AMOR INESPERADO

Gastón Reyno de novio con Lety Pérez, una sensual influencer puertorriqueña

El luchador uruguayo de MMA se acaba de comprometer con la modelo puertorriqueña. Se conocieron en TV y conviven en Miami.

Gastón Reyno y Lety Pérez.
Gastón Reyno y Lety Pérez.

Gastón “Tonga” Reyno, peleador uruguayo de MMA (artes marciales mixtas) y radicado en Estados Unidos desde hace más de una década, atraviesa por un período de nuevos horizontes en lo profesional, pero sobre todo en lo personal.

El deportista oriental, de 34 años, acaba de rubricar con anillos un compromiso de amor con la modelo puertorriqueña Lety Pérez. Todavía no hay fecha para la boda pero conviven prácticamente desde el inicio de su relación, en febrero pasado. Y todo comenzó en un programa de TV dedicado a la unión de parejas.

Con la pandemia hubo un parate en las peleas pero el deportista se reconvirtió como comentarista, no solo de MMA, sino también de boxeo. Primero fue una prueba y ahora forma parte del equipo de ESPN dedicado a los deportes de lucha.

Como una cosa lleva a la otra, su ingreso a los medios lo convirtió una figura cada vez más conocida en Estados Unidos, en especial entre los latinos. Lo siguiente sucedió el 14 de febrero cuando en ocasión de San Valentín, lo invitaron al programa Enamorándonos, de la cadena Univisión. A la manera de Roberto Galán (aquel de “yo me quiero casar ¿y usted?”) se trata de un reality para la unión o reafirmación de parejas.

No asistió muy convencido. “Al principio dije que no. Porque consideraba que al participar de un programa así, como que iba en contra de la imagen del peleador”, relata Reyno a Sábado Show desde Miami, donde está radicado junto a Lety Pérez.

Pero luego, el luchador uruguayo sopesó otros argumentos. Tenía una posibilidad laboral en Univisión y no causaría buena impresión si declinaba la invitación. Finalmente, uno de los productores del programa lo convenció. Le dijo: “Es al revés, Gastón. Está bueno que vayas para ir en contra de esa imagen de que los peleadores son todos locos”.

Fue, se divirtió y volvió con el corazón noqueado por la bella Lety Pérez, una de las participantes del reality.

El formato del programa va estableciendo afinidades en función de preguntas y respuestas que se hacen los candidatos, sin verse, a través de puertas cerradas. Los aspirantes a un vínculo se conocen en contenido antes que en apariencia.

A Lety (tal su nombre, no se llama Leticia) le impresionaron las respuestas de este deportista, de quien no tenía noticias de su carrera dentro de la jaula. Cuando se abrió la puerta, quedó maravillada con su sonrisa uruguaya. “Quedé en shock. Me encantó. Me pareció hermoso”, cuenta Lety.

Reyno pasó entonces de la desconfianza a la obsesión con el programa. Fue varias veces procurando más instancias de acercamiento con Lety Pérez. Así, con cámaras encendidas, se produjo el inicio de esta relación.

El siguiente paso implicó el salto de la pantalla a la realidad. “Como los dos nos gustábamos en serio y queríamos apostar por la relación, decidimos irnos del programa y empezar a convivir”, cuenta Reyno.

Lety Pérez había sido convocada por la producción de Enamorándonos para sumarse al reality y, ya enamorada, no tenía más opción que irse del ciclo a vivir el amor en la realidad. No le interesaba la cámara ni los seguidores. Entonces la pareja decidió iniciar la convivencia en Estados Unidos. Era eso o volver a Puerto Rico.

Anillos. Menos de cinco meses después de aquel San Valentín en que se conocieron, Gastón y Lety resolvieron comprometerse. Lo hablaron y fue ella finalmente quien sorprendió al peleador uruguayo con los anillos.

Cuando compartieron la noticia en redes sociales, un detalle llamó la atención de los seguidores: los anillos son diferentes. Mientras ella tiene una pieza metálica con un brillante, él luce uno opaco y liso.

