El bebé nacido a las 21 semanas y cinco días de gestación en una clínica de la ciudad alemana de Fulda, convirtiéndole en el más prematuro del mundo, ya ha recibido el alta médica y se puede ir a su casa, anunció este sábado el diario alemán Bild. La pequeña Frieda nació el 7 noviembre pasado con 28 centímetros y 460 gramos de peso. Cinco meses y medio después, con 3,5 kg y 50 centímetros, va a poder abandonar la clínica, donde ha permanecido todo este tiempo en un ambiente totalmente aséptico, con asistencia respiratoria y siendo alimentada por el ombligo. Un médico del servicio aseguró que "no hay ningún riesgo (de secuelas) por el momento, y que (la pequeña) va a desarrollarse como cualquier otro bebé". Frieda tenía un hermano gemelo que murió unos días después de su nacimiento.
Un bebé es considerado prematuro cuando nace antes de los ocho meses.