El pasado domingo, la cadena HBO estrenó en los Estados Unidos Going Clear: Scientology and the Prison of Belief, documental dirigido por Alex Gibney que examina las actividades de la polémica Iglesia de la Cienciología.
Fue todo un éxito de público, y hay algunos enojos entre los adeptos a esa peculiar religión inventada por el autor de ciencia ficción L. Ron Hubbard. Con 1,7 millones de espectadores, ha sido el documental de HBO más visto desde When the Levees Broke, de Spike Lee, en el 2006, sobre la catástrofe del huracán Katrina.
El documental se inspira en el libro homónimo del ganador de un premio Pulitzer Lawrence Wright, y su estreno mundial uvo lugar a principios de año en el festival de Sundance. Fundamentalmente consiste en una serie de entrevistas a antiguos miembros de la Iglesia como el cineasta Paul Haggis, que la abandonó en el 2009.
Una de las cosas que más ha molestado a los partidarios de la Cienciología (mezcla rara de elementos tomados del hinduísmo y budismo, más contactos con Grandes Galácticos que deben provenir de la práctica de Hubbard en la ciencia ficción) son las acusaciones de manipulación y abuso físico y psicológico que el film dispara contra las jerarquías de la Iglesia. El documental cuestiona también las exenciones fiscales de las que disfruta la organización en Estados Unidos gracias a las supuestas gestiones de su líder, David Miscavige, con el gobierno estadounidense, lo que le habría permitido amasar un enorme patrimonio. Según los cienciólogos, "las acusaciones que se hacen en el documental son totalmente falsas y se realizaron sin pedir la versión de la iglesia".
"La iglesia está comprometida con la libertad de expresión. Pese a ello, la libertad de expresión no da carta blanca para emitir o publicar información falsa", señala un documento dado a conocer por la jerarquía de la Cienciología. También asegura que "pese a múltiples peticiones, Gibney y HBO se negaron a entregar a la iglesia el contenido de las afirmaciones que se realizan en el film para que ésta pudiera responder".
"Las fuentes de Gibney son la colección habitual de exmiembros de la iglesia obsesivos e insatisfechos que fueron echados hasta hace 30 años atrás por cometer infracciones y que tienen una historia documentada de mentir sobre la iglesia a cambio de dinero", afirma también el comunicado.
En las semanas previas al estreno, los abogados de HBO analizaron exhaustivamente todas las afirmaciones que se realizan en el documental."Probablemente tenemos a 160 abogados analizando el film", ha dicho solo a medias en broma la ejecutiva de HBO Sheila Nevins con respecto a las precauciones legales tomadas antes de que saliera a la luz el documental. En enero, la Iglesia de la Cienciología publicó en los diarios The New York Times y Los Angeles Times un anuncio a toda página en el que se desacreditaba el contenido del film.
HBO ha explicado que no quiere discutir públicamente las medidas legales que ha adoptado para blindarse frente a las acciones que pudiera adoptar la Iglesia, aunque varios observadores han señalado que la última vez que la organización tomó acciones legales contra un medio fue a mediados de los años 90 contra el Washington Post. Esa vez, la iglesia se vio obligada a pagar las costas del proceso y el juez en su sentencia hizo pública información que la organización consideraba "secreta", por lo que en años recientes habría desistido de seguir utilizando la vía legal. Karin Pouw, portavoz de la Iglesia de la Cienciología, ha explicado que la organización "litiga poco hoy en día" porque está centrada "en su misión humanitaria". Sin embargo Alex Gibney, el director de la película, ha denunció que muchos de los que ofrecen su testimonio en ella han recibido "amenazas de daño físico, de arrebatarles sus viviendas y de ruina económica".
Nazanin Boniadi: una novia para Tom Cruise.
El documental de Alex Gibney afirma que la Iglesia de la Cienciología preparó a la actriz iraní Nazanin Boniadi para que fuera novia de Tom Cruise. Según el documental, Cruise expresó su frustración sobre tener una nueva novia luego de su separación de su ex pareja Penélope Cruz y tras su divorcio con Nicole Kidman.
Los funcionarios de la Iglesia se lanzaron a la misión de encontrar una nueva novia a Cruise y dieron con Boniadi, "una joven ciencióloga estudiante de medicina" a quien al principio no se le informó de los planes de la organización. Simplemente le dijeron que había sido elegida para aparecer en una serie de películas basadas en la Cienciología.
El director Alex Gibney afirma que Boniadi "podría no hablar en público sobre sus experiencias debido a un acuerdo de confidencialidad que firmó por presiones de la Iglesia". Según él, la joven fue sometida a "un programa de un mes de entrevista en cámara, audiciones intensivas, y algunas revisiones de seguridad." Cuando el plan fracasó habría sido sometida a maltrato físico y psicológico.

El film de Alex Gibney “Going Clear” genera turbulencias