La razón radica en la profesión del uruguayo. Para que no deba sacarse el anillo antes de cada entrenamiento diario, Lety Pérez eligió un diseño específico para peleadores.

Gastón “Tonga” Reyno prácticamente ha vivido su vida para el deporte. Admirador desde niño de Jean-Claude Van Damme, sorteó obstáculos de película para perseguir su sueño de entrar en la jaula del MMA. Superó una grave enfermedad en su infancia y en los primeros años de entrenamiento ocultó a sus padres su condición de peleador. Hace 10 años dejó su barrio montevideano para convertirse en el primer uruguayo en pelear en la categoría Bellator.

Pero en su vida hubo, hasta ahora, poco espacio y tiempo para el amor. Con Lety Pérez es la primera vez que convive con una pareja. “Siempre pensé que una pareja me iba a complicar la convivencia. Y la verdad es que todo lo contrario. Me ayuda con las comidas y las tareas cotidianas y me acompaña. Estoy feliz y rindo mejor en los entrenamientos. En mi labor como comentarista también me ayuda para estudiar a peleadores”, valora Reyno su presente con Pérez.

La modelo puertorriqueña tiene familiares boxeadores, por lo que está habituada a este tipo de deportes de alto contacto. De hecho, ella misma practicó box años atrás y de forma amateur.

De todos modos, vive la profesión de Reyno con cierto temor. “Ver que se golpean tan fuerte y se tiran en el piso para hacerse llaves me da cierto miedo”, dice.

La última pelea oficial de Tonga Reyno fue a finales de 2018, por lo que Lety Pérez no lo ha visto adentro de la jaula, más allá de los entrenamientos.

“Todavía no me ha visto pelear. Tenemos la idea de volver en setiembre y ahí le va a tocar. Las veces que va al gimnasio no le gusta nada cuando me pegan o vengo con un moretón”, cuenta el uruguayo.

Los intereses de Pérez son también variados. Además de la pasarela y las producciones de fotos, la boricua tiene un grado en justicia criminal y ejerció como policía en su país. En la actualidad, se desempeña también como vendedora de autos y tiene una línea de maquillaje y de productos orgánicos.

Celestes. Los únicos roces de convivencia que han tenido hasta el momento refieren al dulce de leche. Tonga Reyno cuida muy celosamente de este reservorio de la dulzura uruguaya y Lety Pérez ha osado probarlo más de una vez.

“Las únicas discusiones que tenemos se dan cuando me come el dulce de leche”, dice entre risas el peleador uruguayo. El acceso a este producto en Miami es limitado y costoso.

“Ya entendí que sus postres son de él”, acota la modelo puertorriqueña.

La boricua ha probado el mate, aunque hay que darle tiempo para que se acostumbre al sabor amargo. Intentó ponerle azúcar, pero Reyno rápidamente amenazó con el divorcio en caso de que cometa semejante herejía a la orientalidad.

Para acompañar el ritual, aunque no sea con el paladar, suele preparar ella el mate y cebarlo. “Se hizo una experta. Te diría que lo prepara mejor que yo”, cuenta Reyno.

A la distancia, la pareja sigue las noticias uruguayas y alienta al país en competencias deportivas, como ocurrió en la reciente Copa América. Lety Pérez se calzó la celeste para hinchar por Uruguay en la contienda futbolera.

Reyno viajó a Puerto Rico a conocer a los familiares de su enamorada y quedó impresionado con el recibimiento y con las virtudes naturales y culturales de la isla.

La siguiente parada será un viaje a Uruguay, previsto para setiembre, cuando ella conozca presencialmente a los familiares y amigos uruguayos del luchador. Por el momento, las presentaciones han sido por videollamada.

“No conozco Uruguay pero me he informado un poco. Me encanta por lo que veo. Sigo páginas y a personas de Uruguay que me escriben. Me hablan de sus canciones y de cómo son como personas”, cuenta la modelo. Y agrega: “Quiero conocer más”.

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