La primera semana de enero Verónica D`Andrea dirá una vez más Viva el verano, y comenzará así por Monte Carlo el único programa claramente estival de la pantalla abierta montevideana. Pero no solo eso marcará a este ciclo veraniego: con la temporada 2010, D`Andrea cumple 10 veranos frente a las cámaras y lo hace en un momento muy especial. A la vuelta de la locura puntaesteña, se casará el 7 de marzo con Ignacio Veiga, a quien conoció en el ciclo anterior de Viva el verano.
El trabajo y la vida, entonces, hacen que la rubia esté por estos días con preparativos dobles: el armado y la agenda de Viva el verano, más la boda. "Queremos dejar todo pronto en diciembre", dice D`Andrea y enumera: "El lugar ya está, lo vamos a hacer en Villa del Prado, a las seis de la tarde. Estamos montando un casamiento tipo americano, al aire libre. No habrá ceremonia religiosa, solo civil. Después, empezará la fiesta propiamente dicha". El vestido, claro, también está en la mente de esta conductora que a la vez reparte energías con el rol de diseñadora de moda, pero no da demasiadas pistas. Apenas tres: lo está componiendo junto a Mirtha Mainardi, será largo ("bien de fiesta") y no totalmente blanco. Ojo que ni siquiera el novio conoce estos detalles.
Sobre el programa, Verónica D`Andrea adelantó a Sábado Show que el décimo Viva el verano contará con la combinación de tres espacios. Peter (el personaje "eventero" que interpreta Michell de León) estará en las fiestas y shows más importantes de Punta poniendo su cuota de humor en las notas y sketchs. Las entrevistas centrales se propondrán bajo el formato de "un día en la vida de..." Ella lo explica: "Ya lo insinuamos el año pasado. Cuando entrevistamos a Pancho Dotto lo hicimos desde su chacra. Iremos al hábitat del entrevistado para mostrar cómo es su vida en el día a día. No quiere decir esto que vamos a meternos en su vida desde el punto de vista chimentero, no. Mostramos con el consentimiento de lo que cada uno quiera mostrar y decir". El tercer contenido apuntará a rincones turísticos, hallazgos de paisaje, no solo de Punta, sino del resto del Uruguay.
El horario para Viva el verano: sábados o lunes de noche. Aún no está definido.
Verónica D`Andrea viene de un año de experimentos. Su programa de todo el año, Guía Show, se estrenó con los desayunos y probablemente regresen en los mismos términos para el 2010, después de la luna de miel. Domingo a las 10:30, un horario extraño, pero que ella mismo pidió. "Nosotros queríamos salir de la tarde y a la vez, me imaginaba que hubiera una mesa, platos. Entonces, las opciones eran almuerzo o desayuno. Por ahora elegimos las mañanas. Capaz que más adelante hacemos almuerzos, como Mirtha Legrand", se ríe la conductora.
En efecto, D`Andrea habla siempre con la sonrisa cercana, bromea con frecuencia y promete: "Vos preguntá todo lo quieras".
-Este año cumplís 10 años en TV, siempre en Canal 4, ¿cómo empezaste?
-Comencé con un programa que se llamó 100 años. Era una especie de Siglo XX cambalache, aquel programa de Fernando Bravo y Teté Coustarot. Lo miraba, me gustaba y a la vez, tengo un archivo muy grande de imágenes y sonido que fui recopilando, fui consiguiendo. Eran como 5.000 horas de video y con eso armamos un ciclo que salió todo el año 1999. Era algo de corte histórico documental. Después mi perfil empezó a virar. Llegaba el verano y me preguntaron si tenía alguna propuesta para el verano y presenté Viva el verano. El canal ya tenía Todo Punta, entonces yo propuse algo que no compitiera con esa propuesta: hacer coberturas desde La Paloma, La Pedrera, Colonia... todo los lugares donde había movida. Le dábamos ese corte y también mucho contenido turístico, lugares, postales. Así empezó el programa y de a poco fue cambiando, la gente y los clientes empezaron a pedirnos más cosas de Punta. Después, el programa de verano del canal no estuvo más y fuimos ocupando el espacio que quedaba libre.
-Verano del... del 12 también dejó de salir. ¿Qué crees que pasó que esos programas clásicos dejaron de emitirse?
-Creo que todo fue cumpliendo etapas. Hoy, la gente busca otra cosa y el Punta del Este de hoy no es el mismo de hace 20 años tampoco. En aquel momento había tal vez otra inocencia respeto a la TV y la audiencia buscaba lo que aquellos programas le daban: estar en su casa y mirar a grandes figuras como Carlos Iglesias o Pancho Ibañez, que eran como referentes de Punta. Y la gente quería ver la gran casa de tal celebridad o alguna fiesta destacada. Pero los tiempos fueron cambiando y el público empezó a esperar otra cosa del verano. Los programas fueron desapareciendo o uno, para permanecer, tuvo que buscar giros. Con Viva el verano tratamos de que no sea un colage, una especie de carrera por ver quien cubre más eventos. Eso cambió: ahora apostamos a un espacio turístico, otro de intimidad con un entrevistado y también a la dosis de humor con Peter, el personaje que hace Michell de León y que en Guía Show funcionó muy bien en la gente. Es una forma de abordar a las modelos, los políticos de modo mucho más descontracturado.
-Hablando de cambios, Guía show también mutó en estos años...
-Empezamos con un programa que tenía 80% de cine, después le incorporamos música y teatro. Pero la gente empezó a pedir más famosos, más celebridades. Uno va viendo cómo evoluciona el rating y vimos que la nota central medía muy bien y hoy es un programa 100% de espectáculos, pero cambiamos el formato hacia un ciclo de entrevistas. La cobertura de eventos se mantiene porque está Peter. Fuimos cambiando porque seguimos mucho los gustos de los televidentes; en definitiva, trabajamos para ellos.
-¿Cómo viviste el cambio de horario?
-Lo elegimos porque queríamos salir de la tarde. El primer mes fue de mucha expectativa; el primer programa midió bien, el segundo mejor, y el tercero mejor todavía. Hemos liderado casi siempre en el horario.
-¿Hay farándula en Uruguay?
-Depende de qué sea farándula. Si se trata de personas públicas y conocidas que a la gente le interesa saber de su vida, entonces hay. Y tiene toda una parte necesaria, divertida y otra que se extralimita. Como estamos muy influenciados por Argentina, se empezó a generar eso de querer saber más sobre la vida privada de los uruguayos famosos. Mientras nos mantengamos en los límites y códigos del respeto, me parece bien. Ahora, ya cuando están con una cámara hacia el balcón o el fondo de tu casa, me parece que se sale de los límites. En mi programa yo pregunto de todo y el entrevistado puede responder o no. No imponemos ni generamos nada. Hoy también hay gente en Uruguay que se hace conocida en base a mostrar su vida privada, eso hace 10 años, cuando yo empecé, no existía.
-¿La entrevista de tus sueños?
-Adrián Suar. Es alguien que nunca entrevisté y que me encantaría; me parece muy interesante. Y uruguayo, una entrevista pendiente es Néber Araújo; yo lo miraba cuando empecé mi carrera y era muy admiradora de su trabajo.
-¿Y la de tus pesadillas? O sea, una que no rindió?
-Florencia de la Vé. Viajamos especialmente a Buenos Aires para la nota y ella respondía muy poco, sin ganas. Capaz que estaba en un mal día.
-En 10 años, ¿cuánto cambió la TV?
-Mucho. No quiere decir que sea malo o bueno. Es cierto que veo poca producción nacional, el producto argentino ha tomado gran parte de la grilla de todos los canales. Si ves los horarios centrales, te das cuenta. Ahora, si es lo que el público quiere, el rating va a seguir mandando.
-Hace un año que estás en pareja y ya se casan. Están muy seguros...
-Somos grandes ya, los dos solteros, sin hijos. Estamos conviviendo desde hace varios meses y esa prueba la pasamos. Fijate que es la primera vez que convivo con alguien. Toda mi vida viví con mis padres, pero Nacho me conquistó y abandoné el hogar (risas).
-¿Edad?
-La que ves.
-¿Hijos?
-Por el momento no. Para tener hijos hay que tener tiempo. Vengo de una familia muy tradicional y conservadora. Está muy bien tener baby sitters que te ayuden, pero que sea solo eso. La crianza debe hacerla la madre y en este momento estamos con mucho trabajo. Nacho es ahora socio mío en algunas de mis empresas.
-¿Cómo se reparten los roles de la casa?
-Él cocina, por suerte. Porque yo soy una mala ama de casa, me malcriaron mucho mis padres. Pero yo me dedico a la administración de los gastos, las cuentas. Soy muy organizada con los números. Nos complementamos.