CARLOS REYES
Dino es un artista que sabe rodearse de grandes músicos. Sin embargo el show que va a dar este sábado en El Tartamudo lo hará sin acompañantes, únicamente con voz y guitarra, para repasar lo viejo y dar mayor difusión a lo nuevo u olvidado.
Obviamente que en el espectáculo tocará las canciones que más le piden (empezando por Milonga de pelo largo, pero también Tablas y Viento del sur), y otras que tiene grabadas y nunca tocó frente al público, o algunas que hizo hace mucho tiempo y han quedado algo relegadas con respecto a las más conocidas.
"Más allá de esas diferencias creo que mis canciones no han cambiado mucho, siguen siendo sencillas, de melodías fáciles. Y siguen hablando de cosas simples, de vivencias que son de mi generación, pero que se repiten en la gente más joven", contó el cantautor a El País vía telefónica, desde el Molino Dolores, donde trabaja en el área de personal.
"Me acuerdo que una vez le pregunté a Zitarrosa si le parecía bien que empezara una canción con la palabra `yo`, y él me dijo que siempre que uno hablaba de uno en una canción, también estaba recogiendo las experiencias de los demás", explica Dino, y citando a André Gide agrega: "Mi alma es un campo de maniobras".
Esa identidad tiene como consecuencia, según afirma, la diversidad de público que lo sigue, aspecto que él sintetiza en una frase: "Cuando toco en vivo, a veces los padres llevan a sus hijos, pero también en otros casos los hijos llevan a sus padres".
El músico asegura que aún encuentra muchachos que le dicen que una de las primeras cosas que aprendieron a tocar en guitarra fue Milonga de pelo largo, y que otras veces le hacen comentarios elogiosos de canciones sin saber que las escribió él. "Mi esposa en un tiempo me decía que le encantaba Arma de doble filo, de Los Zucará, y yo no le decía que era mía", recuerda.
Pero más allá de los éxitos, Dino reconoce que algunas canciones de su repertorio eclipsaron a otras, algo que él encuentra nada asombroso. "Le pasa a todo el mundo. A mí de Jaime Roos una de las que más me gusta es El tazón de té, que creo que ha pasado bastante desapercibida".
Es por eso que el año pasado, al lanzar el disco (en el sello Sondor) Vivo y suelto, incluyó varias de sus nuevas composiciones -demostrando su vigencia y su capacidad creativa e interpretativa-, pero también canciones olvidadas, de los años `70, poniendo así en diálogo las distintas épocas de su repertorio.
El artista comenta que en Dolores vive a su manera, y que la ciudad le ofrece "una forma de vivir", con su familia, su círculo de amigos. "Ya me acostumbré a vivir en Dolores. Yo estuve cinco años en Suiza, y volví con una mano atrás y otra adelante, pero contento de volver, pese a que allá vivía cómodamente. Pero acá en Dolores todo es diferente, la gente es poca, te cruzás con uno y te lo volvés a cruzar a las cinco cuadras y lo volvés a saludar. Cuando muere alguien, siempre te toca, porque si no lo conociste a él, conocés a algún familiar, o tenés un amigo en común. Y si me quiero aislar de todo, agarro un libro".
Más allá del show de este sábado, Dino se apronta para lanzar el Dvd Vivo y suelto, que fue grabado en abril en la Sala Agadu, y que probablemente salga al mercado el mes que viene. En ese material se lo podrá ven con su banda, integrada por Humberto García en percusión, Alexis Bardallo en bajo y guitarras, Eduardo Yur en guitarras y Guillermo Loriente en batería.
El show de este sábado es en El Tartamudo (8 de Octubre 2545) a las 22 horas. Las localidades valen $ 150. Reservas al tel. 2480 4332.