Contraluces de la lucha en contra de la delincuencia

Policial. Llega mañana el film "Los mejores de Brooklyn"

 20100818 706x600

GUILLERMO ZAPIOLA

Tres historias entrelazadas constituyen la sustancia de "Los mejores de Brooklyn", film policial protagonizado por Richard Gere y Ethan Hawke, y dirigido por Antoine Fuqua, que se estrena mañana.

En un extremo está el personaje encarnado por Don Cheadle, un policía encubierto que tras una temporada en la cárcel ha logrado convertirse en el brazo derecho del narcotraficante (Wesley Snipes) y en su mejor amigo e infiltrado su organización, y naturalmente se juega la vida a cada instante. Cerca de él está Ethan Hawke, un policía de narcóticos con problemas financieros que se ve tentado por las cantidades que pasan por sus manos. Y un poco más allá se encuentra Richard Gere, como un patrullero que está a pocos días de retirarse, padece el rechazo de sus colegas, siente que su vida ya no tiene sentido y coquetea con la idea del suicidio. Y por encima de ellos hay todavía otros personajes: jefes de mafia, autoridades oficiales que disputan también sus parcelas de poder. Las tres historias corren de manera independiente durante buena parte del film, pero se vinculan cerca del final en una multitudinaria redada que puede convertirse también en un baño de sangre.

Escrito por el debutante Michael C. Martin, Los mejores de Brooklyn ha sido dirigida por Antoine Fuqua, un veterano cuya carrera incluye un poco de todo, desde musicales (Lightning in a bottle) a films de acción (Asesinos sustitutos, 1998; Lágrimas del sol, 2003; Tirador, 2007), y algún fallido intento de cine épico (Rey Arturo, 2004). Su trabajo más conocido debe ser sin embargo Día de entrenamiento (2001), que era también un policial y que reunía a un oficial corrupto (Denzel Washington en la actuación que le valió el Oscar) con un novato que aprendía junto a aquél las realidades de la vida (Ethan Hawke, quien vuelve a trabajara aquí con Fuqua).

Quienes han apreciado el film (y no son pocos, aunque se han deslizado algunas objeciones a los tramos finales) han destacado la cuota de realismo con que se retratan ambientes y personajes, incluyendo una dosis de franqueza erótica y algunos abundantes despliegues de violencia. Como en Día de entrenamiento, el director Fuqua parece haber querido evitar aquí las facilidades del más rutinario policial televisivo (los Buenos contra los Malos, a secas), e intentado explorar las fronteras imprecisas y borrosas y las ambigüedades morales implicadas a menudo en la lucha contra el delito.

Por encima de un argumento al que se le ha podido objetar una cuota de fórmula (¿habrá que recordar una vez más que una película no es su argumento?), parece haber cierta unanimidad crítica en el elogio al dominio formal de que hace gala una vez más el director Fuqua en Los mejores de Brooklyn. Se ha destacado, sobre todo, su fluido manejo de la cámara; los encuadres que enfatizan determinados diálogos; los movimientos que se interrumpen de pronto en un plano de detalle que destaca un elemento revelador; las tomas encadenadas que establecen vínculos entre personajes; el sonido fuera de cuadro que informa lo que ocurre en el departamento de unos narcos durante una irrupción policial, mientras el aparato se queda discretamente afuera.

Los elogios han alcanzado también a una parte del elenco, Siempre hay dudas, por supuesto, con Gere (famoso inexpresivo), pero se ha destacado en cambio la convicción de Cheadle, Snipes, el cada vez más maduro Ethan Hawke y la veterana y a menudo excelente Ellen Barkin. Esos nombres interesan a priori.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar