Por las puertas entreabiertas del placard se pueden ver algunos trajes, sacos, pantalones y corbatas que de lejos parecen de calidad y de moda. Como el departamento que ahora habita Lola, pero que antes era de Lalo, ese hombre ambicioso, promiscuo y muy inteligente que se metió con la mujer equivocada. Para castigarlo por su notable desprecio por el género femenino le echó una maldición tan efectiva como una operación de cambio de sexo. Así, el rubio y ganador editor de la revista Don se transformó en la rubia y perdedora editora de la misma publicación.
Esta es la premisa central de Lalola, la tira que produce Dori Media Group a partir de la idea de Sebastián Ortega. Esta historia que comenzó como un unitario que protagonizaban Nancy Duplaá y Benjamín Vicuña ahora es una tira que encabezan Carla Peterson y Luciano Castro. Ella será ese hombre con cuerpo de chica y él, su confuso y confundido interés romántico.
PERSONAJES COMPLICADOS. "Vi el primer capítulo y pensé que era fantástico para un unitario, aunque no sabía cómo lo iban a estirar para hacer una tira. Pero después me trajeron los libros y tenían treinta capítulos escritos. Yo tenía que encontrar una manera para que este personaje pudiera transformarse de a poco. Una de las maneras que encontré era conservando su masculinidad. El hecho de que es un hombre todo el tiempo, hasta que, pasada una cantidad de capítulos...", dijo Peterson al diario argentino La Nación, teniendo en cuenta que venía de la malvada pero muy femenina Constanza en Sos mi vida.
"Carla es una actriz increíble. Antes de que empezáramos a grabar la llamaba y me decía: «Estoy desde hace dos horas con un amigo delante del espejo, imitándolo». Está loca: le dije que la cortara y que, por suerte, no tenía que hacer Otelo porque, si no, seguro que asesinaba a Desdémona de verdad. Pero entre tanta composición y comedia, yo soy el hombre serio", comentó Castro a La Nación. El es Facundo, el encargado de diseño e imagen de la revista Don .
"Facundo es protocolar, aburrido, denso, correcto, meticuloso, obsesivo y responsable", enumera. Para él, este padre soltero de una hija que trabaja rodeado de personajes siniestros a los que no les presta atención está al borde del estallido, que probablemente ocurra por culpa de Lola, a la que intentará conquistar sin saber que en ella todavía vive ese hombre que no le caía nada bien.
"Lalo era un tipo metrosexual, un poco yuppie, un ganador; alguien con mucha clase, con mucho estilo, que fue mejorándose para triunfar en los negocios y lo consiguió. Pero cuando intente mantener su estatus como mujer el mundo se le vendrá encima. Porque el lugar que ocupa es deseado por muchos y esos no van a permitir que sea una mujer la que dirija todo", explica la actriz.
De una pared de la escenografía cuelga una gigantografía de la tapa de una revista de chismes norteamericana de la década del 80. En ella con enormes letras de molde se asegura que "Elvis era bisexual", en otra pared Arnold Schwarzenegger luce sus músculos en Terminator . Está claro que en esta tira ningún detalle es librado al azar. Esos cuadros no están puestos allí enfrentados, por casualidad, ellos representan dos mundos paralelos que nunca se unen salvo cuando una mujer despechada, interpretada por Marcela Kloosterboer, le encarga a una bruja (Rita Cortese) que atrape a un hombre en el cuerpo de una mujer. Esa contradicción con patas es Lola, que ahora entra a ese departamento de la ficción vestida con un pantalón de jean, una camiseta de Newell`s, una campera y unas zapatillas tan masculinas como el fastidio que demuestran sus modos.
Para lograrlo, cuenta Peterson, observó a los hombres a su alrededor y miró todas las películas que se refieren al tema.
"Quería entender qué es lo que realmente se ve de esta doble «cosa». Aunque miré las películas, esto es diferente porque un film dura una hora y media y esto es todos los días. Y tengo que tratar de no ser muy cansadora con el gesto «de soy un hombre». La idea es buscar la forma de mostrar cómo este tipo se va dando cuenta que todo lo suyo venció, que está terminado. No puede volver atrás, aunque tiene la esperanza de levantarse un día y estar él ahí de nuevo", dice Peterson.
Los protagonistas coinciden en que Lalola , escrita por Pablo Lago y Susana Cardozo, es una comedia aunque en la repartija a ella le haya tocado ser la graciosa, mientras que Castro asegura que, de todo el amplio elenco, él es el único que no tiene que hacer reír.
"No me importa sobresalir. Soy un actor visceral. Sé que me tiene que ver el pibe del barrio e identificarse. Ese es mi fin, la comedia es de los otros", explica el actor. Entre esos otros que menciona están Pablo Cedrón, Violeta Urtizberea, Lola Berthet y Muriel Santa Ana, entre otros.
