Por: Ignacio Quartino
Se separó en febrero y en mayo de 2010 decidió instalarse en Buenos Aires. Pese a ser uruguaya hasta la médula y muy patriota estaba dolida por el fracaso amoroso. Entonces, sintió que para empezar una nueva etapa sola necesitaba un cambio de aire. Borrón y cuenta nueva, que le llaman.
Su forma lanzada e impulsiva, le permitió a Virginia Álvarez convertirse en una chica con iniciativa -según se define- para forjar su carrera como modelo y actriz, proyectada desde la coronación de Miss Playboy Uruguay con apenas 18 años.
Esa forma de ser la llevó a pensar un homenaje para la selección uruguaya que en Argentina hacía historia en la Copa América. Fue después de ganar el clásico rioplatense, cuando se inspiró en el diseño de la camiseta alternativa que lució el equipo de Tabárez. Ahí resolvió diseñarse sobre su anatomía la camiseta blanca con un número 10 enorme sobre su esbelta delantera.
La artista Dinorah Alao fue la encargada de darle forma a ese bodypainting. Rápidamente, esta obra de arte la aprovecharon para una producción fotográfica hot, que se subió en los principales portales de Internet.
Los títulos de las notas que acompañaban esas imágenes insinuaron que Virginia podía ser una ex de Diego Forlán. Es que, astuta, la morocha decidió la camiseta que decoraba su cuerpo sea la número "10".
"Me parece importante que se sepa: nunca tuve nada con Forlán", se ataja Virginia, consciente que durante la charla con Sábado Show la pregunta iba a caer sí o sí. De todas maneras, Álvarez dejó claro que la elección del 10 no fue un capricho. "Elegí el número porque me parece que es un excelente jugador y es un orgullo que nos represente a los uruguayos en el mundo entero", agregó Virginia, que admitió haberlo conocido en persona.
La morocha asegura que mantuvo una charla en un boliche de Montevideo con el 10 celeste hace unos años. Ahí, Virginia encontró en Diego "un tipo increíble, con el que da gusto hablar, Pero fue eso nada más", se ataja de nuevo.
Instalada en Buenos Aires, el destino quiso que Virginia fuera convocada por la producción de La cocina del show, para participar de los tradicionales desfiles del ciclo conducido por Mariano Iúdica y, quien era la novia de Forlán, Zaira Nara. Es más, coincidió en la época que la menor de las Nara y el delantero pasaban su mejor momento como pareja.
Virginia asegura que ese día la producción la incentivó para presentarla como una amiga de Diego. Con el programa en el aire, ella dijo que no pasó nada con él pero que, efectivamente, lo conocía.
Como era de esperara, esto no gustó nada (o nara) a los conductores que le reprocharon haberse presentado de esa manera. "Creo que Zaira se puso celosa", acota. De hecho, aseguró que la conductora leyó mensajes al aire que dejaron muy mal parada a la uruguaya. "Me acuerdo que en la tandas me trataba bien, pero con el programa al aire era otra persona", recordó.
Virginia admite que todo eso ya es historia y que lo mejor está por venir. "Le pido disculpas a Diego si en algún momento le generé algún problema con lo que dije. Simplemente me considero una fanática de lo que hace por la selección", para dar el tema por cerrado.
Ahora, la conejita criolla estudia proyectos para radio y tv en las dos orillas. Tampoco pierde de vista un objetivo que está emparentado con la selección uruguaya. Por eso, Virginia se prepara el Mundial de 2014 y no es porque espera que Tabárez la convoque. Su objetivo es convertirse en la madrina oficial de la selección, cargo que quedó vacante desde que Zaira dejó de ser la novia de Forlán. "Es una de las cosas que me propuse", se postula, convencida que puede hacer un buen papel. ¿Por qué no?
"Elegí el número 10 porque me parece un excelente jugador y es un orgullo que nos represente a los uruguayos en el mundo entero".