Don cambia, Mad Men cambia

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ANALÍA FILOSI

FOTOS: HBO

¿Qué ha pasado? ¿Dónde está todo lo del año pasado?!". Ésta es la pregunta que nos haremos luego de ver el segundo episodio de la quinta temporada de Mad Men, según Matthew Weiner, creador de la exitosa serie. "Y luego, para el tercer episodio, empezarán a ver que es una historia nueva y, con suerte, se meterán en ella", agregó. Una declaración que sirvió para crear más expectativa aún en torno al regreso de una de las mejores series de los últimos tiempos, ganadora de cuatro Emmy -uno por cada temporada- y de tres Globo de Oro, y que se hizo esperar 17 meses entre cuarta y quinta temporada. Esta última comienza en América Latina el próximo lunes, a las 21 horas, por HBO.

¿Se hizo rogar? No, la renegociación de los contratos entre Weiner, la cadena AMC que la emite y la productora Lionsgate se estancó a principios de 2011, llegándose a pensar que no habría quinto año para los publicistas de la TV.

Lionsgate pretendía reducir costos de producción suprimiendo actores y AMC quería una tanda publicitaria más larga con la consiguiente reducción de la extensión de los episodios. Weiner se retiró de la mesa de negociación y terminó imponiendo su voluntad: no se sacó a ningún actor y obtuvo un sueldo de 10 millones de dólares por temporada. A cambio de eso, aceptó bajar de 47 a 45 minutos la duración de cada episodio, excepto el primero y el último de la temporada.

Es así que la quinta temporada de Mad Men se estrenó en Estados Unidos el pasado 25 de marzo con un capítulo inicial de dos horas. Y fue todo un éxito. Alcanzó un nuevo récord de audiencia al ser visto por 3,5 millones de espectadores, un 21 por ciento más que el debut de la cuarta temporada (más de medio millón más de personas). Además, registró un incremento de más del 30% en la franja de edad entre los 18 y los 49 años, que llegó a 1,7 millones de personas. Sin ser la serie más exitosa de AMC (el estreno de la segunda temporada de The walking dead reunió 7 millones de espectadores), se ha vuelto un producto de culto, con un público exigente que la reclama (entre ellos, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama).

Que el estreno fuera más largo de lo habitual "era un deseo calculado de dar al público una dosis mayor y mejor, de tamaño gigante de la serie, y meterlo en ella de inmediato. Y también es una forma de decir: los valoro", explicó Weiner en una entrevista.

El nuevo Don. Tal como lo anunciara Weiner, la quinta temporada mostrará un cambio importante en relación a las anteriores. Sobre todo de Don Draper (Jon Hamm), el protagonista de esta historia que gira en torno a una agencia de publicidad de los años sesenta. Precisamente su nombre, Mad Men, hace referencia a los hombres de la Avenida Madison, que es la calle en la que se ubican las agencias de publicidad en Manhattan.

El arranque de la quinta temporada refiere al paso del tiempo, dejando aquel publicista agresivo que era Don Draper en las primeras temporadas, para mostrar un hombre más apático, que hoy está más preocupado por que llegue la hora de irse con su mujer que por hacer de Sterling Cooper Draper Pryce una agencia de primera línea. "No reconozco a ese hombre, es amable y paciente", dirá el personaje de Peggy Olson (Elisabeth Moss).

La cuarta temporada había terminado con Don proponiéndole matrimonio a su joven secretaria Megan Calvet (Jessica Pare), el embarazo de Joan Harris (Christina Hendricks) fuera de su matrimonio, la llegada de un bebé al hogar de Pete (Vincent Kartheiser) y Trudy Campbell (Alison Brie), Betty (January Jones) consumida por los celos y la amargura de un segundo matrimonio que tampoco funcionaba, la pérdida de la mayor cuenta de la agencia (Lucky Strike) y una reducción drástica del personal.

En la nueva temporada, Don está "en la siguiente etapa de su vida", anunció Weiner. "En lo que refiere al trabajo y su vida personal, se encuentra en un lugar diferente. Esa es la historia que quiero contar. Tienen que estar preparados para que esta temporada vaya sobre algo diferente", agregó explicando que en la quinta temporada el centro estará en los choques generacionales entre los personajes maduros y los más jóvenes. Personajes como Peggy, Pete o Ken (Aaron Staton), que han vivido admirando a Don Draper, ahora se sienten capacitados para planear sus propias ideas".

Don no estará ajeno a estas tensiones y sufrirá una crisis de edad. "A Don le llaman viejo en las primeras dos horas de la temporada. Indica que empieza a ser marginado por los más jóvenes", ha explicado Jon Hamm, el actor que lo encarna y que en el primer episodio ofició también como director.

