FABIÁN MURO
Por segunda vez en su carrera, Alejandro Sanz se presentará en Montevideo. Lo hará en el mismo lugar: el Velódromo Municipal. En aquella oportunidad, Sanz venía a presentar el disco "El alma al aire".
Ahora, el título de su nuevo disco es El tren de los momentos y la fecha para el concierto será el próximo 25. El cantante y compositor español llega a Montevideo en el marco de una gira internacional que arrancó el viernes en Lima, abarca primero el continente americano y luego saltará al europeo.
"Está determinado así por una cuestión climática nomás. Como son conciertos al aire libre, hay que tener en cuenta los cambios de estación de un hemisferio a otro", explica desde Miami, la ciudad donde ha elegido vivir desde hace aproximadamente una década. "Me siento muy a gusto en Miami. Hay muchas Miami, pero yo vivo en una que me gusta mucho, por la cercanía al mar que tengo. Si viviera en otra, tal vez no me sentiría tan cómodo…"
Incluyendo discos recopilatorios o en vivo, El tren de los momentos es el décimo título en la discografía de Sanz. Y el álbum mismo tiene diez canciones. "Me parece que ese número es el perfecto. Casi todos mis discos tienen esa cantidad de canciones. Uno con más temas es medio complicado, se puede hacer duro de escuchar, de seguir hasta el final. Pero si hago uno con menos temas, me parece que puede dejar gusto a poco".
Sanz debutó hace ya bastante. En 1991, el músico sacaba su primer disco, Viviendo de prisa. Un poquito más cercano al rock-pop de factura industrial y anglosajona, Sanz en ese entonces se perfilaba como un carilindo ídolo para multitudes de chicas adolescentes, con poco para ofrecer más que su cara.
Hoy sigue siendo un ídolo "teen", pero también se ha ganado cierto respeto como cantautor romántico, capaz de elaborar melodías pegadizas y perdurables, y un letrista talentoso, aunque a veces algo excesivo. Para más pruebas, solo basta escuchar No es lo mismo, la canción que da título al disco anterior a El tren… Más que una canción, se trata de una severa incontinencia de párrafos.
Con tantas palabras brotando de su lápiz, se podría pensar que Sanz es un escritor frustrado, pero él dice que está cómodo en el formato canción, aunque sienta que hay historias que necesitarían más desarrollo: "Siempre me pareció que me quedaba mucho afuera, que no lograba meter todo lo que quería contar en la letra de una canción. Pero con el paso del tiempo y el hecho de que uno adquiere experiencia y oficio, vas mejorando. Porque lo que uno tiene que tener para componer una canción es capacidad de síntesis. En el mejor de los casos, se tiene cuatro o cinco minutos para contar una historia que abarque mucho más que lo que se expone en la letra, ese sería el ideal. Por eso, hay que esforzarse para que todo entre en esa duración. Pero no sé, nunca mido mis canciones. Me pasa a menudo que gente que escucha mis canciones por primera vez, o mientras que están en proceso de composición, me pregunta, `¿Oye, pero cuánto dura esta canción?` Pues nunca lo sé, dura lo que tiene que durar".
Las letras unen, como era de esperar, el viaje de Sanz en su último disco: "Siempre hay una unión entre las canciones que conforman mis discos, así concibo yo el álbum, como algo que tiene cierta coherencia y unidad. Este álbum también, en el sentido de que cada una de las canciones pinta un momento distinto y que todas ellas juntas conforman este tren de situaciones, de ahí el título del disco".
Y es concluyente al respecto. "Me parece que es un viaje, ¿no? Que comienza en la primera canción y culmina en la décima, la que cierra el disco". Pero Sanz no quiere ahondar en el significado de sus frases. Prefiere dejar que cada uno lo interprete a su manera.
HISTORIAS. Pretende dejar fuera del viaje a temas que no tengan relación con las canciones que sus seguidores celebran y por millones. Pero no es secreto para nadie que la nueva gira estuvo precedida por problemas judiciales. Viene de denunciar a su ex mayordomo por soborno y antes aún prefirió soportar la presión de los medios al reconocer públicamente la existencia de un hijo fruto de una relación extra marital con la puertorriqueña Valeria Rivera.
Esos asuntos no los ha podido esquivar en el arranque limeño, pero prefiere responder con sobre entendidos, de una manera más reflexiva. "Todos tenemos problemas y yo los soluciono en la privacidad. No es bueno hacerlos públicos porque crean más problemas, porque si dos personas no se entienden imagínate cuando entre en la partida gente que ni te conoce, se genera una especie de centrifugado de opiniones que no sirven para nada", confesó a la agencia Efe.
