"No es un eslogan, estás enchufado las 24 horas"

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El vínculo entre Fernando Vilar y el periodismo se inició por casualidad. Siendo estudiante universitario, tras el golpe de Estado la Facultad de Derecho fue cerrada: "Entonces mi padre me dice que tengo que salir a trabajar, y salgo a trabajar de guarda de Cutcsa, pero no me gustaba nada porque me peleaba mucho con la gente, con los pasajeros, estaba desesperado o porque abriera la facultad o por conseguir otro trabajo. En una de esas veo un aviso que decía `Curso de Periodismo` y la curiosidad me llevó a hacer un curso de periodismo porque no entendía bien qué se estudiaba para ser periodista. A la mitad me ofrecieron trabajar en El Espectador y dije que sí, me cambiaba la vida", recuerda el periodista de Telenoche (Canal 4).

De la radio, Vilar pasó al informativo de Canal 5 y de allí a Canal 4, a realizar tareas de coordinación para Telenoche y Teledía. La salida ante cámaras sería dos años después, en 1993.

-¿Qué descubriste que era el periodismo?

-Lo que más me gustó fue que estaba por dentro de todos los temas de los que la gente hablaba. Si se hablaba de fútbol, yo me enteraba antes. Si se hablaba de política yo estaba en la cocina. Eso fue lo que más me sedujo. Yo me enteraba de las cosas que la gente se enteraba, pero mucho antes.

-¿Esa mirada se mantiene?

-Sí. Yo me entero a la una y media de la tarde que Mujica a las tres anuncia el gabinete y vos a las tres te enterás, pero sabés que hasta las siete la gente no lo va a saber. Es como una cosa extraña que vos te sentís como dueño de una situación tres o cuatro horas más que el resto de los comunes, de los mortales. Lo único que ha cambiado es el desgaste lógico, es una profesión bastante estresante, desgastante, no es un slogan eso de que estás las 24 horas enchufado.

-¿La elección por la televisión como medio de comunicación también fue casualidad?

-Si me das a elegir, me parece que la radio es mejor. La televisión tiene una parte de informativo, una parte de periodismo de investigación y una gran parte de show. Y si me apurás no te sé decir cuál de los tres es el más importante.

-¿Cuál es tu relación con los televidentes?

-No he resuelto todavía el tema de la "fama", entre comilllas, la exposición pública. Hay momentos en que me pone de mal humor, hay momentos que me saca de quicio, y siempre cuando estoy de mal humor y me saca de quicio estoy pensando que yo soy lo que soy gracias a la gente, al cariño, a que la gente te conoce, a que la gente te acepta porque si todos te rechazaran como para ni siquiera saludarte, el noticiero no tendría rating y entonces yo no trabajaría aquí. Esa mezcla nunca la pude resolver.

-¿Qué te genera mal humor?

-Puedo tener un problema como cualquier ser humano, salgo y me paran dos mujeres que quieren sacarse una foto conmigo, se ríen y yo estoy de malhumor(...) Hay mucha gente que me invitaría a ir a la casa. Últimamente se me ha puesto de moda el saludo para las chicas que cumplen 15 años. Está bárbaro porque cuanto más te demanda eso más entraste en la gente, el tema es cómo lo resolvés con tus horas, con tu vida, con tu familia, con tu intimidad. Hay gente que va a casa, se enteran dónde vivo y van a pedirme que les adelante la jubilación o que precisa una casa, o me piden dinero.

-¿Lo mejor que te dio la profesión?

-Un buen pasar. He hecho casi todo lo que tenía ganas de hacer. En lugar de subsistir, vivo. Me permite ser una persona conocida que en la práctica no me ha servido de mucho pero de alguna manera te posiciona, la gente te tiene consideración y eso tiene a la larga o la corta algunas ventajas. Por lo demás, el estar informado te da poder, dicen, está bien, yo estoy informado, ese poder no lo he podido utilizar nunca, ¿qué hago con el poder de estar informado? En todo caso hago un buen noticiero o tengo una buena performance durante el noticiero y nada más, al otro día tengo que volver a trabajar, no he sacado ganancias por eso. Y lo otro me ha permitido casi todos los gustos que he querido, me ha permitido conocer el mundo, autoridades, personalidades mundiales, me ha permitido crecer como persona. Supongo que mi familia debe tener orgullo de que yo sea uno de los tres tipos que todas las noches se mete en la casa de cientos de miles de uruguayos, pero no mucho más.

1980

Primer trabajo como periodista en El Espectador.

1982

Matrimonio.

1984

Nacimiento de su primera hija, Romina.

1988

Nacimiento de su segunda hija, María Victoria.

1991

Comienza a trabajar en Canal 4

1994

Debate entre Tabaré Vázquez y Juan Andrés Ramírez.

1994

Retorno a Portugal desde que se fue, a los 6 años.

2000

Casa nueva.

2004

Anuncio del quiebre del bipartidismo en Uruguay.

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