La señora Nellie Lovett es quien ayuda a Benjamin Baker (Johnny Depp) en la venganza familiar de Sweeney Todd: El barbero demoníaco de la calle Fleet. Un malvado juez le arrebató al barbero su esposa y su hija, y ahora éste vuelve buscando sangre. Él mata, la Sra. Lovett cocina la carne humana en pasteles. Quien interpreta a la pastelera es Helena Bonham Carter que, si bien es la esposa del director del film y ya ha aparecido en muchas otras películas de Tim Burton, debió audicionar para ésta como cualquier otro actor. Así lo cuenta.
-Para Tim Burton, Johnny Depp y para ti, esto fue una nueva experiencia… pero parecen profesionales en el género musical. ¿Alguna vez te imaginaste haciendo algo así?
-Lo había soñado, nunca pensé que realmente ocurriría. Pero siempre soñé estar en un musical. Mi sueño era cantar, pero nunca lo imaginé. Pensé: "ese es un sueño que seguirá siendo un sueño".
-¿Cómo surgió tu participación en Sweeney Todd?
-Tim anunció que quería hacer una película musical. Ha estado flotando en su imaginación por años. Cuando empezamos a salir, mencionó que tenía una idea para hacerlo, con Sweeney y la Sra. Lovett un poco más jóvenes, para mostrar el romance. Y recuerdo que un sábado, al principio de nuestro noviazgo, estuvimos escuchando la banda sonora del musical de Broadway sin parar y estábamos encantados. Así que para él ya eran como diez años de haber estado dando vueltas con la idea. Entonces, una película se canceló y dijo: "La voy a hacer este año. Voy a tratar de hacerla. ¿Conseguirías audicionar para ella? Porque no tengo idea de si cantas, pero ¿podrías tratar de aprender? Rápido. Tienes dos meses". Y le dije: "¡Por supuesto!". Y dijo: "Debes entender que tal vez no te dé el papel, pero inténtalo, trata de hacerlo". Y yo le respondí que haría cualquier esfuerzo necesario porque adoro el musical, las letras y este papel. Y para ser honesta, fue un placer ensayar para la audición, porque era fabuloso tener un texto grandioso. Además, nunca había aprendido a cantar y si no me lo daban… Era mucho pedir, de todos modos. Tenía una excusa.
-Parece que el estar junto a Tim Burton fue más un obstáculo que una ventaja para conseguir el papel…
-Sí, definitivamente. Me dijo que tendría que hacerlo mejor que bien para conseguirlo. Y que si se veía mal, ambos recibiríamos muchas críticas. Y fue realmente imparcial. No tengo idea de quién más había hizo el casting. Audicioné para él un sábado y me filmó. No habló de eso durante cinco semanas. Volvió de Nueva York después de ver muchas actrices y otra vez no habló de eso. Dijo que en dos semanas. Fue increíblemente formal. Fue horrible (risas). Pero sabía que era un pacto, un pacto faustiano. Y yo estaba aterrada, por cierto. Aterrada de no conseguirlo, porque hubiera sido horrible. Finalmente Tim me llamó formalmente a su oficina -nunca hacemos eso en casa- y me dijo: "En realidad te quiero a ti". Me quedé dura, casi lloro. "Creo que eres la persona adecuada para el papel", agregó. Y luego, claro, me aterroricé. Inmediatamente dejé el cigarrillo.
-Tu personaje es trágico, pero también es ingenuo. Y es maravilloso…
-Es un papel maravilloso. También hay mucho en ella que es subconsciente. Piensa que tiene un corazón enorme y maternal. Es tan vital, es una sobreviviente.
-Ya habías trabajado con Depp antes, pero nunca así. ¿Te sorprendió?
-Me sorprendió por su facilidad para cantar, lo poco complicado y sin pretensiones que es. Simplemente hace las cosas. A veces pasa un buen rato antes de llegar al set. Tiene una interesante relación con el reloj (risas). "Johnny, gracias a Dios que llegaste", le decía siempre. Pero una vez que está ahí, es muy rápido, muy eficiente y te apoya mucho. Y muy considerado, todo un caballero.
-Tu relación con el personaje de Depp es clave. También estrafalaria y graciosa. ¿Tú cómo la vez?
-Tiene muy buen sentido del humor. Ellos tienen gustos similares. La mayor parte del tiempo los dos son pícaros y les gusta serlos. Son como hermanos que se criaron juntos, han pasado la mayor parte de su vida unidos.
-¿Cómo te preparaste para componer a la Sra. Lovett? Usaste maquillaje y vestuario especiales…
-Me encantó, me fascinó. Me gusta disfrazarme y Tim lo sabe. Me encanta ponerle muchas cosas. Quería usar unos dientes postizos y Johnny quería ponerse una nariz graciosa. No nos gusta lucir como nosotros mismos. Pero el vestuario es maravilloso. Colleen es una brillante diseñadora y ha trabajado con Tim en todo. Uno puede darle forma al personaje con el vestuario. Tenía tantas cosas que me encantaban, como una fabulosa ropa interior. Nunca llegas a verla, pero se hizo para mí, para que me sintiera diferente y natural. Me hacía sentir suntuosa. Y el maquillaje, era todo Tim. Y es mi gusto también. Él quería el estilo del cine mudo de los años `20, una imagen un poco demacrada, como muerta. Nos parecemos a Tim. Él es más pálido y como sufre de insomnio ha tenido ojeras oscuras toda la vida. A veces pienso que terminamos luciendo como él.
-Es extraño hablar de Sweeney Todd, con ese subtítulo siniestro y esa sangre en el logo. Pero la verdad es que reímos todo el tiempo…
-Es que termina siendo una comedia. Los melodramas eran comedias. La gente iba a verlos para entretenerse y les parecían graciosos, ridículos y absurdos. La sangre es absurda y fantástica. Es un escape, una gran catarsis. Creo que esta película es una mezcla de muchos tonos diferentes, pero eso es típico de Tim. Encuentras mucho humor en el más siniestro y extraño de los contextos.
-Burton es asombroso, es toda una fuerza creativa ¿Seguro que te sorprendió otra vez?
-Sí, siempre lo hace, aunque vivo con él. Uno diría que conozco cada cuadro de su cabeza, pero no.
Gentileza Warner Bros Pictures
Fotos: Lorenzo Agius/www.artistrepinc.com