De la Serna y El Yotivenco llegan a la Sala Zitarrosa

El recital será esta noche a las 21

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ALEXANDER LALUZ

Rodrigo de la Serna no viene en plan de actor famoso, sino como tanguero y milonguero en pleno crecimiento y con mucho sonido guitarrero. Una sorpresa para muchos. Con su grupo El Yotivenco y toca esta noche, a las 21 horas, en Sala Zitarrosa.

Para ir despejando dudas, aterrizar sorpresas y alivianar la presión del estrellato. En realidad esta visita no es la primera. Hacia fines de 2007, El Yotivenco, con de la Serna, Juan Pablo Hermelo y Blas Alberti, tuvo su debut montevideano en la Fiesta de la X. En aquel momento presentaron el repertorio del primer disco, que lleva el mismo nombre del grupo, y hoy sumarán a esas canciones algunas de las que están terminando de grabar el próximo lanzamiento.

De la Serna es, indudablemente, el nombre que abre puertas. Diario de motocicleta, Crónica de una fuga, de nuestro compatriota Adrián Caetano, el detective Montero de tira televisiva Hermanos y detectives, son credenciales muy fuertes y definen una imagen. Sin embargo, para este proyecto el actor asume otro perfil y otras responsabilidades. Como el mismo lo ha contado, es la concreción del otro sueño del pibe: tener su propia banda. Pero de tango, de milongas y otras yerbas de la tradición urbana. Un revelación que llegó a contrapelo del estándar: a los 19 años. En fin, una iniciación en "la típica y el fuelle" más temprana que la media fijada por la tradición para las últimas generaciones, y que suele rondar entre los 30 o los 40 (cierto, cuando muchos asumen que están algo "viejos" para el pogo roquero). Y si hay que buscar un culpable, de la Serna lo señala sin culpa ni prejuicio: Roberto "Polaco" Goyeneche. Un hallazgo que le cambió el oído. Un tango diferente que le abrió otro abanico de sonoridades y lenguajes. Y lo que sigue no tiene mayor novedad: descubrir lo que tenían para decir los otros miembros de la genealogía tanguera, y luego encarar la guitarra y el canto.

Bien podría pensarse que a esta altura, la actuación y la música juegan una pulseada por el protagonismo. Sin embargo, el hombre no parece preocupado por la especulación mediática. Cualquier repaso de las últimas entrevistas que le han hecho despistan al cultivador de lo previsible. De la Serna es claro: como músico (guitarrero y cantor) está en plena formación y crecimiento, y sus performances apelan inevitablemente a la actuación.

Por último, ¿alguien descubrió qué es "yotivenco"? El nombre de este grupo tanguero viene de la popular práctica de hablar al revés (o al vesre). Invirtiendo sus sílabas, "yotivenco" se convierte en conventillo o "conventiyo" (arrastrando la shhh).

La formación básica tiene a de la Serna en voz, guitarra y tamboril, junto a Hermelo y a Alberti, ambos afirmados a las seis cuerdas y al parche. Su periplo tanguero arrancó hacia fines de 2004, aunque sólo a tres guitarras y voz, haciendo honor a las influencias de don Roberto Grela. Al año siguiente hacen su debut oficial con el apoyo de Liliana Felipe. Con ella hacen varias funciones en el teatro ND Ateneo de la capital porteña y en la provincia de Córdoba. Al año siguiente amplían la propuesta y la paleta tímbrica contrabajo y percusión. Así graban el primer disco, El yotivenco, con un planteo que hace honor al nombre y a su tradición: las mezclas. Ciertamente, aquí no cabría hablar de "fusión" como proyecto artístico o estético, sino por la revisión de esas mixturas paridas sin etiquetas en el ruido del viejo conventillo, ese escenario en el que convivieron inmigrantes, oscuros arrabaleros, locas y otros ejemplares del (tan brutal y a la vez entrañable) bestiario popular.

Desde ese imaginario, el disco reúne tangos y milongas de diversa estirpe. Piazzolla, Abel Fleury, un salto a Troilo, Manzi. Son esos sonidos que están entre nosotros en el mítico: "desde siempre", expresión usada por el propio de la Serna en alguna entrevista en alusión a esa convivencia imaginada de sonidos y signos delimitantes de la geografía urbana.

A partir de esa experiencia, el grupo ya está en el estudio preparando un nuevo disco. Y esta noche parte de ese trabajo tendrá su (pre) estreno para el público montevideano.

Cantado para el costado

El yotivenco (2006) no disimula el oficio actoral de Rodrigo de la Serna. Apoyado en un tejido guitarrero, con algunos toques de color percusivo más el contrabajo, su voz compone personajes de estirpe arrabalera, como el clásico compadrito. Milonga, milongones, tangos clásicos (Aquel tapado de armiño, Che bandoneón, Tinta roja) vuelven en una interpretación "pa`l costado", con algo de arrastre, y, ciertamente, algo esquemática. "Vicio" que no opaca la enérgica textura global que equilibra tradición y modernidad.

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