Magdalena Herrera
Se estrenó hace una semana en Argentina y se perfila como un éxito taquillero de aquellos: 165 mil espectadores. Los productores esperan igual suceso en Uruguay, basados fundamentalmente en la enorme popularidad que los protagonistas Pablo Echarri y Mariano Martínez también tienen en este país. Se trata de Peligrosa obsesión, film de acción y más acción que se estrena hoy en el circuito montevideano.
Justamente, con el objetivo de promocionar la película, Echarri y Martínez recibieron a la prensa uruguaya en el Victoria Plaza, en una apretada agenda de entrevistas. Simpáticos y comprometidos con su trabajo, ambos actores confesaron que el mayor desafío fue el de incursionar en un género poco transitado en su país como es la acción.
"Además de un gran divertimento, era un sueño poder hacer una película del género. Ese fue el desafío, pero sabíamos que en el medio estaban el productor Carlos Mentasti y el director Raúl Rodríguez Peila. Sentimos que podíamos estar a la altura de las circunstancias", señala Echarri.
Con suficiente adrenalina, ruidosas explosiones, persecuciones y tiros, Peligrosa obsesión cuenta la historia de dos personajes que nada tienen que ver el uno con el otro, pero son casualmente reunidos para desbaratar una peligrosa banda de narcos. El film recuerda otras producciones norteamericanas, las llamadas "buddy movies", con dos fuertes protagonistas, muy distintos entre sí pero complementarios al fin.
Las primeras escenas de la película se desarrollan en Río de Janeiro, con paradisíacas imágenes como fondo de una violenta persecución que termina con un camión volando por los aires desde un puente hacia el agua. Los dos "sex-symbols" argentinos, interpretando a un rudo camionero y a un sagaz ladronzuelo, también terminan en el agua y eso es el puntapié de una vertiginosa aventura que solo detiene su ritmo cuando llega al fin. "Recibimos el proyecto cuando el guión todavía se encontraba en un estado bastante prematuro, y lo comenzamos a madurar juntos. Nos empezamos a meter, no solo en los personajes, sino en la historia. Como también somos espectadores y nos gusta ver ese cine, dimos nuestra opinión", agrega Echarri.
A diferencia de otros trabajos, en Obsesión peligrosa, Martínez y Echarri comenzaron a componer sus personajes casi en forma conjunta. Era importante que así como se diferenciaran, ambos papeles se complementaran. "Trabajamos mucho en los perfiles psicológicos, tanto en lo familiar como lo personal, como para darle una buena raíz o base a los dos personajes. Y los trabajamos juntos, porque no había otra forma de hacerlo. A través de ese acercamiento personal se puede entrar a contar la historia", señala Martínez.
AMIGOS. En el film, los personajes que interpretan Echarri y Martínez no son amigos ni mucho menos. Serio, rudo y de pocas palabras, Echarri interpreta al heredero de una empresa internacional de camiones, que eventualmente cae en manos de una violenta organización mafiosa. El papel de Martínez en cambio representa al típico galán comediante, mucho más astuto de lo que parece. La tercera en discordia es una fulana que se encuentran en el baño de hombres del aeropuerto porteño, interpretada por la brasileña Carol Castro. "El ser amigos, como lo somos desde que protagonizamos esta película, nos ayudó a poder actuar estos dos personajes. Y eso se trasmite en el film, porque es una historia que está basada en nuestra relación de opuestos. Si no funcionaba eso, la película tampoco. Por supuesto que contamos con un gran elenco, una excelente narrativa e impresionantes imágenes. El equipo técnico fue un plus muy importante a la hora de presentar el trabajo que visualmente es impecable", dice Echarri.
EGO. En su país, tanto Martínez como Echarri conocen muy de cerca la popularidad y la fama, fundamentalmente luego de taquilleras tiras de tevé como Son amores y Resistiré. Los programas de chimentos los persiguen día y noche, y los seguidores no descansan hasta sacarles un autógrafo. "Cada uno ocupa su lugar en la película, tiene que ser así y no debe haber espacio para el ego. De lo contrario las cosas salen mal. Todos tenemos el lugar que nos corresponde, también Carlitos Velloso, Hugo Arana, Victoria Onetto, Vando Villamil, Alejandro Awada y todo el excelente reparto de Obsesión peligrosa. Yo no puedo ocupar el lugar de ellos, ni ellos el mío. Todos tenemos buenos personajes así que no hay porqué poner el ego en el medio", reconoce Echarri y Martínez agrega: "el ego no ayuda, resta. Somos inteligentes en ese sentido y no dejaríamos que eso se interponga con lo que queremos lograr. Lo que importa es la película, algo mucho más allá de los personajes".
RELACION. Con Uruguay, ambos tienen relaciones diferentes pero cercanas. Mariano Martínez se confiesa un enamorado de Punta del Diablo, donde ha intentado pasar desapercibido durante varios veranos. "Es un lugar increíble", dice.
Los viajes de Echarri, en cambio, han sido relacionados al trabajo incluso a un rodaje, cuando vino con Piñeyro a filmar Plata quemada. "Está bueno que Uruguay ya sea parte del circuito de presentaciones de películas y de obras de teatro," indica, y confirma que en poco tiempo estará nuevamente trabajando con Piñeyro, en una película que lo llevará a España. "Volver a laburar con Piñeyro representa un gran cantidad de cosas para mi porque entiendo que fue quien mejor me eligió para un papel como en Plata quemada. Ahora me propone un personaje de esos, para los que me elige él".
Ambos confiesan que no son demasiado conscientes de la popularidad con la que también cuentan en este país. "Es fuerte saber, por ejemplo, que el secuestro de mi padre fue seguido por todos ustedes como si yo fuera de aquí. Realmente impacta, y uno no termina de ser consciente de todo eso", finaliza Echarri.
ENTRETELONESDE UN FILM DE ACCION
ACCIDENTE. En el último día de filmación de Peligrosa obsesión, Pablo Echarri y Mariano Martínez sufrieron un accidente mientras rodaban una escena en que ambos escapan de la policía en una moto. Parece que la moto perdió estabilidad (era arrastrada por un trailer) y los dos actores cayeron a la calle, mientras los patrulleros que simulaban perseguirlos debieron hacer lo imposible por esquivarlos. El saldo fue de una fisura en la mano para Echarri y raspones en la espalda para Martínez.
SEX-SYMBOLS. Para las "fans" de Echarri y Martínez, Peligrosa obsesión tiene condimentos picantes. Por su parte, Mariano Martínez despliega su talento para la danza en un show de strippers, y su compañero Echarri en la piel de Javier Lavat debe intentar escapar de unas hormigas carnívoras que le corren por su cuerpo desnudo cubierto de miel.
EXPLOSIONES. Pocas veces se ha visto en el cine argentino un film con acción de la pura: camiones cayendo al agua desde lo bien alto de un puente (en la bahía de Guanabara, Río de Janeiro), explosiones de autos, persecuciones y tiros.
BRASILEÑA. El trío protagonista se completa con la actriz brasileña Carol Castro (forma parte del elenco de la telenovela Mujeres apasionadas, que se emite por Canal 12), una cara relativamente nueva pero que se consolida en su país y ahora en el Río de la Plata.