"LA PLENA ESTÁ EN EBULLICIÓN"

Marcos Da Costa: El demonio de la plena

Es uno de los fenómenos musicales del año. Marcos Da Costa conquistó al público juvenil a ritmo de plena y llena boliches cada fin de semana. Para los próximos meses tiene planeado lanzar un disco e incursionar en géneros como el trap y el reguetón. “Mi sueño es ser reconocido mundialmente”, señala.

Marcos Da Costa. Foto: Marcelo Bonjour
"Apenas sacamos el primer tema, el celular no paró de sonar", recuerda. Foto: Marcelo Bonjour

—Has tenido un rápido ascenso a la popularidad en cuestión de un año, ¿a qué se lo atribuís?

—No tengo idea. Empezamos en mayo del año pasado, cuando sacamos el primer tema que se llama El Animal. Fue un boom. Apenas lo lanzamos, el celular explotó. No teníamos banda pero tuvimos que salir a conseguirla y preparar otros temas porque había demanda en todo el país.

—¿Cuándo viste personalmente el éxito en el que te habías convertido?

—Yo caí cuando empecé a hacer los show:s veía que la gente se sabía las canciones y estaba desacatada. La entrada y salida de los bailes era una locura. Al mes de sacar el tema ya estábamos tocando en todo el país. Y a los diez meses ya habíamos recorrido todo el Uruguay. Después de los primeros shows, yo caminaba por la calle y la gente ya sabía quién era. Me gritan desde los autos. Fue un cambio muy grande para mí.

—¿Cómo surge el latiguillo "demonio" que te caracteriza?

—Un día estábamos grabando una canción que no me gustaba mucho. Yo estaba medio caliente y en un momento dije: "dame plena, ¡demonio!". El productor me dijo: "ese tiene que ser tu latiguillo".

—¿Cómo surgió la posibilidad de hacer un tema junto a Valeria Gau? 

—Es una crack. Me llamó su productor para generar un vínculo entre la cumbia pop y la plena. Cuando me lo ofrecieron, no lo dudé. Me dejaron hacer la canción, que es mía y de Maxi Porcíuncula. El título es Ilegales, superó el millón de reproducciones en tres semanas. Me encanta la artista y la producción que tiene. Sé que me va a abrir puertas de lugares a los que todavía no había llegado, como los medios de comunicación.

—¿Se volvió a poner de moda la plena en el último año?

—Sí, la plena está en un momento de ebullición tremenda en Uruguay. Tomó el lugar que había perdido con la cumbia pop. Primero se dio con el surgimiento de Los Negroni, lo siguió La Sandonga, y enseguida aparecí yo. Ahí fue el boom en todo el país.

—Cada vez aparecen más grupos de plena, ¿se corre el riesgo de saturar el mercado?

—Sí, en este momento se está saturando el mercado. Capaz que queda feo que lo diga yo porque estoy instalado, pero ahora levantás una piedra y sale una banda de plena. De tantos grupos que salen después termina aburriendo. Los artistas que queremos hacer algo más tenemos que buscar una alternativa.

—¿Es el género que más te gusta escuchar? 

—Canto plena todo el día, pero en mi casa no la consumo tanto. Estoy muy contento de lo que logré con la plena, pero yo quería ser cantante sin importar el estilo. Si mañana tengo que cantar folclore, lo hago.

—La plena tiene mucho público en Uruguay, pero no en otros países. ¿Te limita a la hora de querer llevar el show al exterior?

—La plena es lo que más mueve en la noche uruguaya, pero afuera no camina. Gracias al boom en Uruguay me llamaron de Argentina para ir a Pasión de Sábado. Sin embargo, los argentinos no entienden la plena. Ahora estoy trabajando con productores de allá, y aprovecho esa situación para hacer algo nuevo. No quiero quedarme cuarenta años cantando en el mismo círculo. No voy a dejar de tocar plena, pero por lo menos quiero intentar otra cosa porque mi sueño es ser un artista reconocido mundialmente. Por eso voy a lanzar mi carrera en el trap y reguetón, así como hice con la plena. Ya tengo mis primeras canciones, que estoy preparando con Maximiliano Porciúncula y Mariano Bermúdez. 

—El Gucci y Denis Elías, también referentes de la plena, han incursionado en otros estilos. ¿Te gustó el resultado? 

—La canción Que fui tu amante de El Gucci en reguetón me encantó. No tengo relación con él, pero yo resalto que se animó. No importa si le fue bien o mal, hizo algo diferente. Yo como artista y colega lo valoro. Uno arriesga a que el público que lo sigue por ser plena, deje de seguirlo. Denis Elías también lo viene intentando desde hace tiempo. Me fascinó el tema de bachata que sacó, y ahora sacó un reguetón. No sé si les ha funcionado, pero destaco que se animaron.  

—¿Cómo es tu vínculo con el público femenino?

—El fuerte de este producto es el público femenino. Me llegan miles de mensajes de mujeres cargando o dando para adelante. Veo todos los mensajes y contesto algunos.

—¿Concretaste alguna salida con una fan que te haya escrito por las redes? 

—Sí, con alguna que otra fan. Pero a veces uno se da cuenta que la chica está con uno porque es Marcos Da Costa. Por más que sea famoso, yo soy el mismo pibe de barrio que se toma mates en el Cerro. Así que trato de buscar una mina sencilla. Ahora estoy saliendo con una que no es 90-60-90, pero es la persona más sencilla que existe en el mundo. No está bueno dejarse llevar por lo que uno ve sino conocer más a la persona hasta encontrar lo que uno busca. Yo la encontré. 

—¿Es conocida? 

—Puede ser, pero no importa. No puedo hablar de ese tema (risas).

—¿Cómo fue la experiencia de tocar en el casamiento de Vanesa Britos y Nicolás De la Cruz? 

—Fue precioso, había muchas figuras. Ella subió a cantar conmigo. Después Nico De la Cruz me agarró el micrófono y cantó todos mis temas con Joaquín Ardaiz de la Sub 20 y otros jugadores. Yo me quedé haciendo palmas al lado. Nico canta más o menos pero va para adelante. Me encanta la onda de ellos dos. 

MÁS DATOS

Sus inicios

Comenzó en el Carnaval de las Promesas hasta que su padre, el "Mono" de Falta y Resto, lo sumó a su grupo. Con el tiempo eligió emprender su propio camino y se dedicó a cantar temas melódicos en ómnibus. Luego, un productor lo descubrió y lo llevó a lanzarse como músico de plena. Fue un éxito total.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)