Por: Mariel Varela
Periodismo y actuación. "Cuando tenés dos vocaciones casi paralelas son como tus hijos, los querés a todos por igual", compara Xavier Lasarte. Es que no logra elegir con cuál se identifica más. "En algunos casos son interdependientes. El periodismo me ayuda mucho para el teatro y al revés: pararte frente a una cámara, tener dominio escénico, manejar tiempos. Eso ayuda muchísimo a consolidarte".
"Muchachos, tengan el instrumento afinado". Nelly Goitiño repetía esa frase a sus alumnos en cada clase y hoy Lasarte la aplica para rendir en los dos ámbitos laborales. El instrumento es el cuerpo y es tan válido para el actor como para el periodista entrenarlo. "Tenés que tener siempre el instrumento afinado para ser receptor de una cantidad de cosas que suceden. Si estás desatento, quizá te pasan inadvertidas. Tanto en periodismo como en actuación, captar algo que te pueda servir te ayuda mucho", expresa.
Cada mediodía le toca salir a cubrir la noticia que le encomienda la producción de Telemundo, pero se hace unos minutos para charlar con Sábado Show. Xavier Lasarte deja la radio prendida sintonizando El Espectador para no perderse nada, aunque apenas la escucha mientras relata sus historias.
años ochenta. Primero se hizo periodista y después actor. "Cronológicamente vino primero el periodismo". Se encarga de aclarar que el responsable fue reloj y no un asunto de prioridades. Al inicio se dedicó al deporte. Hacía sus transmisiones de motociclismo y basketball en Radio Fénix.
El periodismo lo vinculó al teatro. Un grupo de compañeros lo acercó y no se movió de ahí. "No sabía mucho el mundo que iba a visualizar pero me gustó mucho el contacto con la gente, el manejo de la sensibilidad, el trato con los compañeros", asegura. Y se quedó por ahí.
Eran años complicados. Lasarte y sus colegas tenían "ciertas necesidades de comunicación que no se satisfacían" y las tablas oficiaron de escape. "Me pareció que era una buena oportunidad para intercambiar ideas, independientemente de ser actor. Después me ganó el ambiente y decidí hacer la carrera", agrega.
Se hizo periodista "en la fragua". No existía la carrera de Comunicación en aquel entonces. "Tuve el mismo destino que otros periodista de la época: ese tipo de formación autodidacta más el aporte de algunos profesionales más experientes", dice.
Se hizo actor en la escuela. Estudió cuatro años en el Teatro Circular con "un rigor académico más preciso". Y quedó incorporado al elenco.
La década del ochenta fue clave: se produjo una etapa de transición en su labor periodística. Dejó de lado el deporte sin proponérselo. Hizo algunas locuciones en la mañana de Radio Continente y más tarde llegó la propuesta de trabajar como informativista en El Espectador. "Accedí pensando que era algo temporal y estuve diez años ahí", cuenta.
Las circunstancias lo obligaron a dejar a un costado el periodismo deportivo: "Estaba haciendo teatro en simultáneo y estaba absorbido por un cúmulo de situaciones", justifica.
Todo coincidió en la misma época. En 1983 hizo su primera y última incursión en Carnaval con Los Clapers. "No pude volver más porque estaba egresando del elenco del Circular, mi vida personal tuvo otros caminos y asumí con responsabilidad otras labores. Pero para mí fue una experiencia valiosísima que aún recuerdo y me dejó muchísimos amigos. Fue decisivo en mi formación", sostiene.
"privilegiado". Trabaja en lo que le gusta y lo disfruta. El periodismo se lo planteó como una forma de vida; la actuación cayó del cielo y conquistó su esencia de a poco. "Siempre me gustó ver cine, algo de teatro, leer. Estaba en el ambiente sin haberlo desarrollado. Cuando recién me vinculé al teatro pensé, voy a ver qué es lo que pasa porque yo qué sé de actuación. A partir de ahí dije, es una oportunidad maravillosa, vamos a ver hasta dónde puedo llegar. Bueno, todavía sigo", dice.
-Si te preguntan cuál es tu profesión, ¿qué respondés?
-Ahí tenés que discriminar qué se entiende por profesión. Si profesión es donde vos trabajás y de lo que vivís, tengo que decir que soy periodista porque realmente vivo de eso. La actuación nunca sabés. Hoy no; capaz que el día de mañana se me da. Pero si a eso le adjunto lo que es una gran vocación, podría decir que soy periodista y actor. En todo caso, tengo dos profesiones.
pulseada. Lasarte periodista sabe que tiene cierta estructura y cánones que respetar pero se las ingenia para buscar la fase artística y pasarle la posta al Lasarte actor. "Uno puede encontrar una cosa creativa, alguna veta de mínimo humor para transmitir tanto en teatro como en comunicación".
-¿El público en la calle te reconoce por tu labor en TV, en el teatro o en ambos?
-La TV es un producto más masivo pero es muy notorio que la gente te diga, yo lo veo a usted todos los días como periodista en TV pero me gusta mucho lo que hace como actor. Esas frases te generan un gran halago y, además, una gran responsabilidad porque es gente que te mira en los dos ámbitos. Como hay otros que te dicen, no sabía que hacías teatro, te vi el otro día en un afiche en la puerta del Circular. No hay por qué saberlo.
El primer papel que interpretó fue un bolo en la obra El enemigo del pueblo, dirigida por Mario Morgan en 1980. Su personaje no tenía nombre porque apenas decía tres frases. Pero hubo otro hecho fortuito en la acción. "Éramos una especie de contra peso a lo que proponía el protagonista, que quería que las obras que se iban a hacer en una represa no contaminaran las agua. Mirá que tema de actualidad", recuerda Lasarte.
En Telemundo el formato periodístico diario es bastante predecible y a Lasarte no le toca elegir tal o cual noticia para cubrir. Esa historia no se repite en el teatro.
-¿En qué te basas para aceptar integrar un elenco?
-Primero, me tiene que gustar la propuesta. Segundo, como decimos siempre en el teatro, ya que uno no tiene un sueldo al cual aferrarse, lo que más exigís es que te guste la obra y que haya un buen clima de ensayo, compañerismo. En general sucede porque nos conocemos todos.
-Estás en El hábito del arte. Es la primera vez que trabajas con Denevi, ¿qué tal resultó la experiencia?
-Hubo gente que me dijo, no sabés qué bien trabaja con los actores: cómo le saca rendimiento, cómo se interna en la personalidad del actor para sacar lo mejor de él. Y yo te puedo decir que para mí fue una experiencia formidable. Yo no lo conocía desde dentro y me di cuenta de que tiene una gran capacidad de síntesis, es un formidable intérprete de los textos.