NOta de tapa

Fer Vázquez: "Nunca me la creí con la fama; al contrario, tuve momentos de bajón"

El músico da la cara en el momento más crítico de sus bandas. Renunciaron los integrantes originales de Rombai  y rompió con su representante. Agustín Casanova está a un paso de dejar Márama para iniciar su carrera solista. Vázquez no teme al futuro y aspira a llevar su música a otros mercados. 

Fer Vázquez
Fer Vázquez. Fotos: Manuel Ipar. 

Si algo ha demostrado Fer Vázquez es ser un buen piloto de tormentas. Enfrentó turbulencias tras la ruptura con su vocalista Cami Rajchman, el escarnio en Showmatch y la partida de distintos integrantes del grupo que lo criticaron públicamente. Él siempre pudo mantener su nave en lo alto del éxito. Ahora, renunciaron los últimos tres músicos fundacionales de la banda y rompió con sus representantes. La banda Márama, cuyo título le pertenece, también se desintegraría. Pero a pesar de todo, Vázquez se muestra optimista y habla de todo en Sábado Show. "Siento que es un nuevo comienzo y voy a dejar la vida en esto". 

—¿Cómo empezaste el 2018? Anunciaste grandes cambios para este año…

—Empecé motivado. Es un nuevo inicio y siento que se vienen cosas buenas. Entendimos que si queremos llegar a otros países tenemos que empezar a trabajar con gente de otros lados para combinar nuestra música con algo más internacional. Queremos trabajar con productores de afuera que nos ayuden a llevar lo que hacemos a un siguiente nivel.

—¿Cómo definirías la etapa que está atravesando Rombai?

—Estamos en una etapa de transición. Vivimos una primera parte increíble pero ni siquiera pasaron cinco años. Somos jóvenes y tenemos la energía para seguir planteándonos nuevas metas. No hay que parar ahora solamente porque ya tocamos en lugares impresionantes. Para este 2018 quiero volver a tener un grupo unido, una imagen fuerte y construir una banda internacional que pueda llenar un estadio en otros países. No me voy a dejar ganar por toda la gente que nos quiere ver caer. Voy a estar luchando a morir por sacar este proyecto adelante y desafiar la opinión de quienes no me están apoyando en este momento. Hay gente que no puedo creer que no me apoye, pero eso me da más impulso. Siento que es un nuevo comienzo y voy a dejar la vida. Para todo lo que queremos hacer, todavía no tenemos nada.

—Esta semana publicaste un comunicado para informar que terminaste la relación con la productora EQ, con la que empezaron. ¿Qué llevó a esa decisión?

—La relación con Enrique Quinteros está terminada. No vamos a trabajar más con él. Hizo un buen trabajo desde que arrancamos pero decidí terminar porque no estaba conforme con algunas cosas. No quiero decir los motivos hasta que se aclare todo con él. Estamos viendo los asuntos legales con nuestros abogados, si procedemos amistosamente o no.

—Tenían contrato por tres años más, ¿lo rescindieron?

—Sí. El contrato era por casi tres años más.

—En el comunicado ratificás que Márama también es de tu propiedad y que sigue ofreciendo sus servicios. ¿Qué va a pasar con esa banda?

—Yo invité a Agustín (Casanova) a formar parte de este nuevo emprendimiento, es decir que Márama, Rombai y Dame 5 sigan pero con nuevos representantes. Le hablé de nuestros objetivos de ir fuera de fronteras y me contestó que se iba a tomar un tiempo para pensarlo. Una opción es que venga a trabajar con nosotros, otra es que siga trabajando con Quinteros y otra es que lo haga por sí solo con el nombre que quiera. Todavía estoy esperando su respuesta

—¿Márama podría seguir sin Agustín?

—Yo creo que no. Espero y deseo que él venga a trabajar con nosotros. La pelota está en la cancha de él. Yo le propongo seguir trabajando juntos para seguir avanzando con el éxito y que sea conocido en más lugares. Lo estoy invitando a un proyecto que va a estar increíble.

—Ellos ya hicieron referencia a su show anterior como el último con el nombre Márama…

—No sé, mi intención es que Márama siga. Si Márama no sigue es porque Agustín quiso trabajar con otras personas. En caso que pase eso, yo no me quedaría con ninguna espina ni nada.

