Cargando con una mochila con explosivos para robar un banco

Comedia. El viernes se estrena "30 minutos o menos", con Jesse Eisenberg

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GUILLERMO ZAPIOLA

Jesse Eisenberg había mostrado ser un actor interesante en "Red social", y hubieron elogios para su trabajo en "Tierra de zombies", donde lo dirigió Ruben Fleischer. Actor y director se reencuentran en "30 minutos o menos", que va el viernes.

El protagonista Nick (Eisenberg), es un repartidor que trabaja para una pizzería cuyo eslogan es el título del film. Usted pide una pizza con lo que sea, y le llegará en treinta minutos o menos.

El personaje de Eisenberg tiene problemas para cumplir con esa exigencia, y ello lo lleva a reiterados choques con su jefe (Brett Gelman). Hay que encontrar una salida, y lo que se cruza en su camino no es realmente tal cosa, sino más problemas. Nick tiene un amigo llamado Chet (Aziz Ansari), y cerca hay un par de delincuentes no muy exitosos, Dwayne (Danny Mc- Bride) y Travis (Nick Swardson), subordinados al autoritarismo del padre del primero (Fred Ward), un obsesionado de la lotería y los juegos de azar.

El atribulado hijo comenta su drama con una amiga stripper, Juici (Bianca Kajlich), y a esta no se le ocurre mejor idea que sugerirle que contrate a un asesino para matar al padre. Y eso es apenas el principio. Una cosa lleva a la otra, varios de esos personajes unen fuerzas para planear el secuestro de alguien a quien obligarán a robar un banco, y para que todo salga como es debido (es decir, horriblemente mal) el plan incluye que al obligado asaltante se le instale un explosivo que lo liquidará si no hace lo que se le ordena. Hay que ver toda la película para averiguar cómo se desenreda todo el dislate. Para Eisenberg (la víctima elegida), tras haber hecho Red social, un film como 30 minutos o menos implicaba un obvio cambio de paso que el actor reconoce que disfrutó.

Una película independiente y llena de acción hay que filmarla lo más rápido posible. No hay tiempo de pensar mucho en ello, dice el actor. Su colega Ansari observó en determinado momento que les estaba llevando más de una semana rodar una escena de diez segundos, y calculó que a esa velocidad, los realizadores de Rápido y furioso demorarían veinticinco años por película. En realidad, razona Eisenberg, no implica demasiado esfuerzo. Hay que gritar mientras los dobles de riesgo hacen su trabajo, esperar un poco, y luego meterse en las escenas intermedias.

Eisenberg reconoce empero que es en el drama donde se siente más cómodo. Personajes que evolucionan. Ello no ocurre realmente en una comedia como 30 minutos o menos, donde todo está más o menos planificado desde el libreto, el papel que cada uno debe jugar se establece desde el principio, y es en definitiva la acción y no la evolución de los caracteres lo que hace avanzar el relato.

Por supuesto, es básicamente una comedia, aunque no deja de haber un componente dramático en ir por ahí cargando una mochila con explosivos. Pero Eisenberg agradece al director Fleischer el margen de improvisación que permitió a sus actores.

Le encanta improvisar, dice. Está convencido de que el libreto del film es realmente bueno, que proporciona abundantes dosis de humor, y que simplemente siguiéndolo puede conseguirse en algo divertido. Pero cuando uno está en el lugar de rodaje siempre surgen cosas imprevistas, situaciones en las que no se había pensado, y de pronto al actor se le ocurre algo inesperado. Y una de las virtudes del director, agrega, es justamente estar atento a esas circunstancias, escuchar las sugerencias e incorporarlas al relato.

Más allá de las ideas que los actores sumaron durante el rodaje, el punto de partida fue un libreto escrito por Matthew Sullivan y Michael Diliberti que Eisenberg considera "realmente idóneo". Una de las virtudes de un libreto que prevea casi todo es económica: permite ajustarse a un presupuesto bajo. Y eso es lo que suelen tener las producciones independientes. De todos modos, conviene señalar que hay gente inteligente en el proyecto: uno de los productores se llama Ben Stiller.

El rodaje de esta comedia tuvo lugar en Grand Rapids, Michigan, entre julio y septiembre del año pasado. Entre tanto, Eisenberg estuvo muy ocupado, pero no descarta una Tierra de zombies 2 también dirigida por Ruben Fleischer.

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