Serán entonces las dos mujeres fuertes de la agencia Steerling Cooper Draper Pryce las que pasarán a un primer plano. Peggy aparece sobrepasada por la falta de liderazgo de la agencia, mientras que Joan es una sufrida y llorosa madre primeriza. En cuanto a Betty, la ex mujer de Don, estará ausente en el primer episodio. "La trama que vivirá Betty será hermosa", señaló January Jones, la actriz que la encarna al anunciar que, a pesar de su nueva historia, se la verá mucho menos en la serie.

El primer capítulo comienza en la semana del Memorial Day de 1966, que en Estados Unidos se celebra el último lunes de mayo. El país está a punto de entrar en una de sus etapas más convulsionadas y Sterling Cooper Draper Pryce parece navegar sin rumbo fijo: Bertram Cooper (Robert Morse) es un elemento decorativo más en la oficina, Roger Sterling (John Slattery) aumenta esa imagen de caricatura de sí mismo que venía mostrando, Lane Pryce (Jared Harris) fantasea y Pete Campbell se alimenta de su frustración para tomar el lugar de agitador de una empresa que ha perdido empuje.

A pesar de todo esto, ese primer episodio se presenta como feliz y luminoso para Don Draper, y se convierte en uno de los más divertidos de toda la serie. Su punto álgido es la fiesta del 40 cumpleaños de Don, donde un número musical de Megan, el malestar del homenajeado y las reacciones de los invitados marcan la pauta de lo que será la quinta temporada.

Repercusiones. La importancia del regreso de Mad Men a la pantalla chica puede ejemplificarse con un hecho: sus actores fueron los protagonistas de la ceremonia de apertura de la bolsa de Nueva York, que ocurrió en la misma semana en que la serie estrenaba su quinta temporada. Vestidos como sus personajes, allí estuvieron Jon Hamm, January Jones y Kiernan Shipka (quien hace de Sally, la hija mayor de Don y Betty), dando el campanazo con el que se marca el inicio a las contrataciones en Wall Street. También participaron otros actores del elenco, como Vincent Kartheiser, Christina Hendricks, John Slattery y Jared Harris, además del creador y productor Matthew Weiner, y el consejero delegado de Lionsgate, Jon Feltheimer.

Y la audiencia respondió muy bien a tanta expectativa, según lo vimos. Cosa que fue acompañada también por una muy buena crítica por parte de los medios. "Esta temporada empieza fuerte", escribió The Washington Post"; "si hemos de juzgar por esta premiére, debemos esperar una exploración sobre el tema del paso del tiempo y la embestida de la edad", publicó Los Angeles Times; el capítulo "fue brillante y pensado para que los espectadores puedan observar qué tal les ha sentado el paso del tiempo a los personajes", opinó Tim Goodman en The Hollywood Reporter.

Hasta se puede pensar que la polémica provocada en torno al afiche expectativa que empezó a circular días antes colaboró con tan exitoso comienzo. En él se veía una silueta de un hombre trajeado que cae al vacío, como en los títulos de crédito de la serie, y una fecha -25 de marzo-, día del estreno de la quinta temporada. Algunos lo vieron parecido a una foto del 11-S, de un hombre cayendo desde una de las Torres Gemelas, y entonces familiares de las víctimas del atentado terrorista calificaron al afiche de "insensible". Eso obligó a AMC a emitir un comunicado en el que afirmaba que llevaban utilizando esa imagen desde 2007 y que representa "a un hombre cuya vida es un torbellino" como "metáfora de lo que ocurre en la vida de Draper".

También se especuló con el posible suicidio del protagonista. Algo improbable sabiendo que ya hay confirmadas otras tres temporadas y que Weiner ha asegurado a la prensa que en ellas no habrá giros extraños. "No tengo bombas nucleares, ni secuestros de aviones, ni baños de sangre. Tengo una historia humana sobre cosas que parecen intrascendentes", ha dicho el productor.

Otro afiche más reciente en el que se ve a Don mirando un escaparate con dos maniquíes, agrega algo más de información, sobre todo en lo que a esta quinta temporada refiere. "Es una imagen onírica, una representación de dónde está mi cabeza y a dónde se dirigirá la serie. Garantizo que al final de temporada lo entenderán", cierra Weiner alimentando la curiosidad de lo que veremos desde el lunes por estos lares.

El lunes se estrena en América Latina la nueva temporada de Mad Men, que gira en torno al paso del tiempo.

Quinta temporada

En la semana de estreno, la revista Newsweek sacó un número especial, retornando a su diseño de los años `60, con avisos publicitarios que adoptaron un toque "retro". Además, Manhattan cuenta con un circuito turístico que incluye bares, clubes y restaurantes que aparecen en la serie. El Roosevelt Hotel creó el paquete Mad Men in the City (US$ 425), vigente hasta el 30 de junio, cuando termina la temporada.

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