"Había alerta de huracanes y yo decía: que se me vuele todo, pero el pasaporte y el ticket no", cuenta María Riccetto, una bailarina exportada por el Sodre diez años atrás que actualmente baila para la prestigiosa compañía norteamericana American Ballet Theatre (ABT). Pero entonces Riccetto estudiaba ballet en la Universidad de Carolina del Norte donde había sido becada, y ante la menor amenaza de huracanes dormía con el pasaporte y los pasajes debajo de su almohada. "Extrañaba muchísimo y me quería volver. Cuando se terminó mi beca era época de audiciones y me propuse probar en las compañías grandes, o sino volverme, pensando que me volvería a casa. Una de las compañías era el ABT. La experiencia de audicionar ya era fantástica, que me ofrecieran un contrato fue increíble. El lugar es maravilloso, el repertorio es muy grande y la calidad de artista que hay ahí dentro es impresionante. Estoy muy agradecida por poder mamar todo eso".
Riccetto, que interpretará a Médora durante algunas de las funciones de El Corsario, bailará por segunda vez como artista invitada del Sodre, tras haber bailado Giselle, el ballet que inauguró el período Bocca.
"La experiencia del año pasado fue divina. Era la primera gran producción del Sodre en el teatro nuevo. Volver, bailar allí, que durante muchos años fue un agujero y cimientos, ver las ganas de la gente y que Julio estuviera dirigiendo fue increíble. Llegar luego de una año y ver cómo ha cambiado la compañía y ver que siguen esas ganas es inspirador."
Sobre la evolución de la compañía Riccetto, que no descarta la posibilidad de volver al Sodre e instalarse permanentemente aquí, afirma que ha sido sumamente positiva. "Ahora los veo más homogéneos. El año pasado se trataba de acoplarse, había compañeros del Sodre y gente que recién había entrado y que a su vez era de muchos lados, con diferentes dinámicas. Ahora los veo más parejos, con más orden, van hacia el mismo lugar. Hay un respeto hacia Julio que es súper importante. Él ha hecho tanto con su persona, con su carrera y para el mundo del ballet que es lindo que haya encontrado en Uruguay su casa y que se sienta bien porque eso nos beneficia a todos nosotros. Es indudable que se están haciendo cosas súper positivas, y ya era hora."