La actriz francesa Marie Trintignant, víctima de una hemorragia cerebral causada por un golpe durante una supuesta disputa con su compañero sentimental, fue sometida ayer a una nueva operación considerada la "ultima oportunidad" de salvarla.
El estado de la paciente sigue siendo "muy, muy preocupante" y "deberíamos saber a qué atenernos en las próximas horas", declaró a emisoras francesas el neurólogo Stéphane Delajoux, que participó en la intervención practicada en un hospital de Vilna. El médico francés agregó que el estado de Trintignant se había agravado considerablemente en las últimas veinticuatro horas, de ahí la nueva operación.
La actriz, de 41 años, ya fue intervenida el pasado domingo en Vilna, capital de Lituania, donde el drama obligó a interrumpir el rodaje de la película Colette, que protagonizaba a las órdenes de su madre, la realizadora Nadine Trintignant. Los investigadores encargados del caso atribuyen el estado de la actriz a una agresión de su compañero sentimental, el cantante de rock francés Bertrand Cantat.
El neurólogo Delajoux llegó el lunes a Lituania junto con el padre de Marie, el famoso actor francés Jean-Louis Trintignant, así como familiares de Cantat y miembros de su grupo musical, Noir Désir. Según informaciones, la policía ha empezado a interrogar al cantante, que también ingresó en el hospital la noche de la tragedia, tras haber ingerido una mezcla de medicamentos y alcohol.