Gerardo Sotelo
-¿Qué veremos en este ciclo de Dicho y hecho?
-Lo de siempre. Periodismo y esas cosas.
-¿Es un programa distinto al de hace dos años?
-Si alguien ve algo distinto en la televisión uruguaya que me avise. Seguro que se trata de un error.
-Dado que ya vivimos en clima electoral, ¿el programa va a estar dominado por la política?
-Nos vamos a preocupar de que no nos domine.
-¿Cómo se dividen los roles en el programa?
-Soy como Isabel de Inglaterra: reino pero no gobierno. Dicho y hecho es casi una democracia.
-¿Cuál es el desafío de salir a las 23 horas?
-Llegar despiertos a las 24 horas.
-Otro año de competencia con Aldo Silva, ¿qué significa?
-Repartir la miseria. Saliendo el mismo día y casi que a la misma ahora, los dos vamos a perder. Además, no voy a poder ver Código país. Una pena.
-¿Se siente más cómodo en este tipo de programas o prefiere el estilo El pueblo quiere saber, de articular posiciones?
-Soy un viejo moderador de debates que se siente cómodo articulando reportajes, entrevistando o dando noticias, por no hablar de lo bien que me quedan los raviolones caseros.
-¿Hay espacio en la TV del entretenimiento, como parece ser la de 2008, para los periodísticos?
-Poco, tarde y amuchado.
-¿Radio o TV?
-Mi sueño es llegar a hacer buena TV y buena radio, como Víctor Hugo o Ruben Castillo, pero no siempre me sale.
-En ese sueño, ¿existe un proyecto de programa?
-Mmmm... quizás.
-¿En qué ha quedado tu gusto por la música?
-Con la música tenemos momentos de pasión, frialdad y reencuentro. En este momento estamos de reencuentro. Para llevar treinta años juntos, no la pasamos mal.