—¿Cómo está tu relación con él a nivel personal?

—Tenemos nuestras diferencias y no somos amigos, pero siempre estuvimos en comunicación. Tuvimos algunos desacuerdos por esta situación de estar esperando su respuesta y también por otras cosas que suceden en todos los trabajos. Nosotros nos llevábamos muy bien cuando arrancamos y después pasamos a ser simplemente compañeros de trabajo. Dejamos de ser amigos un poco por la distancia y otro poco por lo que pasó en Showmatch. En ese momento yo no estaba preparado para tantos quilombos y no tuve la claridad para acercarme a él y solucionar unas cosas que eran una bobada. Pero hemos sido buenos compañeros de trabajo porque juntos logramos cosas muy buenas. Yo le voy a desear lo mejor, tome la decisión que tome. Estoy orgulloso de haber sido el primero en apoyarlo y darse cuenta de que él andaba bien.

Fer Vázquez
"(Con Agustín Casanova) No somos amigos, pero hemos sido buenos buenos compañeros de trabajo". . Foto: Manuel Ipar.

—En las últimas semanas renunciaron a Rombai los últimos tres músicos fundacionales del grupo: Ramiro Caruso, Brian García y Nicolás Vellozo. ¿Qué pasó?

—Yo les dije que íbamos a parar un par de meses para reformular la banda y relanzarnos con una gran apuesta. A ellos no les servía parar porque precisan seguir tocando. Venían enojados y se quejaban de que tocábamos poco. Yo podía compensarles de una manera los meses que vamos a parar pero ellos insistieron en que querían más. No llegamos a un acuerdo económico y se quisieron ir. Además no se sentían cómodos en el grupo, había conflictos normales entre nosotros. Así que arreglamos la plata que les tenía que pagar, nos saludamos, nos deseamos feliz año y solucionamos las cosas como hombres.

—Después de irse dijeron que en Rombai se sentían un objeto de utilería, que la moral y la música no estaban en la lista de prioridades en la banda y hasta declararon en El Observador que vos destruiste tu carrera.

—Yo ya sabía quiénes podían hablar ese tipo de cosas al momento de su salida. No cayeron nada bien esas declaraciones pero no me sorprendieron. Yo no los eché. Fueron ellos los que tomaron la decisión apresurada de irse y ahora están un poco dolidos y se la agarraron conmigo. Me da lástima que se hayan quedado ensañados y que se equivoquen diciendo cosas que no tienen que decir. Yo los aprecio mucho y les deseo lo mejor. Si el día de mañana se da la posibilidad de volver a trabajar juntos, los podría perdonar. Me gustaría que entiendan que se equivocaron. Con Cami (Rajchman) también tuvimos nuestras desilusiones, yo de ella y ella de mí, pero se supo sanar y hoy nos juntamos, yo voy a su cumple, salimos de fiesta y charlamos un montón de cosas.

Fer Vázquez
Fer Vázquez y Emi Mernes. Foto: Manuel Ipar. 

—¿Te preocupa que se afecte tu imagen cuando excompañeros se refieren a vos de esta forma?

—Sé que he logrado una mala fama porque cada uno que se va habla mal de mí. En su momento me preocupaba mucho pero ahora estoy más acostumbrado. Cada uno que se va tira una piña para atrás cuando yo sé que los traté súper bien.

—¿No te equivocaste con alguno de ellos?

—Sí, como líder me equivoqué un montón de veces con mil decisiones y maneras de ejecutar las cosas. Sé que tomé algunas decisiones erróneas que los han perjudicado a ellos. Yo acepto y me hago cargo de mis errores. En la interna los hemos charlado y he pedido disculpas.

—¿Qué aprendiste del éxito en estos años?

—Muchas cosas. Siento que maduré un montón. Aprendí a no confiar tanto en la gente, porque hay muchos que se acercan por interés. Me fui defraudando de personas que creí que eran diferentes. Hay que saber elegir quiénes sirven para tu vida y quiénes no. También hubo muchas batallas con el resto y conmigo mismo. Aprendí a sobrellevar los días de bajón, las derrotas, las caídas y las críticas.

