Cuatro nerds con guitarras y rock adolescente para "losers"

Weezer. Bautizado por sus fans "El álbum rojo", es el sexto disco de estudio

 20080809 600x465

SEBASTIÁN AUYANET

El término "geek rock" (o rock para nerds, para tragas) es infrecuente en la historia de la música y también en la actualidad, pero vuelve al tapete cada vez que Weezer saca un nuevo trabajo.

Este género surgió como una externalidad más accesible de la música grunge que Nirvana, Pearl Jam o Soundgarden desarrollaron en los noventa. En principio asumido desde fuera como música hecha por y para chicos que sufrían tomaduras de pelo de los vivos de turno que luego repetían los cursos en el liceo, el "geek rock" tiene en esta banda liderada por el estudiante de Harvard, River Cuomo, su máxima referencia.

Con preferencia por los rocks simples y una sana ingenuidad, Weezer se sigue permitiendo en este disco de tapa roja continuar explotando algunos recursos conocidos (sintetizadores, vientos, instrumentos extraños, coros y voces afectadas) en canciones que suenan menos pretenciosas de lo que son. Por fuera de lo que suelen ser las temáticas de este subgénero (que también suelen tener que ver con los "nerds": cómics, ciencia ficción), este disco suena más personal y cercano a la crisis de mediana edad. En lo musical, esas canciones efectivas y simples de discos como Pinkerton (1996) o el álbum azul (su debut en 1994) también repiten su estructura en este disco, pero se cuela algún arrebato de hip hop bien guitarreado en The greatest man that ever lived, un tema con momentos de coros y solos vocales a lo Bohemian Rhapsody, de Queen, todo eso en una canción de cinco minutos, infrecuente en la banda. Para las canciones que acompañan los estados de ánimo más bajos como Heart songs, Cold dark world o Thought I knew (en la que la voz del guitarrista Brian Bell recuerda mucho y sin que rechine a Elvis Costello), la banda saca chapa de perfectos delineadores de canciones que mueven de la catarsis a la rebeldía.

Los rocks más "pogueros" en los que se pueden encontrar guitarras cincuenteras a lo Buddy Holly o distorsiones que van como trompadas al mentón, son Everybody get dangerous, Dreamin´ o Pork & beans, rocks con los estribillos como gancho perfecto, tan básicos como irresistibles.

Todas las canciones mencionadas definen para qué sirve comprarse este disco. Weezer acompaña según la polaridad del estado de ánimo y lo hace con puntería, sin exigir más de una escucha.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar