TV en la city

Virginia Dobrich será la belleza morocha de La City, el programa de Luis Ventura que vuelve a Canal 4. "No tengo de qué quejarme. El público porteño me trata divino", dijo. Debutó y continúa en la calle Corrientes con Carnaval de las estrellas. "Nuestro elenco es muy tranquilo. A la producción no le gustan los problemas". ¿Rivalidad? "Todo el mundo compite con el de al lado, por más que haya buena onda", declara.

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Por: Mariel Varela

Curvas, físico y actuación sobre la mesa. Bailando por un sueño ofició de trampolín para que Virginia Dobrich saltara a la fama y se hiciera conocida en la otra orilla. El show de Tinelli y sus dotes como bailarina permitieron que la uruguaya cosechara varios ascensos, subiera un escalón importante al integrar el elenco de Carnaval de las estrellas, y consiguiera con dicha obra su primera participación en la calle Corrientes.

Buena vibra, pensamientos positivos, y optimismo. Estos ingredientes se combinaron con una propuesta de Luis Ventura que facilitó la obtención de un segundo anhelo para la morocha. Éste se materializará apenas inicie la segunda temporada de La City, donde se incorporará para realizar diversos personajes que se renovarán a lo largo del ciclo.

Su presente está en Buenos Aires, la ciudad donde radica, trabaja en la calle Corrientes, y además vive su novio Martín Whitencamp, también bailarín y actual soñador de Sabrina Rojas. La uruguaya Virginia Dobrich cruzó el charco para ultimar detalles en Montevideo a propósito de su incorporación a La City, y Sábado Show aprovechó para charlar con ella.

"BEBOTA". Dentro de ese target se alinearán los personajes que deberá interpretar. "Viene por el lado de algo similar a lo que hacía Olmedo, y voy a jugar mucho con el físico", adelanta.

Tendrá la oportunidad de mostrarse como actriz, un rubro en el cual nunca se formó pero le interesa incursionar. "Me encanta la idea. Me gusta mucho la actuación. Hice varios sketches graciosos en las revistas en las que participé en Argentina y siempre me dieron para adelante, recibí muy buenas críticas", relata confiada en que hará un buen papel.

mal necesario. No hay con qué darle. Le pese a quien le pese, los escándalos en el mundo del espectáculo resultan una herramienta efectiva al momento de hacerse un lugar en el medio. "Quieras o no, se necesita tener prensa o aparecer más en la TV para que la gente te reconozca y te den un trabajo. Es una forma de llegar. Lo mejor es que te aprecien por tu labor y no tener necesidad de hacer ningún tipo de escándalo pero ayuda un montón", revela quien se jacta de haberse metido sólo en aquellos líos donde la provocaron y nunca saltar a atacar.

Eso sí, cuando alguien la busca, que se atenga a las consecuencias porque la morocha sale al cruce y responde. Declara que sabe "la historia" de Ricardo Fort desde antes de que éste saltara a la fama. "Conozco bien la interna de cuando empezó a salir con Virginia Gallardo, y doy fe que era todo mentira. Una vez tuve una discusión con Gallardo, Fort se puso a favor de ella y me insultó en un boliche. No fue nada caballero y no lo es", sentencia Dobrich, que suele mirar los programas de chimentos cuando tiene alguna tarde libre.

ex bailando. Desembarcó en la farándula argentina gracias al show de Tinelli. Fue partener de la Tota Santillán, y hoy se cruzan en el teatro, ya que él hace una obra infantil en otra sala. "No tenemos la misma relación que antes pero nos saludamos, como con cualquier otro compañero".

¿Los pasillos de Ideas del Sur? "Es bravo. Todo el mundo que sale de ahí te dice que hay una energía bastante pesada, y se siente", sostiene. Agrega que cada tanto mira el programa de Tinelli porque su novio participa, pero afirma que en esta última edición se le presta menos atención al baile. "Hay mucho quilombo y algunas cosas se van de mambo", declara.

Bailando por un sueño significó para Virginia Dobrich la puerta de entrada al escenario porteño. Pero la morocha ya había demostrado sus capacidades a lo largo de una década de actuación en la revista uruguaya Boom: "Si bien entré por el Bailando, me pasé toda la vida estudiando lo que hago. Pero he ido a ver obras donde figuran participantes del Bailando y veo que el público tampoco les responde", concluye.

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