MILÁN | COLLEEN BARRY - AP
El director de orquesta y concertista Daniel Barenboim solicitó públicamente el pasado martes al presidente de Italia que proteja los teatros del país de las reducciones presupuestales con las que se pretenden reforzar las finanzas públicas.
Barenboim hizo su insólito llamado desde el foso de la orquesta momentos antes de que levantara la batuta para dirigir la ejecución de La Valquiria de Wagner en la premiere de gala de la temporada en el célebre teatro milanés de La Scala.
Como suele suceder, la función musical fue acompañada del drama fuera del escenario.
Antes de escucharse las primeras notas, estudiantes y policías chocaron brevemente en la plaza frente al teatro. Jóvenes, algunos de ellos con cascos, enfrentaron los bastones policiales. La fuerza pública arrojó granadas lacrimógenas y de humo, y dos agentes sufrieron lesiones menores.
Algunos estudiantes, que desde hace meses protestan las reformas universitarias y recortes presupuestales, portaban carteles en los que proclamaban su solidaridad con el sector cultural. Cientos de empleados de casas de ópera procedentes de Génova, Roma, Florencia y otras partes, también protestaron de manera pacífica en las cercanías en coincidencia con la llegada de los ricos y famosos al acontecimiento más importante del calendario social milanés.
rECLAMO PÚBLICO. En el recinto, Barenboim, quien tiene el título no oficial de director principal invitado de La Scala, exhortó al presidente Giorgio Napolitano, que estaba sentado en el palco real, a que solicitara la protección de los atractivos culturales de Italia como lo prevé la constitución del país.
"Por este título (el de director invitado) y también a nombre de los colegas que tocan, cantan, bailan y trabajan, no sólo aquí sino en todos los teatros, hoy estoy para expresarle (a usted) el nivel de nuestra profunda preocupación por el futuro de la cultura en el país y en Europa``, dijo el músico argentino-israelí. Todos los presentes en el teatro aplaudieron y Napolitano hizo lo propio.
Autoridades de la casa de ópera afirman que el gobierno redujo cinco millones de euros (6,64 millones de dólares) el presupuesto del 2010 de La Scala y prevé el doble para el 2011. Las fuentes dijeron que esos recortes de gran escala para las instituciones culturales de Italia amenazan con obligar al cierre de varias casas de ópera en el país. El total de los recortes se conocerán hasta el 20 de diciembre.
"Esto es un ataque a todo el mundo cultural, no sólo a La Scala``, dijo Guancarlo Albori, dirigente de la confederación sindical CGIL, que organiza la multitudinaria protesta. "Es una tragedia para la cultura italiana``.
La dirección escénica de esta producción de La Valquiria, la segunda de las cuatro óperas del ciclo El anillo del Nibelungo, es del regista belga Guy Cassiers, quien provocó las iras de algunos cantantes al utilizar el video como recurso técnico-expresivo en la puesta. Cassiers dijo que su objetivo era reunir todas las disciplinas artísticas y tecnologías sobre el escenario para "crear un universo``.
El elenco incluyó algunos de los cantantes wagnerianos más prestigiosos del momento. Entre ellos se destacan la soprano Nina Stemme, quien hace el papel de Brunhilda, y la mezzo Waltraud Meier que canta como Siglinda, un papel habitualmente para soprano. El tenor neozelandés encarna a Sigmundo y el bajo ucraniano Vitalij Kowaljow a Wotan.