Cine chileno vivió un muy buen año con su público

Estreno. Comienzan el 2012 con un título fuerte: "Bombal"

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SANTIAGO DE CHILE

MARGARITA BASTÍAS - ANSA

La apasionada historia de la novelista chilena María Luisa Bombal (1910-1980) fue llevada al cine por Marcelo Ferrari, para quien la vida de esta intelectual, que rompió esquemas, "muestra las contradicciones y paradigmas de la sociedad chilena".

"Bombal fue considerada en círculos hispanoamericanos precursora del realismo mágico, dio voz erótica a la mujer, pero al ser parte de una sociedad de hombres, fue sumamente castigada", destacó Ferrari. Añadió que es un personaje "muy potente", que al igual que Gabriela Mistral, "no tiene espacio en nuestra sociedad y se tiene que ir".

Bombal vivió 20 años en EE.UU., donde fue enormemente elogiada, pero en Chile ni siquiera se le otorgó el Premio Nacional de Literatura. De hecho, sólo cuatro mujeres recibieron esta distinción instaurada en 1942: Mistral, en 1951 (después de que se le otorgara el Nobel, en 1945); Marta Brunet, en 1961; Marcela Paz, en 1982 e Isabel Allende, el año pasado.

El director de Sub Terra (2003) explicó que la intensidad de la vida de Bombal permite indagar en los profundos laberintos de la vida humana. "Intensa, brillante, pero su propia pasión la hacer perder su propia cordura. Comete actos de sangre. No escucha a nadie y se fue moviendo en un laberinto humano", detalló.

Bombal, perteneciente a la aristocracia chilena, con estudios en la Sorbonne (París), pasó unos meses en la cárcel por dispararle a su examante Eulogio Sánchez en un hotel del centro de Santiago, a quien persiguió desde que lo conoció a su regreso a Chile y por quien sentía un amor obsesivo. Paralelamente estaba casada con el pintor Jorge Larco (Alejandro Goic), cuya homosexualidad era reconocida en todos los círculos de Santiago y con el cual Bombal tenía una relación de amistad. "Siento que la película recrea las emociones que se meten en la piel, las toma, agarra al espectador y no lo suelta hasta el final porque hay mucha intensidad. Además es profunda, erótica y hay claridad en la historia", sintetizó Ferrari.

El director eligió a Blanca Lewin (Premio Goya 2010, por La vida de los peces, de Matías Bize) para el papel de Bombal, quien "está magistral", dijo, ya que logra una personificación exacta de la novelista al transmitir su cansancio, la angustia de no ser comprendida y su miedo a la soledad. Ferrari aseveró que para él la escena que "hace caer una lagrimita" al espectador es cuando la pareja se despide porque la tensión entre ellos es insostenible, "pero su vínculo es de mucho respeto y cariño".

El cineasta, quien desde los `80 expresa a través del formato documental la vida en su país, especialmente con las protestas contra la dictadura de Augusto Pinochet, considera que 2011 significó un "reencuentro del cine chileno con su pueblo porque más de un millón de personas vieron films nacionales", como Violeta se fue a los cielos, de Andrés Wood.

"Ojalá el público chileno siga diciendo que le gusta ver sus historias", completó el director de Bombal que se estrenará en las salas de Santiago el próximo 3 de enero.

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