Por Mariángel Solomita
Hace dos años, cuando el documental Perejiles se presentó en el Centro Cultural de España, Federico González tenía prohibido hablar de su trabajo: sus protagonistas le reclamaban un millón de dólares acusándolo de injurias, calumnias y mentiras. Varios meses después llegaron a un acuerdo que les otorgó el derecho a réplica en la película, agregando unos minutos al corte original y tapando los rostros de quienes no aceptaron las condiciones. También recibieron una recompensa económica por su participación a cambio de que cedieran el derecho de sus imágenes para permitir el estreno de esta cinta, que comenzó como un chiste y con menos de 500 espectadores en dos exhibiciones gratuitas consiguió distribuidor, abogado, exposición en la prensa, un director admitiendo cámaras ocultas y un grupo de periodistas señalados como fraudes en busca de canapés y jugo de naranja.
ACOMPAÑADO. González -conocido en el medio como Biyu- llega a la entrevista junto a Carlos Zitta, sesentón, respetuoso, lentes con mucho aumento, traje, 55 años de periodista y grabador en mano: el supuesto "presidente de los perejiles".
"Carlos Z", como se lo presenta en el filme, me da su tarjeta personal con el logo de Radio Cristal, uno de los medios para los que trabaja, mientras Biyu saca fotos con su cámara digital para el facebook de Perejiles. Parte del acuerdo con el director estipula que Zitta lo acompañará a cada medio de comunicación que le proponga hablar de su película.
"Empezó como un accidente. Yo como camarógrafo de Tevé Ciudad tenía que filmar conferencias de prensa, grababa a los oradores y al público, pero para mí el público era más que un pantallazo, me interesaba muchísimo. Así descubrí el fenómeno y comencé a grabar determinadas escenas y algunos personajes".
Biyu contesta las preguntas y Zitta permanece callado, no lo interrumpe, espera que termine de hablar para comenzar él. La relación entre ellos es cómica: Federico se ríe cuando recuerdan cómo se acercó a los "perejiles" y logró su complicidad, Zitta mantiene la seriedad y relata cómo "el señor Federico González" transformó esas charlas de colegas en un filme que recomienda al público, "se ha transformado en una sátira humorística en la que se pasa un momento divertido. Para mí no tan divertido porque tiene sus puntos álgidos de acusaciones muy duras, que luego quedan totalmente revertidas a través de lo que se muestra en el documental. Algunos me decían `no les des bola, quién la va a ver`, pero el que calla otorga, entonces decidí salir a defender mi posición, y mi defensa es mostrar que soy periodista".
UNO MÁS. En los tiempos muertos entre conferencias, eventos, lanzamientos y cuanto encuentro surgiera que incluyera servicio de lounge, González aprovechó para charlar con periodistas, camarógrafos y choferes de distintos medios sobre un grupo de personas que rodeaban las mesas y que al parecer no pertenecían a ningún medio.
Le aconsejaron hablar con Leonardo Galante, ex-informativista de Canal 12 que ya había enfrentado a varios periodistas dudosos. "Le mostré las primeras escenas que grabé, yo había identificado a dos o tres perejiles pero él comenzó a señalar muchos más, y me dijo `si querés hacer una película, no te pierdas el evento máximo del año de los perejiles: la rural." Pidió licencia y se acreditó como camarógrafo, " a los perejiles les decía que no me habían mandado del canal, pero que iba porque sabía que había brindis, ahí conocí a mis protagonistas, Carlos y Pablo (Vera, foto izq., uno de los pocos que no le inició juicio), y generé un vínculo muy lindo."
- ¿Cómo tuvo conocimiento de la película?
- (C.Z.)En 2005 yo estaba a cargo del stand de Radio Cristal desde donde levantaba notas y reportajes, también para CORI, y en un momento se acerca el Sr. Federico González con su cámara de Tevé Ciudad haciendo notas a todo lo que se movía y a lo que no. Nunca pensé en absoluto ni durante la expo ni posteriormente que estuviera haciendo una cámara oculta mientras filmaba nuestras actividades, que eran actividades de periodistas. Al año aparece alguien y me dice que se va a estrenar un documental, dirigido por el Sr. y que yo estoy involucrado como perejil `¿Cómo qué?` dije yo. Hay 8 personas que opinan sobre determinadas personas que van a eventos sólo a comer y a tomar y no son periodistas, y me pusieron en ese grupo. Me extrañó muchísimo que hablaran de mí porque yo nunca tuve un conocimiento personal con ninguno de ellos.
PEREJIL Y PEREJIL. Ocho entrevistados aparecen en el documental identificando perejiles, por momento juzgándolos. Cuatro periodistas (Fernanda Cabrera, Leonardo Galante, Valentín Rodríguez Bausero y María de los Ángeles Hernández), dos camarógrafos y dos choferes. "Yo no entro en el terreno de definir quién es o no perejil. Todo lo que dice el loco yo lo creo, así como a los entrevistados que me decían `este es un perejil`, a mí no me interesa llamar y confirmar, esto no es una investigación, es contar una historia. Cuando grababa me di cuenta de que había perejiles que realmente no valía la pena mostrarlos porque no me interesaba mostrar que su única motivación pasaba por comer. Me interesaron esos denominados perejiles por la prensa que cumplían funciones periodísticas y de relacionistas públicos, y ahí entra Carlos", explica González.
Al surgir de forma espontánea, el proyecto no fue presentado a ningún fondo y fue autofinanciado por su director, que afirma que siempre supo que tendría que enfrentar demandas y juicios, y que contar con un abogado que lo asesorara y un distribuidor (Buen cine) que le diera garantías era inevitable. Así fue que se entrevistó con el abogado Nelson Lanza y pronosticó las denuncias que llegaron. "Sé que ellos no fueron por el dinero, porque yo dije siempre que los primeros en cobrar serían los protagonistas, y así fue, yo todavía no vi un peso. Era esencial que yo tuviera un abogado que me amparara y dijera que como realizador estaba en lugares públicos tomando un tema que pertenece a la opinión pública, porque yo sólo era imposible, prácticamente nadie quería participar de la película."
En octubre Perejiles integró la programación del Festival de Cine de Montevideo y se realizó una acalorada conferencia donde Galante y Zitta defendieron sus posturas. Al terminar algunos de los presentes se fotografiaron junto a Zitta. "Esa gente captó el espíritu con el que se hizo esto: no es una caza de brujas, no es burlarse de nadie, es una película donde se nota el cariño que les tengo a mis protagonistas, por eso en vez de sacarse fotos con los periodistas acusadores se sacan fotos con ellos. Yo vi una realidad que se da en todo el mundo, en España les dicen canaperos, no es una cuestión de viveza criolla, va más allá de mostrar gente comiendo, tomé una polémica que estaba en la prensa desde mucho tiempo atrás".
-¿Qué imagen quisiste dar de ellos?
- Antes de conocer el fenómeno, de investigar, de empezar a grabar a mí me llamó mucho la atención que en el contexto de la prensa los sentimientos que despiertan son dos muy claros: lástima y rechazo, ¿por qué lástima y rechazo y no otro sentimiento?
- ¿Qué sentimiento te genera a ti?
- Cuando los empecé a conocer, admiración absoluta ¿Por qué? Porque son lo mejor que hay en la prensa uruguaya, y lo más divertido dentro de la prensa. Si tu me decís qué película hay en la prensa para mí la única, sublime es sobre los perejiles, una película sobre periodistas sería muy aburrida.