Mañana se abrirá en el Museo Nacional de Artes Visuales una exposición de dibujantes alemanes contemporáneos. Titulada Linie-line-línea, incluye 87 obras de 20 artista de esa procedencia seleccionadas por Volker Adolphs, que acompaña a la muestra en esta gira internacional y ofrecerá una conferencia (con traducción simultánea y entrada libre) sobre el dibujo en el arte actual, el mismo día de la inauguración a las 19 horas en el auditorio del Museo. Conviene agregar que Montevideo es la primera escala en el itinerario mundial que cumplirá la exposición, organizada por el Instituto para las Relaciones con el Exterior que en Alemania suele respaldar estos ejemplos de intercambio y difusión cultural.
El lazo que vincula a los 20 dibujantes, por encima de la notable diversidad de sus lenguajes expresivos, es la línea. Trazada con lápiz, tinta, bolígrafo o acrílico, la línea es el camino que recorren estos plásticos y puede servir para trazar las viñetas un poco perversas de Ralf Ziervogel (que recuerdan las del uruguayo Ricardo Lanzarini), o para desplegar la límpida geometría de las obras de Jorinde Voigt. Pero la línea también sirve para las alegorías sobre el maquinismo que propone Christian Pilz, así como la dramática historieta que cuenta Alexander Roob en recuadros que ilustran la desventura del hombre contemporáneo, o los espectaculares manojos de rayas que prefiere Thomas Müller en un extremo de refinamiento digno del instrumento elegido.
También se apoyan en la pureza de la línea unas formas vegetales casi ingrávidas, de Christiane Löhr, o la sutil caligrafía de Katharina Hinsberg. El recurso puede igualmente alcanzar un plano de intensidad testimonial en las manchas radiográficas de Gerhard Faulhaber, que aluden a la inmigración ilegal y a la forma en que son transportadas sus víctimas hacia el sitio de destino. El testimonio también está presente en los retratos un poco burlones del rey Luis II de Baviera que traza Fernando Bryce, echando alguna guiñada a Luchino Visconti y a los intérpretes de su película sobre ese monarca alucinado.
La muestra podrá ser visitada entre martes y domingos hasta el 17 de julio.