—¿A qué caídas te referís?, ¿a las distintas crisis que atravesó la banda?

—Sí. Rombai tuvo que superar varios momentos trágicos. Muchas veces la gente opinó que Rombai ya había terminado o que no iba a tener más éxito por una u otra cosa. Yo siempre voy a salir a pelear para que Rombai siga creciendo a pesar de cualquier adversidad. Para seguir peleando lo más importante es formar un buen equipo, unir más al grupo, tener comunicación y que haya buena energía. Hubo momentos en los que no había buena energía y ahí es cuando tuve que saber remarla para no caer. Yo trabajo mucho para levantarme contento y no aplastado por un montón de problemas que tenemos o por toda la mierda que nos tira un montón de gente. Intento levantarme con todas las pilas y salgo a pelearla siempre.

—Honestamente, ¿la fama, el poder y el dinero nunca te marearon?

—A diferencia de lo que tal vez se vio de afuera, tuve momentos de bajón. No fue que me subió el autoestima o me la creí. Por ejemplo, cuando estaba en lo de (Marcelo) Tinelli, dejé con mi novia, se había ido Cami, sacamos canciones que no me convencían, yo estaba haciendo reformas que no funcionaron y le estaba yendo mal a la banda. En ese momento yo estaba triste y sentía que estaba haciendo las cosas mal. Más que marearme con los aplausos, me bajoneé cuando no supe llevar las situaciones adelante. Hubo un momento que perdí el equilibrio. Después pude volver gracias a la meditación, que me ayudó a tener claro qué es lo que quiero y cómo enfocar mis energías. Al meditar me di cuenta de que podía controlar los problemas sin estresarme tanto ni ponerme triste. Lo adopté como rutina y tengo un maestro espiritual que vive en Brasil y me hace meditaciones personalizadas. Después las cosas fueron mejorando, pero nunca me mareé al punto de decir "tengo poder y más plata que antes así que me siento más de lo que soy". Soy un luchador y no más que eso.

Fer Vázquez
"Nunca me la creí con la fama. Al contrario, tuve momentos de bajón". Foto: Manuel Ipar.

—¿No te has tenido que volver más frío o calculador por las exigencias de la industria?

—No. Cuando en su momento tuve que sacar amigos de la banda me súper dolió y me sentí triste. Fue un mal momento. Para mí era placentero hacer algo con amigos pero después ellos se desmotivaron porque no hacían lo que más les gustaba y estaban solamente para acompañarme a mí. Entonces empezamos a hacer cagadas con shows que no eran buenos, y ellos mismos se empezaron a dar cuenta. Era una situación complicada para ambas partes. Finalmente todos entendimos que lo mejor era que cada uno siguiera su camino de acuerdo al talento que tenía. Todos pudimos evolucionar y encontrar lo de cada uno para poder progresar. Hoy nos seguimos juntando como siempre.

—¿Ahora cuáles son las condiciones en las que te fijás para incorporar a alguien a tu equipo de trabajo?

—Al momento de contratar a un artista lo primero que busco es que me conmueva, tiene que ser alguien con un ángel especial. Me gusta que sean personas centradas y que no se agranden. Para que alguien se sume a nuestro equipo tiene que ser trabajador, tener muchas ganas, no buscar la fácil y tiene que tener mucho talento en su área. Este trabajo es de todos los días y hay que estar pensando todo el tiempo en cosas nuevas.

—¿Qué creés que va a pasar con todos los grupos uruguayos de cumbia pop este año?, ¿van a sobrevivir, se van a transformar, van a desaparecer?

—El género tuvo su boom en 2015 y 2016, pero la moda y las tendencias van cambiando. Ahora se está empezando a escuchar mucho el trap-rap, y cuando empiezan a surgir nuevos estilos es porque la gente está buscando otra cosa. Nosotros estamos en eso, porque hay que cambiar para no aburrir. Los uruguayos estamos más abiertos a nuevas tendencias que antes y nos animamos más a hacer las cosas que se hacen afuera. Creo que el género de la cumbia pop en Uruguay se va a poder adaptar a esa línea internacional.

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