"La primera vez que escuché a Buenos Muchachos, lo primero que pensé es lo bien que le sentaba esa música a Montevideo. Me pareció muy de acá, una banda sonora apropiada para la ciudad". El comentario es de Gustavo (sí, así. A secas), el dueño del sello independiente argentino Ultrapop, que editó el segundo álbum de Buenos Muchachos, Dendritas contra el bicho feo.
Hoy, cuando la banda se prepara para salir con su cuarto disco a la calle, el `frontman` Pedro Dalton ya no es montevideano. Desde hace un par de meses es un porteño más. "Sí, me vine a vivir con mi pareja", dice Dalton desde la capital argentina. Sin embargo, las canciones del nuevo disco conservan todos esos rasgos que el editor argentino iden-tificaba como intrínsicamente montevideanos, aunque hay nuevos matices.
El flamante trabajo sucede a Amanecer búho, el más exitoso de la banda hasta la fecha (fue editado hace dos años y está por alcanzar la marca Disco de Oro, según informa el sello del grupo, Bizarro). "Luego de un disco de canciones como ese, hicimos uno más instrospectivo, yo lo siento así. Y también lo siento más meticuloso y delicado, un disco para escuchar. Y todo fue hecho en poco tiempo. El año pasado tocamos mucho y no tuvimos tantas oportunidades para juntarnos relajadamente a componer. Además, mi mudanza a Buenos Aires también alteró los esquemas. Con decirte que grabé las voces en dos días y luego ya casi no participé más... De todas formas, desde hace años que hay un acuerdo tácito entre nosotros, que es que todo lo que tiene que ver con la posproducción del disco es una tarea que recae principalmente en Marcelo (Fernández, guitarra) y el `Topo` (Gustavo Antuña, guitarra), que lo hicieron junto a Gastón Ackerman, que fue otra vez el productor artístico".
El relativo éxito del disco anterior no condicionó del todo a la banda a la hora de pensar en el siguiente paso: "Tuvimos en cuenta lo que pasó luego de ese disco (la banda ganó varios Premios Graffiti, tocó durante buena parte del año pasado y acompañó a La Vela Puerca en varios conciertos en Argentina), pero la verdad es que el cambio más grande que se dio fue haber tocado tanto", explica. "Probamos de todo, cambiar repertorios, tocar con invitados y en ciclos junto a otras bandas. Fue una intensa búsqueda de nuestras riquezas musicales".
Los próximos tiempos vienen cargados de actividades para la banda y también para su cantante. Aparte de los conciertos que vendrán, Dalton -quien publicó en junio la colección de poemas Mentira es el cielo- tiene una novela en ciernes, Ando amando a Amanda: "Sí, ahora cuando regrese a Montevideo voy a releerla junto a los editores de Artifato y posiblemente salga en diciembre", se despide.