Por: Analía Filosi
Trabajando para el reality español Supervivientes, perdidos en Nicaragua (Telecinco, 2010), el periodista uruguayo Pablo Masiá de Barbieri conoció mucha gente vinculada a la productora Endemol. Consiguió el teléfono de su Productor Ejecutivo, Jaime Guerra, y lo llamó. En ese momento no había vacantes, pero siguió insistiendo. ¿Resultado? Un día recibió una llamada de número desconocido, atendió y era Guerra, ofreciéndole trabajo. En la entrevista se enteró de que era para integrar la producción de Gran Hermano 12, que tenía cuatro semanas en el aire. Ese mismo día consiguió el puesto de Redactor de Contenidos de la edición española del reality show.
-Venías de hacer Supervivientes (Survivor), ¿cuál era tu rol en este reality?
-Tenía que catalogar las cintas nocturnas, es decir, visionar y elegir los contenidos más interesantes que surgían de los diálogos entre los concursantes durante la noche porque, en esos momentos, el cámara no tiene redactor y no puede apuntar lo que está pasando. Éramos dos catalogadores. A su vez, si lo requería, debíamos revisar cualquier cinta diurna.
-¿Y cuál es tu rol hoy en Gran Hermano (GH)?
-Trabajo como Redactor de Contenidos, que es el que tiene que decirle al realizador qué es lo que quiere que se grabe. Hay más de 60 cámaras robotizadas en la casa y todo no se puede grabar, entonces se debe hacer una selección porque en GH no está todo grabado. Además, debo elegir, junto con mi compañero (somos dos redactores por turno), qué es lo que se emite en la señal 24 horas. Además somos los Súper, que es la voz distorsionada, lo que en Argentina llaman Gran Hermano. Les tengo que decir a los participantes cuándo tienen que cambiar las baterías de los micrófonos, llamarles la atención cuando hacen gestos, indicarles las limitaciones y, por supuesto, escucharlos en el confesionario.
-Ésta es la 12° edición en España.
-Sí, siempre se emitió en Telecinco. Comenzó el 17 de octubre de 2010 y ha tenido 22 participantes. Eran 20, pero en la cuarta gala dos fueron expulsados, por lo que hubo que poner dos más de reserva. El premio son 300 mil euros. La presentadora desde la primera edición ha sido Mercedes Milá, a excepción de la tercera que no la hizo porque se cambió de cadena para hacer otro programa pero, como no funcionó, volvió para la cuarta edición. Hay resúmenes diarios a las 22:30 y debates semanales. Los debates eran los domingos, pero desde que regresó Operación Triunfo, los pasaron a los martes para competir con ese programa.
-¿Hay diferencias con el GH que vemos de Argentina?
-Algunas. Cada semana, el concursante le da 3, 2 y 1 punto negativo a tres de sus compañeros y de allí salen los nominados. A la semana siguiente el público decide el expulsado. Evidentemente, tras doce ediciones se han introducido giros de tuerca, sobre todo en las nominaciones, para que los concursantes no sepan el juego de antemano. Por ejemplo, algunas semanas, sin saberlo, se les ha pedido que nominen en positivo, dándole 3, 2 y 1 punto a las personas que quieren que se queden en la casa. Ese tipo de cosas los descoloca. Otra novedad fue el comodín, que era un gorro de bufón que el concursante debía llevar puesto durante todo el día, excepto a la hora de dormir, y así no participaba en la prueba semanal, ni en las tareas del hogar, ni podía ser nominado, y podía nominar en nombre de uno de sus compañeros. El año pasado se introdujo algo muy novedoso que era una casa dentro de otra casa. En una, estaban los concursantes definitivos, y en la otra, aspirantes a concursantes que tenían que superar una prueba para serlo. Los aspirantes podían espiar a sus compañeros sin que ellos lo supieran. Fue bastante curioso.
-¿Quién toma las grandes decisiones sobre el desarrollo del programa?
-El equipo de guionistas, la producción ejecutiva y la directora de la casa, Pepa Alvaro. Los redactores no entramos en esas reuniones, pero somos consultados constantemente sobre la evolución de los concursantes y nuestro parecer sobre ellos. Además, cuando no está la directora, somos los responsables de llevar adelante el concurso y, si sucede algo (han venido al confesionario a consultar un tema en particular), quien debe responder somos nosotros.
-¿Cuáles han sido las polémicas surgidas a partir del programa?
-Cada edición ha estado llena de polémicas. Ha habido violencia verbal, se han tirado vasos de agua a la cara, hubo maltrato psicológico. Han entrado transexuales, lesbianas, gays declarados y no declarados, concursantes con problemas de ceguera. Ingresó un ex seminarista que se declaró gay en el programa, un sordo, una chica que es renga y de pequeña fue obesa (adelgazó 40 kilos), y un indio que está casado con una española.
-¿Hay ex GH en la producción?
-No, nunca lo hubo. Pueden llegar a ser colaboradores del Debate u otros programas de la cadena, pero nunca están dentro del equipo. Tampoco hay una Silvina Luna ni la hubo. Muchos ex GH han pasado al olvido, pero también ha habido otros que no, como Marta López (GH 2) o Kiko Hernández (GH 3), que llevan 9 años como colaboradores de diferentes magazines de la cadena, o Javier Estrada (GH 3), que protagonizó una telenovela (Luna Negra) y fue presentador del programa Al Pie de la letra (el Canta conmigo de Argentina). Y hay muchas ex participantes que encuentran su sitio como presentadoras de Call TV nocturnos.
-¿Qué pasa con los participantes una vez que salen de la casa?
-Cada jueves, el expulsado es acompañado por un redactor (todavía no me tocó) desde la casa, ubicada en la sierra de Madrid, a 40 minutos de los estudios de Telecinco. En ese viaje el redactor tiene prohibido mantener contacto con el concursante, se puede hablar del tiempo y poca cosa más. Se le acompaña hasta que la presentadora le da la bienvenida a la gala. Posteriormente, siguen aislados unos días en hoteles pero pueden recibir visitas de familiares. Están obligados a acudir al Debate y a las galas, y solamente están exentos por cuestiones de fuerza mayor. Pasados unos días, tienen la libertad de ir a todos los programas de la cadena para hablar de su experiencia en el concurso.
-¿Cómo le va al programa? ¿Se habla de que el formato está agotado?
-Tras 12 ediciones, tiene una media de 18% de share, es decir, dos de cada diez personas que miran la tele los jueves ven la gala de GH. Cuando la gala acaba, la cadena emite La casa en directo durante 20 minutos y en ese momento la audiencia se dispara llegando a obtener 25% de share. GH siempre ha sido un fuerte rival para la competencia, pero desde la pasada edición sufre algo contra lo que no puede luchar: TVE (la TV pública) ya no emite publicidad y por lo tanto todos sus programas tienen audiencias astronómicas. Pero Antena 3, que es la principal oponente de Telecinco y que también es privada, siempre es segunda opción por detrás de GH los jueves, por lo cual se podría decir que GH sigue siendo líder en su día. El formato no está agotado aunque sigue habiendo gente que no comprende su esencia, lo tilda de "telebasura" y asegura no haberlo visto nunca. Sin embargo, en el día a día, es tema recurrente de conversación.
Hace poco, el reality recibió muchas críticas porque, a raíz de la fusión entre Telecinco y la cadena Cuatro, se cerró el canal de noticias CNN+ en español para convertirlo en GH 24 horas. En realidad, CNN+ no era rentable y Telecinco lo cerró y, al no tener ningún as en la manga, lo más práctico fue poner 24 horas de GH. Pero todo el mundo se llevó las manos a la cabeza con la decisión.
-Después de GH vas a Supervivientes.
-Sí, la primera semana de marzo marcho a Honduras para trabajar otra vez como Catalogador, aunque puede que me convierta en Redactor de Playa. Se eligió ese país porque ya se hicieron muchas ediciones allí, se conocen las locaciones, la isla donde habitan los famosos es muy bonita a nivel visual, están todos los contactos hechos y también por una cuestión de logística. Hay que destacar que la edición española se hace después que la italiana entonces, según el destino que ellos decidan, vamos nosotros. Magnolia, la productora responsable, es italiana y por lo tanto es la encargada de elegir la localización.
-¿Cuánto dura el reality?
-Entre 80 y 90 días. La primera gala está prevista para el 24 de marzo y el final para junio. Todo el equipo se aloja en una isla a 45 minutos en lancha de la isla de los concursantes, en un resort donde se nos paga alojamiento y comida, y un seguro por cualquier tipo de accidente. Viajes y transportes dentro o fuera de la isla no están cubiertos.
-¿Qué historia tiene Supervivientes en España?
-Van once ediciones, pero no todas se han llamado igual. La estructura del formato es similar a GH: nominaciones y expulsiones con alguna variante. Hay una gala semanal y un resumen diario. Las primeras cinco ediciones (dos de Telecinco y tres de Antena 3) fueron producidas por Globomedia. En 2006, pasó a manos de Magnolia, su productora actual. Las dos primeras se llamaron Supervivientes, Expedición Robinson, eran con concursantes anónimos y se hicieron en Panamá y Seychelles. En la primera, el premio fue de 60 mil euros y en la segunda aumentó a 120 mil euros. En Antena 3, se hicieron La Isla de los famosos (República Dominicana), La selva de los famosos (Amazonas) y Aventura en África, que mezcló por primera vez anónimos con famosos e introdujo los debates en el reality. En 2006 volvió a Telecinco con Supervivientes, perdidos en el Caribe, desde Santo Domingo y con concursantes famosos. Las siguientes ediciones se hicieron en Honduras hasta la última, que se fue en Nicaragua volviendo a mezclar famosos con anónimos. Desde su regreso a Telecinco, el premio es de 200 mil euros.
-¿Cómo sigue tu carrera luego de Supervivientes?
-No tengo nada planeado, pero desde Honduras moveré todos los contactos para conseguir trabajo. Ya está firmada la realización de GH 13 para fines de este año (setiembre) y me gustaría volver a formar parte del equipo. Además, Zeppelin Endemol es generadora de nuevos formatos y programas, por lo cual me gustaría que siguiesen contando conmigo para ellos.
Es una de las voces de gran hermano en el confesionario.
En marzo viaja a honduras para trabajar en el nuevo supervivientes.
Curriculum
Pablo Masiá de Barbieri (32 años) estudió dos años de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Católica del Uruguay, carrera que continuó en la Universitat Ramón Llull de Barcelona, donde se recibió de Periodista. En Barcelona, a donde emigró en el 2000, trabajó como camarero y teleoperador para costearse la carrera. En 2007 se mudó a Madrid, donde trabajó como reportero de prensa del corazón (prensa rosa) en la agencia Korpa TV. En 2008 pasó a coordinar el departamento de prensa del corazón en la agencia de noticias Europa Press. Cada día debía hacerse cargo, junto a otro coordinador, de cinco equipos de TV y cinco fotógrafos distribuidos por Madrid buscando a las parejas de moda en España, además de cubrir las delegaciones de Sevilla, Marbella y Barcelona, y los viajes especiales de carácter internacional. En 2009 le ofrecieron ser catalogador en el reality Supervivientes, perdidos en Honduras, pero debido a la crisis, al contar con contrato fijo en Europa Press, declinó la oferta. En 2010 le volvieron a ofrecer el puesto, esta vez en Nicaragua, y aceptó. "Este trabajo fue la mejor experiencia laboral y profesional de mi vida", dice. De vuelta en Madrid, estuvo un tiempo sin trabajo hasta que surgió la oportunidad de incorporarse a Gran Hermano 12. "Un sueño se había hecho realidad", resume.