Por eso mismo en la conversación telefónica, él prefiere hablar de sus canciones con las que intenta hacer feliz a la gente. Y se siente entusiasmado cuando explica que en el nuevo disco hizo algo que nunca antes había hecho: improvisar. Escuchaba una base rítmica y melódica y luego se ponía a improvisar sobre ella las letras, siguiendo un método muy similar al del rap.
El procedimiento concluyó en varias oportunidades con una gran sorpresa para el músico al escuchar la canción final. Esa experiencia es la que también trata de comunicar a los auditorios que esperan el pasaje del tren.
La gran movida se produce tras tres años de ausencia
Lleva vendidos veinte millones de discos, lo cual hace que su maleta sea especialmente pesada y atractiva para los mercados. Pero quiso empezar su gira en Perú como agradecimiento a "la solidaridad espontánea" expresada en uno de sus conciertos en Lima tras los atentados en Madrid en marzo de 2004. El tramo sudamericano culminará en Montevideo el 25 de marzo, para saltar hacia México, donde realizará seis recitales. Desembarcará en EE.UU en junio y en Las Vegas.
Casting en cada país buscará una suplente para Shakira
El tema Te lo agradezco pero no fue grabado por Sanz junto a Shakira, por lo que necesita una voz femenina que reemplace a la colombiana. La solución del artista fue convocar a un casting en cada país. En Chile, por ejemplo, se hará el martes próximo. Pero de Uruguay todavia no se había confirmado nada, entre otras cosas porque el recital del Velódromo el 25 está muy pegado al de River en Buenos Aires que será el 23. ¿Sanz vendrá con una argentina?
Un disco menos extrovertido
Con una duración de 40 minutos, El tren de los momentos es un sólido y logrado producto musical. A lo largo de las diez canciones, el español da cuenta de todas sus facetas: el baladista romántico, el curioso por estilos como el rap, el trovador con facilidad de palabra, el aficionado al flamenco y también el hábil promotor de su imagen y estatura como estrella pop internacional, una que lleva vendida más de 20 millones de discos en todo el mundo.
Aunque el público de Sanz sea mucho más grande que el que vive en España, el músico conserva ciertos rasgos propios de los artistas de ese país y su metodología: como muchos de los cantautores españoles, hace sus discos en colaboración con un arreglador, en este caso Lulo Pérez. Pero hay un ejército de sesionistas, además de los invitados especiales: Shakira, Juanes, el rapero Rudy Pérez y el integrante de Ketama, Antonio Carmona. Entre tanto invitado y contratado, Sanz consigue mantener el control de todo. Por más que haya un dúo con Shakira -pensado indudablemente como una estrategia de promoción y venta- el español es protagonista en todo momento.
La canción, Te lo agradezco pero no, es una de las mejores del disco, a pesar de la presencia de Shakira, una artista cada vez más popular y cada vez menos interesante. Hay varios temas más con potencial de hit, como A la primera persona, En la planta de tus pies, La peleíta…Sin embargo, El tren de los momentos es, en términos generales, un trabajo menos brillante y extrovertido que discos como El alma al aire o No es lo mismo. Poco de esto importa para las millones de seguidoras de Sanz.
El inglés inmigrante hecho canciones
Entre los futuros proyectos de Sanz figuran dos discos: uno en inglés y otro junto al guitarrista Paco de Lucía.
"Es cierto, estoy preparando un disco en inglés. ¿Que cómo es mi relación con el idioma inglés? Hmmm…Lo primero que quiero explicar es que no se trataría de un disco "crossover" tradicional, como se lo conoce. No me voy a poner un sombrero de frutas y cantar cualquier cosa", señala utilizando en forma bastante paródica la imagen legada a la historia por Carmen Miranda.
Sostiene que ese será un disco propio de un inmigrante hispanoparlante en Estados Unidos, marcado incluso en el empleo idiomático: tendrá "un inglés muy nuestro", sostiene el andaluz. "Quiero que sea un disco en el cual se note nuestra forma de hablar cuando hablamos en inglés, con acento y todo. Pero también es un disco con el cual pretendo de alguna forma homenajear a mis principales influencias anglosajonas, como Jimi Hendrix, Beatles y el soul. No quiero hablar perfectamente en inglés para hacer esto. No es el fin último de este proyecto".
Respecto al álbum junto al gran Paco De Lucía, los planes no pasan, por ahora, de un par de charlas informales: "Estuve en conversaciones con Paco sobre eso. Le propuse que me viniera a visitar a casa para hacer canciones y le apeteció la idea. Pero aún no hemos concretado nada. Creo que es muy probable que hagamos un disco juntos, pero por ahora no hay nada seguro".