Por: Luis Ventura
Nunca más acertado el título de un espectáculo como el que Gerardo Sofovich utilizó para presentar la revista que Florencia de la Vé encabezó sobre la avenida Corrientes: "La fiesta está en el Tabarís". ¡Y qué final de fiesta! Casi la misma revista que el longevo productor puso durante el verano en Carlos Paz.
Para el otoño sólo sufrió la deserción de El Negro Alvarez, que reemplazó la danza clásica de Hernán Piquín. Perdió humor y agregó más baile, más la renuncia de Adabel Guerrero que hoy encabeza "Doña Flor y sus dos maridos" y era una buena frutilla para la propuesta con la que el empresario trató de competir en una temporada con muchos y muy buenos espectáculos que terminaron devorándoselo con voracidad.
Una vez más, y como Sofovich suele hacer cuando le marcan los puntos vulnerables de alguno de sus trabajos, el productor salió a denostar y agredir verbalmente a quienes le fuimos detallando el destino de su obra y los tiempos de un final totalmente anunciado. Aunque me haya tildado de "mentiroso", insisto que la mentira al final de la historia tiene patas cortas. Y Gerardo lo sabe, por eso no entiendo por qué se emperra en seguir sosteniendo lo insostenible.
Después de una temporada de verano de buena recaudación, él insistió con llevar a Florencia de la Vé al Tabarís porteño, y volvió a equivocarse. Aunque lo quiera disimular, aunque trate de disfrazarlo, su oferta fue un fracaso rotundo, con una temporada que debería haber seguido hasta fines de octubre, para luego rearmar el verano con la despedida de Florencia a toda orquesta de su compañía.
Hace meses, le marcamos que De la Vé estaba coqueteando con otros empresarios porque lo que Sofovich le ofrecía era repetitivo, pasado de moda y carente de motivaciones, y él salió a ametrallar a todo aquel que osara publicar semejante cosa. Hasta que pasó lo que tenía que pasar.
Ante los números catastróficos, Carlos Rottemberg, productor de Mirtha Legrand y el empresario que arrendaba el Tabarís, le dijo que la renovación por la sala estaba en el orden de los 150.000 dólares y que sumados a los 50.000 dólares que perdía por mes, sus finanzas iban a costar demasiados seguir sosteniéndolas por capricho.
Ese fue el momento en el que Gerardo colgó a Florencia a "La fiesta" y lo hizo como suele hacerlo él. Cambió la historia, despotricó contra quienes informamos de lo ocurrido y dejó colgado a gran parte del elenco que integraba el espectáculo. Pocos lo dicen, pero salvo alguna excepción fue así.
Una historia que Sofovich repite cada vez con mayor frecuencia con los productos que ofrece: "No son santas", "Pobres pero casi honradas", "El enterrador", "Calientes", "Corrientes esquina Glamour", "Novio con dos viudas", "El flamenco de Baldomero", "La morocha argentina", "El tango de Milone"… y hay más títulos. Hoy el último nombre se llama Florencia de la Vé y aunque Gerardo se enoje, la estrelló contra la crisis. Chau, hasta el Sábado… Show.