AIRE FRESCO PARA LA TV. Entre los muchos desafíos que se plantea Lalola, tal vez el más complicado no tiene que ver con sus protagonistas, su argumento o la manera en que es realizada. En Argentina la televisión pasa por una etapa donde el escándalo opacó a las ficciones. Por eso el hecho de que el canal América estrenó su primera ficción, en esta época, es una señal de valentía que generó nervios y expectativas. "Me gustan las perspectivas que rodean a nuestro programa. La gratificación total sería que la gente dijera que le gusta porque acá apostamos de verdad. Y la verdad es que a mí me gusta la gente que se anima, y éste es un elenco atrevido", comentó Castro.
El ciclo tiene mucho para ofrecer a los espectadores ávidos de relatos de amor, humor y magia. "Luego del tema del hechizo, lo complicado era hacer creíble todo lo demás. Pero yo lo vi y es supercreíble y querés seguir viendo qué le pasa a este tipo. La gente quiere reírse un poco y que lo gracioso deje de ser las personas con nombre y apellido y empiecen a ser de nuevo los personajes ficcionales. A veces esa realidad de la que nos reímos está exagerada y se privilegia la burla hacia el otro. Mejor es fantasear y salir de esto que tenemos ahora en la TV, que va por lo más bajo, bajo, bajo" opina Peterson.
Esta tira que mezcla elementos fantásticos con algunos ingredientes típicos de las sitcoms norteamericanas también tiene una historia de amor. Aunque no respete la tradicional fórmula de chica que ama a chico y él le corresponde, sino que esta vez la ecuación es más compleja: chica que es un chico ama a otro chico que a su vez la ama pero no sabe cómo comportarse cuando ella no parece entender que es una mujer.
"Lola/Lalo se enamora de Facundo, aunque no lo sabe. Algo le pasa con un hombre y su tema es que es un tipo que nunca quiso a nadie realmente, que nunca se enamoró más que de él mismo. Entonces, ahora lo que tendrá que aprender es a querer a alguien verdaderamente. Eso va más allá de que sea un hombre o una mujer. Tal vez vuelva a ser hombre; tal vez lo viva como mujer. No sé, pero esto es lo que él tiene que aprender. Es que éste es un programa con mensaje", concluye la protagonista, medio en broma. Todo indica que tiene razón y que Lalola , con su receta de magia, comedia y mensaje, es la medicina que la TV necesita.
TV DE CALIDAD. Lalola arrasó en diciembre pasado con los premios Clarín, resultando ganadora como Mejor Guión de TV, Mejor Ficción Diaria Comedia, Actor de Comedia (Luis Siembrowski), Actriz de Comedia (Carla Peterson) y Revelación Femenina (Violeta Urtizberea). De esta manera, todos aquellos que se oponen a la televisión que ofreció argentina en 2007, plagada de realities y shows varias veces acusados de tener un tono erótico, utilizan a la tira como un ejemplo de producto de buena calidad, que sin recurrir al sexo casi explícito y al vocabulario vulgar, sedujo al público. Es interesante saber que el proyecto se ofreció anteriormente a Telefé y a Canal 13, y que ambos lo rechazaron. Sin embargo, aún antes de que América estrenara la tira para Argentina, esta ya se había vendido para más de 10 países. "El mercado internacional es muy sensible a cualquier abuso inútil. Hay culturas donde aún prevalecen valores tradicionales. Para Asia todo debe ser cuidadosamente controlado y obviamente ejercemos una respetuosa autocensura de ciertas temáticas", comentó Celina Amadeo, productora general del programa, el fin de semana pasado a La Nación.
A la hora de pensar el argumento, se descartó la presencia de travestis y de gays, ya que se pretendió ubicar a la telenovela en un universo de hombres y mujeres tradicionales. "Lo peculiar está planteado justamente en las relaciones complicadas, cotidianas, absurdas y divertidas entre hombres y mujeres en constante oposición, en un escenario común a la mayoría de los televidentes: la oficina. Hombres machistas y mujeres sometidas, también hombres confundidos y mujeres exitosas. Pero lo mejor que tenemos es un hombre en el cuerpo de una maravillosa mujer", explicó Amadeo. Y es que si sorprende la falta de malas palabras en los diálogos o de cuerpos desnudos, es bueno saber que la versión que se emitirá en nuestro país, y también en el caso de Colombia, Chile, México y Francia, se encuentra reeditada, eliminando las escenas "más fuertes". "Nos propusimos no decir malas palabras, promovimos el uso de un vocabulario más rico y atractivo, y creo firmemente que nada es más provocador que un hombro descubierto", agregó su productora.
Según opinan varios críticos de su país de origen, el éxito de la tira, recae en el enfoque que se le dio: mundo femenino versus mundo masculino, al estilo de la aclamada serie norteamericana Sex and the city.
Mientras los televidentes argentinos observan la segunda parte de la tira, que incorpora a los actores Selva Alemán y a Esteban Pérez, en nuestro país se disfrutan de los primeros capítulos, y la historia de Lalola probablemente sea el nuevo tema de conversación que sustituya a la lista de nominados y ganadores de los realities.