Lluvia de hamburguesas

Desde chico, Flint quiso ser inventor, pero todo le salía mal. Tanto los championes en aerosol como el traductor de pensamientos eran el hazmerreír general. Sólo su madre -hoy fallecida- creía en él, pero aún así no desistió. Ya adulto, inventa lo que su pequeño pueblo natal, dedicado exclusivamente a la pesca de sardinas y derivados, necesitaba: una máquina que hace llover comida. Están para atestiguarlo una reportera del tiempo que reniega de su pasado nerd, un padre que se avergüenza de su hijo, el mono amigo de Flint y un alcalde que quiere sacar rédito económico del invento. Una aventura animada que saca provecho de la tecnología 3D a la hora de mostrar todo tipo de manjares y un viaje espacial necesario hacia el final de la historia. Detrás de eso, aparecen los mensajes de confianza en sí mismo, amor padre-hijo y rechazo a lo material a cualquier precio. Una historia que divierte a niños de entre 5 y 10 años, con varios guiños para los adultos, en definitiva disfrutable para ir en familia. Como es habitual, al ser doblada al castellano, se pierde escuchar voces famosas, como la de Neil Patrick Harris, reciente conductor de la entrega de los Emmy, haciendo del mono Steve.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar