Unidos por la pantalla

 20090213 412x600

Empezaron como buenos amigos que compartían trabajo en los medios de comunicación, la televisión los terminó por convertir en pareja y desde hace cinco meses son los padres de Luana, una niña de enormes ojos claros que se roba toda su atención. Muy previsores, Karina Vignola (32 años) y Gaspar Valverde (33) decidieron que lo mejor para mantenerse juntos en la vida era hacer Terapia de pareja… pero en televisión.

-¿Funciona?

Karina: En cierto modo sí, porque es a lo que nos dedicamos y, cuando estamos eligiendo qué va o qué no va en el programa o Gaspar inventa algún sketch, hacemos terapia porque ahí sale todo para afuera; hacemos catarsis. Y es verdad eso que decimos al aire de que a mí me gustan algunas cosas del programa y a él otras. Algo como "estos son mis espacios" y "esos son los tuyos".

Gaspar: Aparte nos hace bien porque nos estábamos llevando un poquito mal, tirándonos cosas por la cabeza… (risas). Lo bueno fue llevarlo a la televisión, que la gente viera y tomara partido: los hombres de mi lado y las mujeres, con menos cerebro, del lado de ella.

K: ¡Qué atrevido! Lo que nos ha pasado con el programa, sobre todo cuando le agarramos más confianza, es que a veces él me tira un palo y es de verdad. Por ejemplo, el otro día me dijo "te quedaste tres horas en el baño" y era cierto. Me lo tiró al aire y yo dije otra cosa de él. Eso no está guionado, es real. O cuando vamos reenamoradizos o uno va reenojado, eso también se nota. Muchas parejas nos han dicho que se sienten identificados con los comentarios de él, los hombres, y con los míos, las mujeres. Está bueno.

Gaspar y Karina hicieron en 2007 Ojo al piojo que, de común acuerdo entre Canal 4 y ellos, terminó a fines de ese año. "No teníamos más ganas de hacerlo", cuenta Gaspar y Karina agrega que "éramos muy pocos y era demasiado trabajo, no estaba saliendo del todo como queríamos". Luego de eso, él condujo el reality Playa Bar TV, mientras armaba otros proyectos para llevar adelante con Karina. "Se nos pincharon un par y, cuando empezamos a estar más juntos, surgió la posibilidad de hacer Terapia de pareja. La verdad, ha sido hasta ahora un éxito, importante y lindo", dice él y ella explica que le llaman éxito porque "estuvimos mucho tiempo esperándolo y porque juntamos un grupo de gente que está buenísimo. Conseguimos trabajar con dos productores (Ariel Telles y Karina Broglia), que además son amigos; con Luis Orpi, que es reamigo de Gaspar y al que yo no conocía pero admiraba; Fernando Schmidt en los guiones, que es un grosso; los actores Lorena Bomio y Michel De León; el editor Nacho Rodríguez… Mucha gente con muchas ganas de trabajar. Todos estábamos sin trabajo y buscando el hueco, entonces nos encontramos con mucha furia de hacer cosas y creo que eso fue lo que logró que el producto salga lindo y que divierta, que a la gente le guste. Además, yo soy una convencida de que cuando hay buena onda atrás de cámara, se nota en la pantalla".

Terapia de pareja heredó de Ojo al piojo el humor para los sketches. "Pero ahora se hace con más producción y les sumamos secciones nuevas, como `La asignatura pendiente`, entrevistas diferentes, juegos. O sea que tiene entretenimientos y diversión", destaca Gaspar, realizador de este producto desde la productora Clap Media, que tiene con Karina y sus dos socios (Telles y Broglia).

En un principio se pensó también que Terapia de pareja heredara el horario de Ojo al piojo (sábados, 20 horas), pero Canal 4 terminó proponiéndoles la noche de los miércoles, en la que deben medirse con competidores de la talla de Cámara testigo (Canal 12) o alguna película de estreno en Canal 10. "Al principio como que nos dio un poco de chucho. Sabíamos que los sábados teníamos un espacio ganado porque nos había ido bien con Ojo al piojo. Pero también fue un desafío porque el canal vio, después de hacer dos o tres pilotos y armar el programa, que podía competir y nos propuso este horario. Y, para sorpresa de nosotros, ya que teníamos enfrente películas de estreno o programas uruguayos que andan muy bien, pisamos fuerte y el programa se está consolidando. Estamos muy conformes donde estamos", resalta contento Gaspar. Y Karina lo reafirma contando que Canal 4, con el que habían firmaron contrato por 16 programas, decidió renovarles para que sigan todo el año. "Y hay otros proyectos también, de los que no podemos decir mucho", sonríe con picardía Gaspar. Pero Karina no se aguanta y dice que entre ellos está su muy soñado programa para niños. "Lo voy a tener como que me llamo Karina Carla", afirma con seguridad y, por las dudas, aclara que realmente ese es su nombre completo aunque parezca broma. De todas formas, lo que se planea para este año todavía los tiene juntos, "después cada uno hará su proyecto".

