Hugo García Robles
El año que se inició trae varios aniversarios importantes. Por lo pronto se cumplen en él, dos siglos de Mayo y los cien años de la muerte de Julio Herrera, el gran poeta uruguayo quien en su poesía, musical como corresponde a un conspicuo modernista, fue a la vez un wagneriano, otra arista que se encuentra a menudo en los seguidores de Darío. En el orden musical el 2010 significa 200 años del nacimiento de Federico Chopin y Roberto Schumann, fundamentales para el Romanticismo. Ambos unidos no solamente por su perfil estético, también por la recíproca admiración que se profesaron. Ambos también devotos del piano, instrumento que en el caso de Chopin fue protagonista absoluto de su obra mientras que en Schumann participó con fundamental peso, aunque hubo composiciones orquestales ajenas al teclado, como sus cuatro sinfonías.
Quizá convenga agregar que 1810 es una fecha clave como eje del movimiento romántico porque en sus aledaños nacen algunos de los compositores más representativos de la corriente citada: Mendelssohn en 1809, Liszt en 1811, mientras que Wagner y Verdi en 1813.
Muchos aspectos del Romanticismo siguen en pie. No solamente el siglo XIX, también el siguiente, fue tributario y heredero de esos ideales. En una primera aproximación podría decirse que el prestigio de la democracia como modelo político de allí proviene aunque sus raíces sean previas, en la caída de la monarquía absoluta provocada por la Revolución Francesa. Son muchas las vías por la cual las libertades y el ascenso del individuo como héroe se expresan en la música. Allí está el lirismo de los "lieder" y la proyección sonora de los poetas que hará de la fusión entre literatura y música uno de los pilares del Romanticismo. Bastaría pensar en Beethoven y Schiller, que se encuentran en la Novena Sinfonía, para ilustrar esta verdad.
El drama lírico de Wagner expresa la misma idea, con la "obra de arte total" y, Mahler, ya en el siglo XX, prolonga esta relación que es una de los hilos principales en el complejo tejido de esos tiempos.
Como se advierte muchas son las cosas que el 2010 conmemora.