GUILLERMO ZAPIOLA
Uruguay probablemente no vaya a estar en el campeonato mundial de fútbol de Alemania de 2006, pero en cambio el cine se las va a arreglar para hacer acto de presencia. Esto ocurrirá con la última entrega de una trilogía cinematográfica norteamericana cuyo primer capítulo, titulado Gol!, llega en estos días a las pantallas del mundo.
El protagonista Santiago, encarnado por Kuno Becker (figura popular de la telenovela mexicana), es un joven que se trasladó de México a los Estados Unidos a la edad de diez años y más tarde fue descubierto en Los Angeles por un buscador de talentos futbolísticos. La primera entrega culmina con el tránsito del joven a Inglaterra y su triunfo en el equipo Newcastle United. Los capítulos siguientes de la trilogía contarán respectivamente la venta del personaje al Real Madrid y su participación en la Copa del Mundo.
Originalmente el proyecto iba a ser protagonizado por el también mexicano Diego Luna (Y tu mamá también, Pacto de justicia, La terminal), e iba a culminar con el ingreso del protagonista en el Real Madrid. También iba a ser dirigido por el británico Michael Winterbottom (Bienvenidos a Sarajevo). Ambos terminaron rechazando el proyecto, y el guión comenzó a sufrir modificaciones sobre la marcha para adaptarlo a nuevas circunstancias.
El definitiva, el asunto cayó en manos del productor y director Danny Cannon, quien ha hecho en cine algunas cosas de ciencia ficción (El juez, con Stallone) y terror (Sé lo que hicieron el verano pasado), dirigió algún video con la megaestrella "pop" Bjork, y ha estado vinculado a la popular franquicia de televisión C.S.I.
La historia arranca cuando el pequeño protagonista cruza la frontera mexicano-norteamericana con dos únicas posesiones: una pelota de fútbol y una foto de la Copa del Mundo. Pasan los años, y el personaje se convierte en Los Angeles en un individuo sin identidad nacional. Su único escape para una existencia insatisfactoria es el fútbol, y pasa a formar parte de un equipo "amateur". Allí lo encuentra un viejo ex jugador británico (interpretado por el actor Stephen Dillane), quien lo convence de viajar a Inglaterra y lo pone en contacto con el Newcastle United. Hay un conflicto familiar adicional, porque el padre del protagonista descree de su futuro como deportista y se opone al traslado.
ESTRELLAS. Varias figuras deportivas de primer nivel asomarán en calidad de "estrellas invitadas", interpretándose a sí mismas, a lo largo de la serie: los créditos de la primera entrega recogen por lo menos los nombres de David Beckham y Zinedine Zidane, entre otros. Actualmente, el director Cannon busca en Alemania las locaciones adecuadas para el rodaje del tercer capítulo, y se especula con la participación de alguna de las grandes selecciones (Argentina o España, se ha dicho) en el final de la historia. Los guionistas tienen que buscar la forma de que el protagonista entre al mundial con los posibles ganadores.
El protagonista Becker reconoce que nunca soñó con ser futbolista, ni interpretar a uno en el cine: "Nunca me había llamado la atención el fútbol. Sí jugaba de niño, pero jamás soñé con ser futbolista de grande, por eso considero que me fue más difícil realizar este personaje, tanto en la forma física, sobre todo por los entrenamientos, ya que me llegué a romper los talones, además de recibir uno que otro golpe, y eso me hizo valorar el trabajo que tiene un futbolista".
Al actor, que declara no haber percibido el prejuicio contra los hispanos del que se quejan otros latinoamericanos que han trabajado en Hollywood, ya le han ofrecido cinco películas por parte de productores independientes norteamericanos, además de otro film a realizar en México, mientras aún no ha filmado las dos secuelas de Gol!. Afirma que le resulta muy estimulante interpretar la evolución de un personaje desde la nada al Mundial: "En la primera se cuentan los golpes por los que tiene que pasar Santiago para ser descubierto, en la segunda parte se contará lo que pasa por la mente de un futbolista, y en la tercera se narrarán los sueños del personaje, cumplidos".