MATÍAS CASTRO
Es notable cómo el tema de la familia se ha convertido en el que domina todo últimamente en el universo de los famosos. Desde el Río de la Plata hasta Estados Unidos y más, la mayoría de las noticias que nos llegan tienen que ver con esto. Claudia Fernández y su maternidad. Jorge Drexler con su mujer e hijo en Rocha. Brad Pitt y Angelina Jolie reunidos en Cannes, demostrando a todo el mundo que no se están separando, como se rumoreaba. Por otra parte Paris Hilton volvió a insistir que le gustaría tener un hijo y que su modelo de pareja es la de David y Victoria Beckham.
Menudo modelo de pareja, aunque no queda claro si son su referencia por el dinero y la fama que tienen, por las fotos que se toman en la cama o porque puertas adentro son una pareja sólida y cariñosa. Lo más probable es que las dos primeras razones pesen más que la tercera. No es cuestión de ponerse moralista pero queda bastante claro que, al menos según lo que indican las apariencias, en estas cosas suele importar más el glamour que otras cosas.
El juego, es muy evidente, siempre es mostrar a la pareja como perfecta e ideal. Por eso mismo luce bien una familia multirracial como la que tienen Pitt y Jolie, con sus hijos de todos colores combinando los biológicos con los adoptados. Y por eso mismo las vedettes argentinas hablan con total honestidad (o supuesta honestidad) sobre sus actividades "gimnásticas" con sus esposos y novios. La idea es, valga la redundancia, mostrar familias ideales, que son como prolongaciones de las personas ideales que representan muchos famosos. Al menos la familia de John Travolta mostró una variante. Se dice que el actor estaría en planes de adoptar un niño con su esposa e hija y así curar el dolor por la muerte en enero de su hijo adolescente.