MATÍAS CASTRO
Parecía semi retirado. Pero tres años después de su última actuación en cine con "Antes de partir", Nicholson regresa a la pantalla grande con "How do you know", una comedia romántica con Reese Witherspoon y Owen Wilson.
"Y aún no han visto nada", dijo Nicholson cuando recibió su tercer Oscar, en 1998, por Mejor imposible. Esa película fue una de las más emblemáticas de la última etapa de su carrera, más centrada en la comedia y el drama que en el estereotipo de loco en el que había caído gracias a numerosos papeles para los que su gestualidad ayudaba mucho. How do you know? que mañana se estrena en Estados Unidos y que en Uruguay aún no tiene fecha de llegada, lo vuelve a poner en un papel de comedia romántica con algún toque de seriedad. Y lo vuelve a reunir con el director y libretista James L. Brooks, quien además de ser prolífico guionista de Los Simpson, lo dirigió en Mejor imposible y en La fuerza del cariño (film con el que Nicholson ganó su segundo Oscar, en 1984).
Un periodista del Toronto Sun, que recientemente lo entrevistó, había dicho que Brooks es actualmente la única persona en el mundo que puede alejar a Nicholson de su asiento preferencial en los partidos de Los Angeles Lakers. Y es verdad, porque el actor no falta a uno solo de esos partidos, al igual que su colega, Leonardo DiCaprio. "No me gusta trabajar. Sé que eso es una blasfemia, pero es así", le dijo a ese periodista. "Una vez conversamos con Leo (DiCaprio) y me dijo que a él le pasa exactamente lo mismo". A sus 73 años, con sus premios Oscar y unos 80 trabajos en su currículum, tiene derecho a decir ese tipo de cosas.
Brooks lo entusiasmó con el proyecto durante una cena en Washington (fruto de un antojo exigente de Nicholson), cuando le propuso actuar brevemente, casi como un paseo. El guión que le entregó era de unas cuarenta páginas, que se traducen en más de un tercio de la película y, por lo tanto, bastante tiempo de rodaje.
personajes. Su personaje es Charles Madison, un capo empresarial de mucho poder que mete la pata en unos negocios. Su hijo, más derecho e interpretado por Paul Rudd, accede a interceder y asumir responsabilidad legal por lo que hizo su padre, para evitar que vaya a la cárcel de por vida. Poco antes de ser condenado a prisión, el hijo conoce al personaje de Reese Witherspoon, una ex campeona deportiva quien se debate ante un amor difícil de concretar con el personaje de Owen Wilson.
La combinación de actores influyó decisivamente en el costo de la película. Si bien la historia no implicaba grandes despliegues, trabajos de efectos especiales ni nada por el estilo, el costo total fue de 120 millones de dólares. Todo fue una cuestión de estrellas. De ese presupuesto, 10 millones fueron para el director, 15 para Witherspoon, 12 para Nicholson, 10 para Wilson y 3 para Rudd. Detrás de una comedia con algunos toques serios entre cuatro personajes y con poco movimiento, pueden haber más exigencias de las que se cree.
Nicholson es la única estrella de su edad que puede exigir salarios tan altos. Su presencia ante cámaras es inevitable para cualquier espectador, guste o no lo que hace. Y como buena estrella de larga trayectoria, carismático y ególatra como nadie, se las arregla para guiar cualquier entrevista hacia lo que quiere. Por ello el tema de su poco interés en trabajar aparece en casi todas las entrevistas que ha ofrecido para la promoción de esta película. "Me gusta levantarme entre las 11 y la 1 de la tarde. Me gusta jugar al golf, hablar mucho con mi familia por teléfono. Me gusta ver a mis amigos y perseguir mujeres. Hablar con mi congresista e ir a funerales. Y en cuanto a Los Angeles Lakers... verlos es más que un trabajo. Tengo que estar allí".
Muy lejos en el tiempo quedaron sus años en los que actuaba bajo la tutela de Roger Corman en películas de género como El cuervo, La tiendita del horror, y también buena parte de sus papeles clásicos, como el de Atrapado sin salida y Busco mi destino. Hoy, casi como un mito viviente de Hollywood, que tuvo la posibilidad de transitar muchas etapas de la historia de la industria (incluso dando forma al actual cine de superhéroes con su interpretación del Guasón, en Batman), no tiene proyectos por delante, más allá de la promoción de esta película.
"El personaje de Jack en este film refleja lo que ocurre hoy", dijo el director y también autor del libreto. "Creo que esta economía y todas las cosas malas que están pasando son ataques sobre nuestras personalidades. Me pareció importante que el personaje representase toda una camada de empresarios que existen. Es que muchas cosas salieron mal en la vida real y nuestra confianza ha salido erosionada por la ausencia de modelos decentes a seguir".
Habrá quienes discutan si la vida privada de Nicholson constituye un modelo a seguir. Lo único seguro es que su carrera puede serlo para muchos.
Un equipo que hizo muy buenas migas
Nicholson y Owen Wilson bromean con frecuencia que la primera vez que se trataron fue cuando Wilson lo invitó a jugar con ametralladoras. La anécdota parece ridícula, pero es la que hacen con frecuencia y siempre la rematan diciendo que Nicholson lo rechazó elegantemente. Witherspoon se ha mostrado menos bromista que sus dos colegas y se ha concentrado en hablar sobre sus personajes: "Creo que la película trata sobre los grandes cambios en la vida. Se trata de gente que está en distintas encrucijadas, tomando decisiones grandes que afectarán su futuro, ya sea en la relación con un padre o un hijo, en un trabajo o en cuestiones románticas. Todos lidiamos con esto y tenemos suerte de tener al director Jim Brooks articulando todas estas luchas y dándole voz a esos monólogos interiores que viven nuestros diferentes personajes".
Cuatro personajes de psicologías complejas que le dieron mucha popularidad
Chinatown
1974
Considerado un título imprescindible de su década, el film de Roman Polanski mostraba a Nicholson en uno de sus mejores momentos. Tuvo una secuela, de 1990, dirigida por el mismo actor.
Atrapado sin salida
1975
Nicholson ganó su primer Oscar por este papel y, además, acumuló nominaciones y otros galardones de prestigio. Con este film, Nicholson se consagró como uno de los grandes.
El resplandor
1980
Este fue uno de los filmes que ataron a Nicholson al estereotipo de "loco". Se le ha criticado que el estatus de estrella le hizo comerse al personaje, en lugar de construirlo gradualmente.
Batman
1989
La composición que hizo del villano Guasón se robó la película dirigida por Tim Burton. Fue un acierto de casting que, a su vez, explotó su facilidad para interpretar a locos, desmedidos y megalómanos.