Aquella víctima de la ducha

| Trabajó para autores de la importancia de Orson Welles y Alfred Hitchcock y formó una exitosa pareja con Tony Curtis

GUILLERMO ZAPIOLA

Va a quedar en el recuerdo de toda una generación de espectadores como la víctima en la ducha de Psicosis (1960) de Alfred Hitchcock. Es empero un error creer que esa escena hizo la fama de Janet Leigh, quien falleció en su residencia de Los Angeles el pasado domingo a la edad de 77 años a consecuencia de una inflamación en los vasos sanguíneos. De hecho, si no hubiera sido entonces una actriz famosa Hitch no la hubiera elegido para encarnar a Marion Crane: necesitaba a alguien conocido para que su asesinato hacia la mitad de la película resultara más impactante. Nadie esperaba que Janet Leigh muriera a los cuarenta y cinco minutos de comenzada la proyección.

TRAYECTORIA. Había nacido como Jeanette Helen Morrison en Merced, California, en 1927. Fue empero una estudiante brillante que se graduó en la secundaria adelantando cursos cuando tenía quince años y estudió música y psicología antes de ser "descubierta" como actriz. En 1947, MGM le ofreció un papel importante en The Romance of Rosy Ridge.

Metro buscaba un tipo de "rubia ingenua" y Janet encajaba como un guante en el papel, que repitió con variantes en comedias (Irma la enredadora, 1949; ¿Quién dijo miedo?, 1952, de Stanley Donen), melodramas (Mujercitas, 1949, director Mervyn LeRoy, con Liz Taylor), dramas de aviación (Rivales del rayo, 1951, director Josef von Sternberg, con John Wayne), ‘westerns (la notable El precio de un hombre, 1953, de Anthony Mann), aventuras de época (Scaramouche, 1952, de George Sidney; El príncipe Valiente, 1954, de Henry Hathaway; El escudo negro, 1954, de Rudolph Maté; Los vikings, 1958, de Richard Fleischer). En varios de esos films y también en algunas comedias (Yo y ellas en París, 1959, de Blake Edwards; No es dama, es mi mujer, 1960, de George Sidney) actuó junto a su esposo de entonces, Tony Curtis, con quien integró una de las parejas más populares de la pantalla.

CULMINACIONES. En 1958, el maestro Orson Welles la convocó para integrar el multiestelar elenco de su extraño ‘film noir’ Sombras del mal (o Sed de mal), donde también actuaban Charlton Heston, Marlene Dietrich y el propio Welles. En una escena clave de ese film, Janet era acosada en un motel por un encargado de rasgos psicopáticos. No es difícil pensar que Alfred Hitchcock (cuyos paralelismos con la carrera de Welles fueron notorios a lo largo de los años) vio esa escena y pensó que Janet era la actriz que necesitaba para Psicosis.

En 1995, Leigh escribió un libro, Psycho: Behind the Scenes in the Classic Thriller (Psicosis: detrás de las escenas del clásico del suspenso), donde sostuvo que la filmación de la famosa escena de la ducha transcurrió plácidamente hasta los últimos 20 segundos, cuando tuvo que expresar un horror total ante las puñaladas del asesino. Hitchcock rodó la secuencia en unas 70 tomas de dos o tres segundos, a lo largo de siete días.

Continuó trabajando en las décadas del sesenta y setenta, casi siempre en films menores, aunque quepa destacar su aparición en la espléndida El embajador del miedo (1962) de John Frankenheimer, o en el policial El blanco móvil (1966), junto a Paul Newman. Aunque nunca se retiró del todo, es posible que su última labor importante haya sido la que desempeñó en La niebla (1980) de John Carpenter, quien un año antes lanzara a su hija Jamie Lee Curtis como "estrella del terror" en la primera entrega de la serie Halloween. Su esposo actual, Robert Brand, y sus hijas Kelly y Jamie Lee estaban junto a ella cuando falleció.

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