Con más de 20 años de trayectoria, la banda danesa Mew sigue siendo un fenómeno de culto en buena parte del mundo. Con nuevo disco —el primero en seis años— el retornado bajista Johan Wohlert conversó con El País.
Fundada en Copenhague en 1994, la banda Mew ha recorrido un sinuoso (o zigzagueante) camino hacia el presente. Primero fue un cuarteto. Luego un trío. Y ahora volvió el bajista original y vuelven a ser cuatro.
En ese recorrido, editaron seis discos de estudio, se hicieron bastante famosos en Japón —y desde ahí, en otros países asiáticos— con un estilo que abreva tanto de la estética indie como de un pop que fusiona algunas de las complejidades del rock progresivo con la luminosidad del diseño industrial nórdico. Y con la voz de Bjerre como elemento central: ligera, diáfana y en el registro alto. Acá, en el más reciente corte de difusión "Water slides" se puede apreciar la garganta de Bjerre. Y todo el nuevo disco puede escucharse en Spotify (ver más abajo)
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Johan Wohlert recibe la llamada de El País en su ciudad. Ya hace unas cuantas semanas que la banda editó su sexto álbum, con un título tan austero como críptico: +- (en aras de la comprensión, vamos a llamarle Plus minus).
Wohlert es el recién retornado a la banda. Se había ido en 2006 y nunca fue sustituido.
—¿Cómo fue volver?
—Para mí fue alucinante. Se dio porque ellos decidieron volver a contratar a Michel Beinhorn para producir el nuevo disco. Cuando él oyó los demos, les dijo: “Me parece que deberían llamar a Johan para que vuelva y toque el bajo. Estas canciones le vienen muy bien a él”. Me puse muy contento cuando me llamaron. Toqué con ellos durante diez años, así que fue como volver a casa. Ni tuve que pensarlo.
—Qué título más curioso el del nuevo disco
Lo llamamos así porque es corto y dulce. El disco anterior de Mew tenía un título larguísimo (el bajista no exagera: No More Stories Are Told Today, I'm Sorry They Washed Away // No More Stories, The World Is Grey, I'm Tired, Let's Wash Away. Y Plus-Minus capta lo que es la música del nuevo disco, que está más enfocada, va más directo al grano. Es un disco con diez canciones individuales, no es un álbum con grandes paisajes sonoros, como el anterior. Y me parece un título cool. Se trata de polos opuestos, como la luz y la oscuridad, por ejemplo. Es simbólico de la banda y de la música.
—Veo por su agenda que siempre tocan bastante en países asiáticos. ¿Cómo se dio eso?
Empezó con Japón. Cuando sacamos el disco Frengers (2003), Sony también lo publicó en ese país y por alguna razón se hizo popular. Y desde ahí se esparció a países vecinos. Yo ya no estaba en la banda, pero vi cómo ellos empezaron a presentarse en Malasia, Singapur, Hong Kong… Parecería que nuestra música se ajusta bien a esos países, y no sé por qué. Capaz que es porque es música pop con una vuelta de tuerca, pero en realidad no sé.
¿Y tienen un público latinoamericano?
Sabemos que tenemos seguidores en México. De hecho Mew se ha presentado en vivo ahí. Pero también vemos, a través de nuestra web y nuestro Facebook, que nos escriben de otros países latinoamericanos. Hay un mercado para nosotros ahí, y nos encantaría ir.
—Mew tiene alcance internacional, pero ¿cómo es la estatura de la banda en Dinamarca? Además, Dinamarca está al lado de una potencia musical a nivel internacional como Suecia.
Creo que somos respetados en el ambiente musical danés, porque siempre hicimos lo nuestro, sin mirar demasiado a los demás. Respecto a Suecia, no sé... . Creo que no sonamos de una manera específica, pero sí pienso que Mew tiene un aire nórdico.
—Hablando de aire nórdico, lo que en los últimos años hemos asociado con Dinamarca acá en Uruguay son sus series televisivas, como "The killing", "Bron", "Borgen". ¿Por qué cree que las series le han salido tan bien a Dinamarca?
Creo que encontramos cierto estado de ánimo, una emoción, que mucha gente reconoció en sus vidas. Las series danesas están muy bien hechas, pero más allá de eso, creo que tiene que con ese clima, ese estado, que está relacionado con lo nórdico. Pero también hay mucha manija, ya sabes. Una serie es buena, y de repente todas las demás lo son también. Capaz que dentro de diez años vemos el fenómeno de las series danesas y decimos: “Está bien, un par estaban muy bien, pero no todas”.
—¿Cómo ha sido recibido "Plus minus"? Hacía seis años que no sacaban un disco.
Cuando estuvimos tocando en Estados Unidos, sentimos que había expectativa por vernos luego de haber sacado el nuevo disco. Como que la banda había estado hibernando. Incluso escuché comentarios del tipo “¡Ah sí, Mew, me encantaba esa banda!”.
—¿Cómo es para ustedes componer e interpretar en un idioma que no es el nativo?
—Crecimos con películas y series subtituladas, por eso siempre estuvimos acostumbrados al inglés. Nosotros somos un país tan chico… Somos apenas cinco millones, por eso es importante tener un idioma internacional para poder comunicarnos con el mundo. Y la música con la que crecimos también fue en inglés, muchas bandas indie de Estados Unidos. Así que el inglés nos resulta natural.

música - entrevista con mewFABIÁN MURO