Alerta:animales peligrosos escapan del zoo

| Un león, una cebra, una jirafa y una hipopótamo viven aventuras entre Manhattan y Africa

FAUNA. No es fácil ser libre: los personajes del film recorren medio mundo pero descubren que no hay mejor lugar que el hogar 200x204
FAUNA. No es fácil ser libre: los personajes del film recorren medio mundo pero descubren que no hay mejor lugar que el hogar

Irse de Nueva York, e incluso de su zoológico, no es necesariamente una buena idea. Eso es lo que descubren los animales protagonistas de Madagascar, película animada de la empresa DreamWorks (los productores de HormiguitaZ, El príncipe de Egipto, la serie Shrek y otros éxitos) que se estrenó el pasado viernes en los Estados Unidos, que se acercó muchísimo a Star Wars en recaudación y que llegará a Montevideo el 17 de junio después de los preestrenos que se programaron para el 10 y el 11 próximos.

El león Alex (cuya voz es provista en el original en inglés por Ben Stiller) es la estrella del Zoo del Central Park de Nueva York, donde en realidad no la pasa tan mal junto con sus amigos, la cebra de sexo masculino Marty (voz de Chris Rock), la jirafa Melman (voz de David Schwimmer, de Friends) y la hipopótamo Gloria (que suena como Jada Pinkett Smith, de Colateral). Pero Marty es inquieto y curioso, quiere saber cómo es el mundo de afuera, y escapa con la ayuda de unos prodigiosos pingüinos. Poco después Alex, Melman y Gloria descubren que su amigo ha desaparecido y salen en su busca, para traerlo de vuelta antes de que los guardianes del zoológico adviertan su ausencia. Por una serie de circunstancias que no vienen al caso (o que sí vienen, pero más vale ver la película para conocerlas) los animales son capturados, narcotizados y enviados al Africa. El barco que los transporta naufragará frente a la isla de Madagascar, donde la acción continúa.

HOMENAJES. Aunque apelen a la tecnología digital para mover a sus animales, los directores y guionistas Eric Darnell y Tom McGrath han declarado que su estilo visual proviene de más atrás, de las verdaderas leyendas de la animación como Chuck Jones y Tex Avery. "Nuestras influencias fueron algunos de los mejores de la animación clásica, remontándonos a los años treinta y cuarenta, donde gran parte de la comedia derivaba del movimiento y la animación de los personajes", explica McGrath, quien agrega: "Sabíamos que esta película tenía que tener ese tipo de comedia. Tenía que ser obvia; necesitaba tener payasadas".

Darnell afirma por su parte: "Nuestros personajes son muy estilizados y no están basados en la realidad, así que nos divertimos mucho con su aspecto y sus movimientos. Su inspiración es bidimensional, pero creada en el mundo tridimensional de la computadora. Eso nos dio mucha libertad, porque obviamente se trata de caricaturas".

El estilo caricatural de Madagascar requirió de sus animadores computarizados la herramienta de "aplastar y estirar" a los personajes. Recurso clásico de los dibujos animados, "aplastar y estirar" es el proceso de deformación y luego regreso a su forma original de un objeto o personaje para expresar movimiento o impacto. Fácil de conseguir con el lápiz, no es tan sencillo de lograr mediante la computadora. Los técnicos de DreamWorks tuvieron que crear un sistema que permitiera a los animadores aplastar y estirar los objetos sin que se destruyeran.

A juicio del productor Jeffrey Katzenberg, una de las virtudes de la animación por computadora es que permite a los libretistas dar rienda suelta a su imaginación. "No tenemos doscientos científicos locos que intentan inventar artefactos que todavía no sabemos cómo usar. Es lo opuesto a eso. Creamos un relato conscientes de que vamos a necesitar elementos especiales para convertirlo en realidad... y entonces soltamos a los doscientos científicos locos", explica.

HISTORIA. "Es la premisa clásica del pez fuera del agua", explica el guionista y director Darnell, que ha estado vinculado a DreamWorks desde que dirigió HomiguitaZ, el primer largo animado de la empresa. Una de las cosas de las que el cineasta se siente más orgulloso (o que más lo divirtió) fue la creación de los personajes de los pingüinos, una despistada banda de hermanos que no quieren ir al Africa sino a la Antártida y que terminan siendo los responsables de que los protagonistas vayan a parar a Madagascar.

Darnell aclara también que eligieron Madagascar porque "necesitábamos un sitio que fuera totalmente opuesto a Manhattan. Los protagonistas de nuestra película son animales africanos, pero todos han visto Africa en la pantalla y queríamos algo más exótico. Madagascar es una isla cerca de la costa de Africa que es única, con plantas y animales totalmente diferentes. En especial nos encantaron los lemures, que solamente se encuentran en Madagascar. Es un lugar fantástico que nos dio mucha libertad para crear el tipo de jungla salvaje que queríamos para nuestros héroes".

El diseño de los cuatro personajes principales comenzó con los rasgos básicos de un león, una cebra. A Darnell le gustó la forma en que los animales se equilibraban entre sí: "Tenemos el alto y delgado, el grande y redondo, el de la gran melena y el del alocado corte de pelo mohawk". La diseñadora de producción Kendal Cronkhite observa que son "casi como las piezas de un rompecabezas que se unen. Alex es un triángulo invertido; Gloria es un círculo; Melman es un rectángulo delgado y alargado, y Marty es un cilindro".

En el mundo real y en el canal para abonados Animal Planet los leones se comen a las cebras y las cebras corren para no ser comidas, pero Madagascar no es un documental sino una fantasía. El centro de la trama es la amistad entre el león Alex y la cebra Marty, que han crecido en un hábitat civilizado y al parecer no ven televisión. Una vez que escapan de ese hábitat sus instintos naturales resurgen, y su amistad es puesta a prueba. Naturalmente, se trata de animales de Hollywood, por lo que no es difícil sospechar cómo termina todo.

Opinionesde críticosamericanos

n La crítica norteamericana parece haberse divertido razonablemente con Madagascar. Para el New York times, el film despliega (como Robots) una considerable inventiva visual, aunque el argumento y los chistes le parecen más convencionales. Reconoce sin embargo que algunas de las escenas en Nueva York son a la vez inteligentes y grandiosas, combinando "una romántica iconografía de Manhattan con incongruentes movimientos de animales, en una forma que hace que la ciudad resulte a la vez salvaje y atrayente".

Aunque es obvio que hay cosas que le han gustado más en el género, Roger Ebert sostiene en el Chicago Sun-Times que el film es "divertido, sobre todo al principio" y "agradable de ver en una onda retro", aunque a su juicio no alcanza el nivel de Buscando a Nemo, Shrek o Los increíbles.

A Variety le gustó sobre todo el personaje del león Alex, un pacífico citadino para quien la carne es un alimento empaquetado que viene del frigorífico, hasta que en Madagascar descubre que antes era algo vivo y con cuatro patas. A partir de ese momento deberá enfrentar no solamente amenazas externas (las "fusas", una suerte de hienas del lugar que ponen en peligro a loe lemures), sino también la compulsión de comerse a sus compañeros de correrías.

Variety (que elogia "la decente resolución del desenlace") señala igualmente que, en la misma líneas de Shrek y El espantatiburones, Madagascar no se dirige solamente al público infantil sino también al de mayor edad, especialmente a través de su colección de referencias y bromas internas, generalmente cinéfilas, mayoritariamente apoyadas en la banda sonora (citas de Una leona de dos mundos y Carros de fuego, por ejemplo). También señala que su humor de golpe y porrazo es con frecuencia eficaz.

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