Buscando la vida más difícil

| Filmación. La actriz de 26 años encarna a la estrella porno Linda Lovelace, en un drama

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THE NEW YORK TIMES | DAVE ITZKOFF

A medida que el humo artificial se despejaba y los extras, que vestían amplias solapas y atrevidas minifaldas, se tomaron una pausa, Amanda Seyfried se dedicó a recordar una reciente despedida con su padre.

La producción de su última película apenas estaba empezando. "Yo pensé que (la despedida de su padre) iba a ser como `Te quiero, te extraño`" dice la actriz de veintiséis años. Su cara de querubín y sus ojos brillantes han agraciado muchas tapas de revistas. "Pero me dijo algo así como `Está en tus manos. Cuenta su historia` y fue algo realmente intenso, con lágrimas en sus ojos".

Agrega: "Mi padre está muy orgulloso de que tenga la oportunidad y pueda ser responsable por eso".

La oportunidad de la que Seyfried y su padre hablaban es la de hacer el papel principal en Lovelace, una película independiente sobre Linda Lovelace, una actriz de cine porno y estrella de Garganta profunda, aquél éxito hard-core de 1972 que rompió la taquilla y se convirtió en un fenómeno cultural. La emoción de Seyfried de poder interpretarla puede ser equiparada con la fealdad de una vida que nadie hubiese querido vivir.

Para Seyfried, quien ha interpretado a chicas al borde de la madurez en películas como Mamma Mía! y la serie de HBO Big Love, su parte en Lovelace es una apuesta para probar que puede interpretar algo más que personajes crecidos o decididamente adultos. "Siento que esta película realmente es el comienzo de algo más para mí", dijo la actriz, mientras usaba como sin darse cuenta un vestido blanco con volados y transparente que mostraba algo más que su silueta.

Para sus coprotagonistas y colaboradores, Lovelace es una mezcla de la estudiada inocencia de Juegos de placer de Paul Thomas Anderson, con la gravedad de una historia de la vida real. Pero para la industria del cine, la historia de Lovelace no es solo el último ejemplo de una desgarradora realidad traspasada a la fantasía del celuloide. También es, de forma improbable, el tema central de dos películas que podrían competir entre sí, incluyendo Lovelace, y que apuntan a llegar a cines respetables.

Mientras que Garganta profunda se volvió masiva y fue inmortalizada al ver como su título se inmortalizaba en el nombre clave de la fuente de Watergate que pasaba datos a los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein, Lovelace (nacida como Linda Boreman), llevó una vida de crueldad y degradación.

En su libro de memorias de 1980, Ordeal, contó que había sido forzada por Chuck Traynor, su primer marido, a entrar en su carrera ilícita. Traynor abusaba física y mentalmente de ella. Luego se alineó con feministas como Gloria Steinem y dedicó muchos años a su militancia anti pornográfica. Solamente apareció en una foto de 2001 en la revista Leg Show. Murió en 2002 por las heridas que recibió en un accidente de autos.

Los directores de Lovelace, Rob Epstein y Jeffrey Friedman, cuyas películas previas incluyen Howl (con James Franco como Allen Ginsberg), comentaban que esta nueva producción podría evolucionar en su tono ya que sigue el ascenso y la caída de su protagonista, hasta su redención en los ochenta.

"Vas a ir junto a su sicología en las diferentes etapas de su vida", comentaba Epstein, "y cuando ella se siente lista para mirar su propia vida de forma diferente, nosotros también estamos listos para contar la historia de otro modo".

Friedman agregó: "Su historia une períodos como la revolución sexual y el feminismo y ella fue una figura clave en esos dos momentos". También hay comedia en la parte en que la película hace una meticulosa recreación de la barata irrupción cinematográfica de la actriz, cuando interpretó a una mujer que descubre que tiene el clítoris en la garganta.

Adam Brody, el actor de la serie The O.C. que se dejó un bigote rizado para interpretar a Harry Reems, coprotagonista de Garganta profunda, dijo que esas escenas de sexo con Seyfried fueron "por lejos las más livianas y tontas de la película". "Es más American Pie que Lars Von Trier", agregó.

La búsqueda de los actores fue otro desafío para la película. Las mujeres se preocupaban por los desnudos y la brutalidad, mientras que los agentes de los actores masculinos no le querían dar el guión de Andy Bellin a sus clientes.

Durante una secuencia que se filmó a fines de enero había momentos de luz y de oscuridad por igual. En ella el personaje de Lovalece es presentado ante el público, apenas finalizada una proyección de Garganta profunda que fue anunciada por Hugh Hefner, el fundador de Playboy interpretado aquí por James Franco.

Mientras ella gira y posa torpemente para la multitud que aplaude, es seguida desde la trastienda por Traynor (Peter Sarsgaard), quien le dirige una mirada siniestra. Sarsgaard, quien ha interpretado a sicópatas memorables en películas como Los muchachos no lloran, contó que la violencia que tuvo que representar en Lovelace lo hizo dudar a la hora de interpretar el papel, en particular por que su esposa, Maggie Gyllenhaal, está embarazada por segunda vez. Pero Sarsgaard reconsideró luego de que su esposa lo animó. "Me dijo que creía que iba a ser una gran película para mí en este momento. Saber que tu esposa te apoya representa toda la confianza que tenés que tener en una cosa como esta".

Dos proyectos rivales con el mismo personaje

Otra película biográfica, llamada "Inferno: A Linda Lovelace Story", está en preproducción. Iba a ser protagonizada por Lindsay Lohan pero ahora en su lugar está Malin Akerman ("Watchmen"), como Lovelace, y Matt Dillon, como Traynor. Se comenzó a filmar este mes. La productora Heidi Jo Merkel, que produce la de Seyfried, estuvo vinculada a "Inferno" y dijo que tiene un buen guión pero que es demasiado oscuro y opresivo. Matthew Wilder, guionista y director de "Inferno", dijo que él fue quien resolvió terminar la sociedad con Merkel porque temía que ella y su productor ejecutivo fuesen a alterar demasiado su trabajo durante el montaje. "Creo que decirte que tu película es demasiado oscura para ser una película es toda una hipérbole", dijo el realizador. Su guión para "Inferno" ha sido citado por The Black List, una encuesta de la industria sobre guiones con buenas posibilidades. Wilder dijo que la calidad de su trabajo y no la velocidad de la producción determinará al ganador de la carrera.

Seyfried estaba al tanto de la rivalidad entre los dos proyectos, pero dijo que el éxito de "Lovelace" descansará en buena medida en su habilidad para darle vida a su personaje y su lucha en la vida. "Es el primer personaje que he interpretado y que realmente existió. El mayor desafío es poder validar a alguien que luchó tanto para sentirse reconocida", dijo.

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