A Gaspar se le escapa que el programa infantil "será para el año que viene. Además, tenemos una figura argentina, hombre, que está interesada en venir a trabajar acá, un tipo conocido. Está hablado por teléfono para que haga el programa con Karina, pero no podemos decir el nombre todavía. Yo sólo produciría y esperaría por mi proyecto de entretenimiento nocturno". "Como ves, lo de él es la noche", bromea Karina.

COMO EN LA VIDA. Ellos lo dijeron, en Terapia de pareja, mucho de lo que se ve en cámara tiene que ver con las experiencias cotidianas de la pareja en la vida real. Y la pregunta se impone:

-Gaspar, ¿tu suegra es tan insoportable como Raquel (Luis Orpi haciendo de su suegra en TV)?

-(Se ríe) Noooo, es buenísima. La verdad que mis suegros, el Mono y Carmen, son gente muy bien. Si fuera como Raquel, la tengo que matar.

-Si tuvieran que elegir un invitado de los entrevistados que han pasado por el programa hasta ahora, ¿cuál sería?

K: Me sorprendió gratamente que aceptara ir al programa, Petinatti, porque hacía mucho tiempo que no hacía televisión. Con el Piñe, un amigo, nos matamos de risa. También con Luis Alberto Carballo u Omar Gutiérrez, que se fue de traje y corbata…

G: Con todos hemos tenido muy buena onda, todos han tenido algo copado para darnos.

-A vos Gaspar, te gustaría tener a Maxi De la Cruz de invitado, pero Canal 12 no lo deja.

G: Sí, claro. Trabajé cuatro años en Canal 12 con él y la verdad para mí es un capo, flor de pibe. Me encantaría poder invitarlo, lamentablemente la gente del 12 no puede ir a otros canales. Tengo un montón de amigos de ahí que quisiera invitar. Y a Maxi me gustaría verlo en la pantalla del 12 con un programa de él porque tiene mucho para dar.

-En Terapia de pareja, han cumplido sueños de famosos uruguayos en la sección "La asignatura pendiente". ¿Cuál es la que más recuerdan?

G: Sin duda, la de Julio Ríos. Poner a cantar Leonardo Favio a un periodista deportivo, que siempre lo ves serio hablando… Él nos dijo después que fue como que arrancara una carrera diferente, lo llamaron de todos lados. Empezó a ser más mediático después de eso.

K: Fue tal como se dice, "un antes y un después" para él. También gustó mucho el cumpleaños de 15 que le organizamos a Abigail Pereira.

-Y si los invitados de Terapia de pareja fueran ustedes, ¿cuál sería "La asignatura pendiente" que habría que cumplirles?

G: Me encantaría hacer una película, soy actor de profesión. Y me encantaría dirigir cine también.

K: A mí me encanta bailar, me gusta mucho la danza. Algún día me gustaría bailar ante un teatro lleno, siendo la primera actriz. No de vedette, sino haciendo algo como el número principal de una comedia musical.

Y el casamiento, ¿no es una "asignatura pendiente"? Ambos ríen y confiesan que para eso, si bien está pensado, no hay apuro. "Somos una familia, tenemos un hogar", dicen. Por el momento, se limitan a hacer terapia y con muy buenos resultados.

KG

HISTORIA DE AMOR

En el Día de San Valentín, no podíamos quedarnos sin conocer la historia de amor de Gaspar y Karina. Ellos la cuentan así: "Empezamos siendo amigos hace muchos años", recuerda Karina. "Yo trabajaba en el programa de Omar Gutiérrez y conocía a Gaspar de verlo en Maxianimados, un programa que me encantaba. Por esa época, yo estaba organizando un piloto de un programa de niños con mis compañeros de Canal 4, que se iba a llamar Chiquicientos, y buscaba un compañero varón para hacerlo. Justo viene Gaspar a cantar a De igual a igual con su banda, Planeta urbano, y se me ocurrió que fuera él. Pero no me animaba a encararlo, tenía miedo de que dijera que no. Entonces lo encaró una productora del programa y aceptó. Nos empezamos a juntar para hacer el piloto y quedó bárbaro, aunque nunca salió. Pero quedamos enganchados para hacer otros pilotos y llegamos a hacer como de tres programas distintos. Eso nos volvió muy amigos, con una muy buena onda. En ese momento, yo tenía mi pareja, con la que incluso me casé, y él la suya".

"Después hicimos radio juntos", continúa Gaspar, "pero nunca nos vimos con otros ojos que de amigos. Íbamos a conducir Todo Punta, que al final no salió. Empezamos con Ojo al piojo y, por esa época, quedamos los dos sin pareja. También éramos jurado en certámenes de W Lounge, por lo que nos veíamos mucho de noche… y se fue dando. Hasta que se concretó y no queríamos contarlo, pero salió en una revista".

"Fue raro cuando me encaró porque al principio era como darle un beso a mi hermano", confiesa Karina, quien también revela que fue él quien tomó la iniciativa, una noche en su apartamento. Lo demás es historia conocida y desde el 16 de setiembre pasado ya tiene una pequeña gran consecuencia llamada Luana.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar