El miércoles 5 de octubre se presenta en Uruguay el popular y transgresor cantautor catalán Albert Pla, junto a Diego Cortés. Lo hará en La Trastienda, en Fernández Crespo 1763: las entradas ya están a la venta en la Red UTS y valen $ 630 (platea preferencial); $ 530 (mesas de la número 1 a la 4); $ 480 (mesas de la 5 a la 8); $ 430 (mesas laterales); y $ 330 (de pie).
La gran dupla de músicos llega a Montevideo con Tenemos un problema, show en el que se dan la mano el polémico artista catalán y el arte de Cortés, sorprendente y genial guitarrista gitano. Sobre la obra de Pla, su partener teatraliza las viscerales canciones, para conseguir un espectáculo de una poética que ha sido calificada como "inusual, devastadora y electrizante".
Se trata de canciones que cuentan historias trágicas y delirantes, cotidianas y sorprendentes, delicadas y brutales, crudas y surreales, en muchas de las cuales el verdugo es también víctima. En ellas, la calma se transforma en tormenta, la comedia convive con la tragedia y la serenidad desemboca en el desenfreno. Todo para hacer evidente la estrecha línea que separa el bien del mal, el blanco del negro, el positivo y el negativo.
Pla (Sabadell, provincia de Barcelona, 1966) suele cantar tanto en catalán como en castellano, dotando a sus canciones de una particular personalidad extrema, a veces de cierto contenido polémico, y en otras ocasiones con un toque infantil. En su ascendiente carrera ha colaborado con Manolo Kabezabolo, Robe Iniesta (Extremoduro), Fermín Muguruza (Kortatu, Negu Gorriak) y Quimi Portet (El Último de la Fila), entre otros.
La carrera de Pla está muy unida a la escena montevideana, donde se ha presentado en repetidas oportunidades, en los escenarios más diversos y ante distintos públicos. En principio el cantautor catalán llegó a Montevideo como un artista de culto, para un núcleo reducido de espectadores. Luego fue creciendo su público uruguayo, al que ofreció todo tipo de shows, unos con más apoyo tecnológico, otros con espectáculos más despojados. Ahora, llegará a La Trastienda con otro formato nuevo, con otro compañero de ruta, y con otro repertorio, aunque siempre con el mismo espíritu transgresor.
Es que ver a Pla en vivo es una experiencia removedora, para los amantes de su estilo, que debe mucho al underground. Muchas de sus canciones son verdaderos relatos, en los que él cuenta historias, y a la vez las interpreta con una gestualidad desgarrada, precisa, que consigue que toda la sala quede prendada de cada uno de sus movimientos. Su poesía con toques grotescos, su actitud irreverente, y sobre todo su gran carisma, hacen de él una figura inusual. A eso se suma la presencia de Cortés, otro carismático creador musical que viene a completar un programa prometedor.