El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, planeaba llegar con su último discurso, el cuarto en estos seis meses, a todo el país por las cadenas de televisión. Pero rápidamente tuvo que cambiar de estrategia. No hubo amenazas, atentados, ni una nueva crisis. La responsable del cambio fue la señora Susan Boyle. El miércoles por la noche la cantante escocesa se presentaba en America`s got talent de la cadena NBC, y eso hizo temblar a la pantalla chica estadounidense. En consecuencia, Obama tuvo que adelantar su conferencia de prensa para no quedarse sin audiencia. Es que Boyle ya es todo un fenómeno musical y mediático en el país del Norte. Y la NBC se jugó por entero a tener a la cantante en sus estudios, y ganó por varios cuerpos a sus famosas competidoras.