, es alguien a quien yo puedo apoyar," afirma McCartney, que tiene un largo historial como activista del ambiente. "Siento que tengo que aplaudir estos esfuerzos, cuando vemos que Bush se salió del protocolo de Kyoto y cosas como ésa".
"¡Ciertamente es mucho mejor que comerciales de cerveza!"
McCartney espera seguir de gira hasta 2006, y también estará visible a través de otros proyectos musicales próximos, como una aparición de invitado en el próximo disco de Stevie Wonder, A Time to Love y una grabación de Too Much Heaven, que aportó al álbum de homenaje a los Bee Gees que saldrá el año que entra.
En pocas palabras, para este ex Beatle, el largo y sinuoso camino no parece llegar a su fin en el futuro próximo.
"Seguirá mientras yo lo siga disfrutando, supongo, que parece ser ahora y en el futuro previsible," dice McCartney. "Hay un poco de diversión, claro. Eso es lo principal. Mientras todos estén disfrutando...y el público está disfrutando, eso es bueno para mí".