Fernando Manfredi
El próximo 27 se cumplirán 248 años del nacimiento de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), el más importante compositor austríaco del período clásico; también fue uno de los más influyentes en la historia de la música occidental. Había nacido en Salzburgo y el nombre completo de bautizo fue Johannes Chrysostomus Wolfgang Amadeus Mozart. Descubiertas sus inclinaciones musicales, estudió con su propio padre Leopold Mozart que era un conocido violinista y compositor que trabajaba en la orquesta de la corte del arzobispo de Salzburgo.
PRODIGIO. Los progresos fueron tan rápidos que a los seis años ya era un intérprete avanzado de instrumentos de teclado y eficaz violinista pero además tenía una extraordinaria capacidad para la improvisación y la lectura de partituras. Aún hoy se ejecutan cinco pequeñas piezas para piano que compuso a esa edad. En 1762 el padre decide aprovechar las dotes del joven Amadeus y comienza a llevarlo de gira por las cortes de Europa. También es un período de gran creatividad, compuso sonatas, una sinfonía, un oratorio y la ópera cómica La Finta Semplice. En 1769 fue nombrado Konzertmeister del Arzobispo de Salzburgo y en la Scala de Milán el Papa le hizo caballero de la orden de la Espuela Dorada. Fue el mismo año en que compuso Bastián y Bastiana, su primer singspiel (tipo de ópera alemana con partes recitadas). El éxito de este trabajo motivó que al año siguiente se le encargara su primera gran ópera Mitrídates, rey del Ponto (1770), compuesta en Milán y con la que su reputación como músico se afianzó todavía más.
Vuelto a Salzburgo en 1771 ocupó su cargo en la Corte, el que si bien no era remunerado, le permitió escribir un gran número de obras importantes durante seis años. Dado lo precario de su situación económica, en 1777 obtuvo permiso para dar una gira de conciertos, viaje en el que fue acompañado por su madre.
ADVERSIDAD. A los veintiún años Mozart era un joven compositor que buscaba en las cortes europeas un puesto remunerado y más satisfactorio. Pero ya no era un niño prodigio. Marchó entonces a Mannheim, la capital musical de Europa en ese entonces con la idea de incorporarse a la orquesta de la ciudad. Allí se enamoró de Aloysia Weber, aunque no fue correspondido. Madre he hijo marchan luego a París, donde en 1778 aquella fallece. París se transformó para el músico en un calvario al ser despreciado por los aristócratas para quienes trabajaba y recibir el rechazo de Aloysia. Ya en su ciudad natal, Mozart compuso dos misas y un buen número de sonatas, sinfonías y conciertos. Estas obras revelan por primera vez un estilo propio y una extraordinaria madurez musical. El éxito de su ópera italiana Idomeneo, rey de Creta, hizo que el Arzobispo de Salzburgo le invitara a su palacio en Viena, pero se sintió explotado y decidió marcharse. Se dedicó entonces a dar clases en una casa que alquilaron para él unos amigos. Allí compuso el singspiel, El Rapto del Serrallo, encargada en 1782 por el emperador José II. Ese mismo año se casó con Constanze von Weber, la hermana de Aloysia. Las operas Las Bodas de Fígaro (1786) y Don Giovanni (1787) triunfaron en Praga, pero no fueron bien recibidas en Viena.
Mozart murió en esta ciudad el 5 de diciembre de 1791, se cree que el motivo del deceso fue una dolencia renal crónica. La leyenda de que Antonio Salieri pudo haberlo asesinado carece de todo fundamento.
Mozart es el paradigma de el clasicismo del siglo XVIII, sencillo, claro y equilibrado, pero sin huir de la intensidad emocional, su obra combina el estilo italiano y el contrapunto de origen germano.